Los animales de la estepa

Yamila · 12 junio, 2018
Las especies que viven en este ecosistema soportan un intenso calor o frío, y la escasez de precipitaciones

Con temperaturas extremas, casi nada de lluvias y vegetación herbácea, este bioma está presente en pocas áreas del planeta. Y si bien sus condiciones son adversas, los animales de la estepa han podido adaptarse a ellas. Conócelos en este artículo.

Ejemplos de animales de la estepa

En el planeta hay dos tipos de estepas: frías y cálidas. Las primeras están ubicadas en el centro oeste de Norteamérica, sur de Sudamérica, y centro y sur de Asia. Las segundas en el suroeste de América del Norte y del Sur, sur y norte de África, sur de Australia, norte de península arábiga y algunas áreas de la península ibérica.

Si bien las condiciones son similares en estos biomas, los animales de la estepa varían según el continente o región. Algunos ejemplos son:

1. Bisonte americano

Está presente en la estepa norteamericana, cuya vegetación es principalmente pasto de baja altura. También conocido como búfalo, el bisonte –foto que abre este artículo– pertenece a la familia de los bóvidos y es un herbívoro polígamo que se aparea entre agosto y septiembre.

Su pelaje es marrón, más oscuro en invierno y tanto machos como hembras presentan cuernos curvos, que usan para luchar en la época de celo o para defenderse. Se trata de un animal muy importante para la cultura norteamericana, respetado, venerado y admirado por las tribus de los sioux y los lakota.

2. Cóndor andino

Si bien se relaciona a la montaña –concretamente a la Cordillera de los Andes– el cóndor andino es uno de los animales de la estepa puneña, en Sudamérica. Se trata del ave no marina con mayor envergadura del mundo, conocida por sus plumas negras y grises, y su ‘cuello’ blanco, así como también por su cabeza calva.

Cóndor: características

Este ave carroñera es el símbolo de varios países sudamericanos y está presente en la cultura local. Elige riscos altos para formar ‘dormideros’ protegidos del viento y los comparte con otros ejemplares. Es monógamo y anida en paredes rocosas, donde ambos padres se turnan para incubar a los huevos.

3. Tortuga rusa

Muy distribuida en Asia, se la puede encontrar en las estepas rusas, chinas, afganas y pakistaníes. Este quelonio tiene caparazón redondo y aplanado de color marrón (en diferentes tonos), y la hembra es de mayor tamaño que el macho, pero este último presenta una cola más larga. Ambos cuentan con cuatro uñas en las patas, a diferencia de los demás que tienen cinco.

Tortuga rusa

La vista de la tortuga rusa es excelente; puede distinguir personas, formas y colores. Además, se sabe orientar muy bien, es sensible a las vibraciones del suelo y su olfato le permite no solo encontrar alimento, sino también pareja. Se alimenta de hierba seca, flores y vegetales.

4. Ñandú de Darwin

Este ave no volador recibe muchos nombres, aunque se lo conoce popularmente como ñandú, choique o suri. Vive en la estepa sudamericana, pero también se lo puede observar en la meseta y el matorral. Se alimenta de hierbas, arbustos y gramíneas.

Ñandú de Darwin

El ñandú de Darwin puede medir unos 120 centímetros y pesar 25 kilos; es un gran corredor –hasta 60 km/h– y los machos pueden ser algo agresivos, sobre todo cuando incuban los huevos. Así es, ya que el ‘padre’ es el encargado de esta tarea. Merece la pena destacar que tiene varias parejas y todas le dan la cría para que las empolle y luego las cuide.

5. Saiga

El último de los animales de la estepa de esta lista es un bóvido de Asia Central que vive en Rusia, China, Mongolia, Uzbekistán y Kazajistán. Se trata de un antílope de tamaño mediano que forma manadas en busca de alimentación: plantas de todo tipo, incluso venenosas para otras especies.

Saiga tatarica: características

El saiga tiene pelaje marrón claro en casi todo el cuerpo, a excepción del vientre que es blanco. Los machos presentan cuernos anillados de color grisáceo, los cuales utiliza para luchar por las hembras en la época de apareamiento. El ganador tiene el ‘premio’ de liderar una manada con hasta 50 féminas. Un dato curioso es que el primer parto siempre es de gemelos y a partir del segundo dan a luz a una única cría.