5 animales que viven en la nieve

Yamila · 24 marzo, 2018
Preparados para aguantar las tempestades y el gélido clima al que se exponen, estos animales cuentan con técnicas de camuflaje, gracias a las que consiguen el éxito a la hora de cazar

Aunque no lo creas, estas especies han podido adaptarse muy bien a los climas fríos y a los meses en que todo se vuelve blanco. En este artículo te contaremos sobre algunos animales que viven en la nieve y sus técnicas para camuflarse en el ambiente. ¡Son asombrosos!

Animales que viven en la nieve: ¿cuál conoces?

Quizás pueda parecer que en un lugar tan inhóspito, con temperaturas por debajo del cero y precipitaciones en forma de copos blancos no es posible que haya vida, sin embargo, hay más animales que viven en la nieve de lo que piensas. Entre ellos destacamos:

1. Zorro rojo

Es uno de los cánidos más conocidos después del perro y el lobo y vive tanto en Europa como en Asia y América del Norte. Ha sido introducido en Australia y desde hace siglos es considerado un símbolo en las culturas nativas.

El zorro rojo –foto que abre este artículo– es muy silencioso y cauteloso, caza por las noches y de día se esconde entre los matorrales o en madrigueras entre las rocas.

Se puede hallar en diferentes ecosistemas: tundra, bosque, taiga, meseta, pradera y costas, ya que se adapta muy bien al clima y flora. En invierno su pelaje puede volverse un poco más claro para camuflarse con la nieve.

2. Gato montés

De apariencia similar a un gato doméstico –incluso se han hibridado ejemplares de ambas especies– este mamífero salvaje habita tanto en Europa como en Asia y algunas áreas de África. De pequeño tamaño, pero contextura robusta, el gato montés tiene pelaje atigrado gris, más claro en el vientre y con una buena capa de pelo que le permite andar en la nieve sin problemas.

Gato montés

A excepción de la época de reproducción y cría, el gato montés es un animal solitario, con un territorio propio de 2 km², puede cazar de día o de noche –se alimenta de aves, anfibios y roedores– y es bastante arisco como para acercarse a las personas.

Cuando comienza la etapa de celo, los machos buscan hembras por fuera de sus ‘límites’ para reproducirse. Las madres paren a sus cachorros luego de poco más de tres meses de gestación, en madrigueras o en grietas en las rocas. En una sola camada pueden nacer hasta ocho bebés, los cuales abren los ojos a los 12 días y se independizan a los cuatro meses.

3. Tejón

Existen tres especies de tejones y que descienden de ejemplares que vivían en el Piloceno: el de Japón, el de Asia y el de Europa. Este último, también llamado tasugo, es de tamaño pequeño, robusto y algo ‘alargado’ que puede medir hasta 80 centímetros de largo (más 20 centímetros de cola) y pesar unos 13 kilos.

Depredador: tejón

El tejón es uno de los animales que viven en la nieve que se ha podido adaptar al ambiente, gracias a sus patas que camina rápidamente y no se hunde. Además su hocico largo y móvil le ayuda a encontrar comida ‘enterrada’ entre la tierra nevada.

4. Liebre de montaña

Se trata de un mamífero de la familia de los Lepus –a la que también pertenecen los conejos– que vive en ecosistemas montañosos y polares de Siberia, los Alpes, Polonia, Irlanda y Reino Unido, entre otros.

Liebre de montaña

Su pelaje cambia según la época del año: en invierno es casi blanco y en verano es marrón o grisáceo con vientre y patas blancas. Presenta orejas muy largas, patas cortas y cuerpo robusto, vive en madrigueras de poco tamaño y se alimentan de ramas, pasto u hojas.

5. Alce

Lo relacionamos a Papá Noel y a los lugares nevados como Finlandia o Escocia. Este alce es un típico habitante de los bosques nórdicos y llama la atención por su gran cornamenta, solo presente en los ejemplares machos.

Alce: características

Se trata del mayor cérvido del mundo y se ha podido adaptar muy bien al frío: su nariz calienta el aire antes de que ingrese a los pulmones, sus patas fuertes le ayudan a caminar sobre la nieve y su pelaje aumenta la temperatura corporal cuando en el exterior es bajo cero.