40 animales endémicos de Colombia con sus características

Colombia ocupa el tercer lugar como país megadiverso, gracias a la abundancia de especies de seres vivos que posee y también encontramos numerosos animales endémicos. Veamos algunos.
40 animales endémicos de Colombia con sus características
Georgelin Espinoza Medina

Escrito y verificado por la bióloga Georgelin Espinoza Medina.

Última actualización: 03 junio, 2024

Existen casi mil especies de animales endémicos en Colombia; es decir, que solo se encuentran en esa parte del mundo. Entre ellos tenemos representantes tanto invertebrados como vertebrados, cada uno con sus características asombrosas.

El mayor número de endemismos se presenta en regiones como Antioquía, Valle del Cauca y Cundinamarca, pero se pueden encontrar en cualquier lugar y ecosistema. A continuación, te listamos 40 de estas especies nativas colombianas con los aspectos más relevantes de su biología.

¿Cuántos animales endémicos tiene Colombia?

Como hemos mencionado, hay un gran número de animales endémicos colombianos. Según cifras del Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia, existen 966, de las 32 055 en total (23 725 de invertebrados y 8161 de vertebrados).

Los valores más altos los tenemos en peces de agua dulce, con alrededor de 357 especies, seguido de anfibios, con 347. No obstante, también encontramos invertebrados, aves, mamíferos y reptiles.



Animales invertebrados endémicos de Colombia

1. Cangrejo sabanero (Neostrengeria macropa)

Cangrejo sabanero
Su rango altitudinal va de los 2200 a los 2900 metros de altura. Créditos: Fundación Humedales Bogotá.

Comenzamos la lista de animales únicos de Colombia con una especie de decápodo llamado cangrejo sabanero. Es endémico de la sabana de Bogotá. Habita en cuerpos de agua de montaña diversos, como quebradas, riachuelos, lagunas, entre otros.

A nivel global, se encuentra en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pero en la categoría de «preocupación menor». Esto gracias su abundante población y amplia distribución. No obstante, sus amenazas principales son la degradación del hábitat y la contaminación de las aguas donde habita.

2. Tarántula o araña pollera (Pamphobeteus ferox)

Tarántula o araña pollera
Cuenta con pelos urticantes. Créditos: Zoológico Santacruz.

Se trata de una araña de gran tamaño, que puede medir entre 55 y 70 centímetros, sin contar sus patas. Se encuentra en cuevas o cerca del suelo y está asociada a zonas montañosas en Norandina y Orinoquia, entre los 700 y 2000 metros sobre el nivel del mar. Posee coloración oscura, con mancha cobres en la región de la cabeza.

3. Alacrán Chactas oxfordi

Mide alrededor de 50 centímetros. Se distribuye en la Sierra Nevada de Santa Marta, en bosques nublados asociados a bromelias y troncos caídos. En cuanto a su comportamiento, se sabe que es un depredador generalista. Además, no aparece en la lista del UICN, pero a nivel nacional se encuentra vulnerable a la extinción, gracias a limitada ubicación y la deforestación de su hábitat.

4. Mariposa de los arhuacos (Arhuaco ica)

Otro de los animales endémicos de Colombia de la Sierra Nevada de Santa Marta. Su rango de altura va de los 2600 a los 3100 metros. Es raro en su hábitat y se desconocen los aspectos de su biología y comportamiento. A nivel nacional, se encuentra vulnerable a la extinción, gracias a la expansión de la agricultura y la ganadería, además de la tala y quema que generan pérdida y destrucción de su hábitat.

Peces endémicos de Colombia

5. Bocachico (Prochilodus magdalenae)

Bocachico (Prochilodus magdalenae)
También recibe los nombres de sábalo y coporo. Créditos: Zuluaga-Gómez A./Wikimedia Commons.

Uno de los animales dulceacuícolas endémicos de Colombia. Nativo de la cuenca del río Magdalena y otros ríos transandinos como el Sinú y el Atrato. También se encuentra en el Ranchería. Es migratorio y sus desplazamientos están orientados por los cambios del agua. Esta característica determina la ecología de este pez, como su comportamiento alimentario, su reproducción y su crecimiento.

Alcanza un tamaño máximo de 50 centímetros. Por lo general, es bentónico, lo que significa que le gusta permanecer en el fondo, ya que se alimenta de detritos y algas adheridas a rocas y troncos sumergidos.

6. Arenca (Triportheus magdalenae)

Arenca (Triportheus magdalenae)
Es muy importante por su valor pesquero y su papel ecológico como consumidor secundario. Créditos: Investigadoresdelfuturo/ iNaturalist.

Otra especie endémica de la cuenca del río Magdalena, por lo tanto, se trata de un pez de agua dulce. En particular, en arroyos de caudal rápido con fondos rocosos y en lagos de llanura con fondos fangosos. Asimismo, le gusta la vegetación.

Por lo general, consume zooplancton, insectos y fitoplancton. Un estudio de la Revista de Biología Tropical menciona sus hábitos alimentarios especialistas, con una mayoría de microscrutáceos en su dieta. No obstante, las preferencias pueden cambiar de acuerdo con la edad. También ingiere material vegetal y detritos, aunque de manera accidental.

7. Nicuro (Pimelodus yuma)

Nicuro (Pimelodus yuma)
Presenta preferencias herbívoras. Créditos: Julián Ricardo Henao Isaza/iNaturalist.

Otra especie de pez endémico de agua dulce e interés pesquero. Se encuentra distribuido en la cuenca de los ríos Magdalena, Cauca y Sinú. Su tamaño máximo es de alrededor de 30 centímetros de longitud. Es un animal omnívoro, que se alimenta de restos vegetales, peces, insectos, detritos, entre otros.

También se le conoce como bardul y posee hábitos migratorios, con movimientos medianos y locales de entre 50 a 100 kilómetros.

8. Bagre rayado (Pseudoplatystoma magdaleniatum)

Bagre rayado (Pseudoplatystoma magdaleniatum)
Alcanza un tamaño máximo de 100 centímetros de longitud. Créditos: U. Nacional.

Se trata de otro pez de la cuenca del río Magdalena y uno de los que presenta mayor valor comercial, lo que genera gran impacto en sus poblaciones. De hecho, la sobrepesca es la principal amenaza de esta especie, por lo que se encuentra catalogada en peligro crítico por el UICN. Otros factores que influyen en su supervivencia son la contaminación del agua y las modificaciones del sistema natural.

El bagre rayado tiene una coloración gris en el dorso y blanca en el vientre, con rayas transversales oscuras.

9. Barbudo (Pimelodus grosskofii)

Barbudo (Pimelodus grosskofii)
Pimelodus grosskofii se ha visto afectado por la construcción de represas. Créditos: Mark Sabaj Perez (iXingu Project).

Otro de los animales endémicos de Colombia, ubicado en la cuenca Magdalena-Cauca. Similar al nicuro, pero con un cuerpo más aerodinámico. Posee un tamaño máximo de 38 centímetros de largo. También es omnívoro, aunque tiene preferencias por los insectos, crustáceos y peces.

Se encuentra en peligro crítico de extinción, según la lista roja del UICN y vulnerable en el libro de peces de agua dulce de Colombia. Sus principales amenazas son la sobrepesca, la contaminación y la modificación del entorno por las actividades del hombre.

Anfibios endémicos de Colombia

10. Rana arborícola del norte de los Andes (Dendropsophus norandinus)

Rana arborícola del norte de los Andes
Dendropsophus norandinus se clasifica como preocupación menor. Créditos: Paul David Alfonso Gutiérrez-Cárdenas.

Es el turno de unos de los animales endémicos de la cordillera central nororiental de los Andes. Se localiza en pantanos semipermanentes con abundantes pastos. También en bosques secundarios a lo largo de arroyos y áreas perturbadas, entre 1420 y 1950 metros de altitud.

El macho es más pequeño (alrededor de 28 milímetros) y cuenta con el dorso crema o marrón con manchas doradas y la región inguinal amarilla. Por su parte, la hembra mide 36 milímetros y es café rojizo con la zona inguinal naranja. El lado ventral es blanco con algunas motas en la garganta y el vientre.

11. Rana de cristal (Centrolene savagei)

Centrolene savagei destaca por el cuidado parental. Créditos: Fernando Vargas-Salinas/Flickr.

Uno de los animales típicos del departamento de Antioquia, en Colombia. Viven en bosques subandinos (asociada a cursos de agua), secundarios y ambientes perturbados, pero con vegetación ribereña, entre los 1400 y los 2410 metros de altitud. De pequeño tamaño, ya que no sobrepasa los 23.9 milímetros de largo. Su dorso es verde con puntos amarillos, blancos y verdosos.

El estado de conservación de la rana de cristal es de preocupación menor, debido a que su abundancia y ocurrencia en áreas protegidas. Además, su población es estable.

12. Anuro Dendropsophus luddeckei

Anuro Dendropsophus luddeckei
Dendropsophus luddeckei tiene hábitos nocturnos. Créditos: Encyclopedia of Life.

Esta vez listamos a una especie de la Cordillera Oriental de Colombia, que habita entre los 2000 y 4100 metros sobre el nivel del mar. Posee un tamaño mediano, que va de 32 a 61 milímetros, del rostro a la cloaca. Cuenta con tonos diversos, desde verde claro hasta café oscuro.

Otra especie fuera de peligro de extinción, con población estable y grande, que se adapta a variedad de hábitats.

13. Rana venenosa de rayas amarillas (Dendrobates truncatus)

Rana venenosa de rayas amarillas
Esta especie de anfibio no se encuentra amenazada de extinción. Créditos: Klaus Rudloff/iNaturalist.

Como su nombre indica, posee unas líneas amarillas (o verdosas), que resaltan en su dorso negro. Esta pequeña rana se encuentra en los Andes orientales y centrales de Colombia, en bosques tropicales, tanto húmedos como secos, en un rango longitudinal que va desde los 350 a los 1200 metros sobre el nivel del mar. También en lugares perturbados, siempre y cuando no estén despejados en su totalidad.

14. Rana venenosa dorada (Phyllobates terribilis)

Rana venenosa dorada
Phyllobates terribilis es diurna y terrestre. Créditos: Tails and Scales.

Uno de los animales endémicos representativos de Colombia. Se ubica en pequeñas zonas de la costa del Pacífico. Habita en bosques primarios y secundarios, en la hojarasca, entre los 50 y 400 metros de altura.

Se trata de la especie de rana más tóxica, que advierte a los depredadores de su peligrosidad, con su coloración llamativa y brillante, por lo general, amarilla. Aunque también puede ser verde, naranja y blanco.

La rana venenosa dorada se encuentra en peligro de extinción. La amenaza principal es la pérdida de hábitat.

15. Rana venenosa del Cauca (Andinobates bombetes)

Rana venenosa del Cauca
En anfibio se encuentra en la hojarasca o en el suelo. Créditos: BioOne Digital Library.

Un anfibio de las cordilleras occidental y central de Colombia, en los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda y Quindío. Habita los bosques nubosos y secos, con bromelias, ya que necesita estas plantas para el desarrollo de las larvas. No supera los 21.5 milímetros de longitud (entre el rostro y la cloaca).

Posee el dorso oscuro, negro o marrón, con dos franjas rojas o amarillas que inicial en la cara y se extienden hasta la parte media del cuerpo. Es una especie vulnerable a la extinción, por la pérdida de hábitat y la captura ilegal para el comercio de mascotas.

Reptiles endémicos de Colombia

16. Tortuga del río Magdalena (Podocnemis lewyana)

Tortuga del río Magdalena
Tiene un caparazón de color gris o marrón. Créditos: David Foster/iNaturalist.

Uno de los reptiles endémicos de Colombia, nativo del río Magdalena, como indica su nombre. Posee tamaño de mediano a grande, con dimorfismo sexual, ya que la hembra puede alcanzar hasta 46 centímetros y es mayor que el macho, que apenas llega a 36.

Está afectada por la destrucción y contaminación de su entorno, los cambios hidrológicos debido a las represas construidas en su hábitat y, en especial, por su uso y consumo humano, por lo que recibe gran explotación. Además, de su comercio ilegal como mascota. Todo ello, lleva al UICN a clasificarla en peligro crítico de extinción.

17. Lagarto punteado (Diploglossus millepunctatus)

Lagarto punteado (Diploglossus millepunctatus)
Es una de las tres especies que habitan la isla Malpelo, junto a Phyllodactylus transversalis y Anolis agazzisi. Créditos: Vásquez Restrepo/iNaturalist.

Un reptil de alrededor de 30 centímetros de longitud total. Se ubica en la isla Malpelo, en la costa del Pacífico colombiano, desde el nivel de mar hasta los 300 metros. Un ambiente rocoso, en el que el animal se puede encontrar escondido en las grietas o trepando por las rocas. Posee una alimentación variada, que abarca invertebrados, peces, polluelos, heces de aves y hasta carroña.

A pesar de su ubicación limitada, es abundante en la isla, por lo que no se encuentra en peligro de extinción.

18. Lagarto azul de Gorgona (Anolis gorgonae)

Anolis gorgonae
Es una especie endémica de la isla Gorgona, amenazada por la deforestación. Créditos: Instituto Humboldt.

Como su nombre lo indica, es un lagarto de color azul, bien sea brillante o pálido, que se encuentra en la isla de Gorgona, frente a la costa del Pacífico de Colombia. Es semiarborícola y habita en las selvas tropicales, en árboles de grandes proporciones, con ramas gruesas. Se ubica hasta los 100 metros sobre el nivel del mar.

Está «casi amenazado», según la lista del UICN, gracias a su distribución reducida. Además, las especies invasoras representan una amenaza para sus poblaciones.

19. Gecko de hojarasca (Lepidoblepharis peraccae)

Gecko de hojarasca
Tiene hábitos terrestres y puede encontrarse entre la hojarasca. Créditos: © José Vieira/Instagram.

Una especie ubicada en la costa del Pacífico de Colombia, desde Chocó hasta Nariño. Habita las selvas tropicales de tierras bajas, entre el nivel del mar y los 500 metros de altura. Posee pequeño tamaño (menor a 5 centímetros) y una coloración parda, con una línea clara, en forma de U, detrás de los ojos, en la parte dorsal de la cabeza.

Este lagarto es común en su hábitat. Asimismo, su área de distribución es amplia, por lo que no está en peligro de extinción.

20. Anoles café (Anolis medemi)

Anoles café
Anolis medemi es una especie clasificada como preocupación menor. Créditos: Laura Rubio/iNaturalist.

Un reptil que también se ubica en la isla Gorgona, pero con distribución más amplia, ya que puede ubicarse en la Goronilla, ambas localizadas en el departamento del Cauca. Habita en bosques primarios y secundarios, también en los bordes.

Le gusta permanecer en los arbustos, entre las ramas y en el suelo. Tiene una coloración marrón anaranjada, con franjas más oscuras a lo largo del cuerpo, incluyendo las patas y la cola.

Se trata de una especie abundante en su hábitat. Además, se localiza en un área protegida, por lo que no se encuentra en peligro de extinción.

21. Culebra de hojarasca (Atractus medusa)

Culebra de hojarasca
Esta especie se encuentra en bosques húmedos tropicales. Créditos: D. Cisneros-Heredia, A. Romero.

Otro ejemplar de la isla Gorgona, del municipio Guapi, en el Cauca. Habita en los bosques húmedos tropicales de tierras bajas, entre el nivel del mar y los 550 metros de altitud. Posee una coloración beige en el dorso, con manchas circulares marrones oscuras, que están más acentuadas y gruesas en la parte anterior y decrecen en el resto del cuerpo.

Existen reportes de esta culebra en Ecuador. Aunque hay posibilidad de que se trate de otra especie, por lo que hace falta más estudios al respecto. Asimismo, está clasificado en la categoría de «datos insuficientes» por la UICN.

22. Equis colorada de Munchique (Bothrocophias colombianus)

Bothrocophias colombianus
Posee una coloración clara, entre marrón y gris. Créditos: Jackeline-Rivera-Gómez/iNaturalist.

Es oriunda del oeste de Colombia. En concreto, de la vertiente Pacífica de los Andes, en el Parque Nacional Natural de Munchique, en el Cauca. Habita en bosques nubosos, húmedos montanos, plantaciones y pastizales, entre los 1400 y 2300 metros de altura. Posee un tamaño medio, de alrededor de 136 centímetros de largo.

A pesar de su ubicación limitada, se encuentra dentro de una zona protegida y es un animal frecuente, por lo que no se encuentra en peligro de extinción.

23. Taya del Cauca (Bothrocophias myersi)

Bothrocophias myersi
Su nombre específico honra al herpetólogo Charles William Myers. Créditos: ProAves Colombia/Flickr.

También llamada equis roja, cachetona, bufadora. Se localiza en los departamentos del Cauca, Chocó y Valle del Cauca, en la zona meridional del Pacífico colombiano. Vive en los bosques, entre los 75 y 200 metros de altitud, asociados a la hojarasca.

Posee un tamaño medio, de unos 75 centímetros de largo. Su dorso puede ser desde naranja a café rojizo, mientras que su vientre va de rosa a blanco, con manchas grises o anaranjadas.

24. Lisa café o sabandija (Alopoglossus stenolepis)

Alopoglossus stenolepis
Esta especie de reptil pertenece a la familia Alopoglossidae. Créditos: Laura Rubio/iNaturalist.

Una serpiente con el dorso marrón, con líneas amarillas (desde el cuello hasta la región media) y la parte ventral naranja o amarilla. La cola puede ser de color rojo. Es uno de los animales endémicos de Colombia que se ubica en la cordillera occidental, en bosques premontanos diversos (desde húmedos hasta bajos), entre los 1750 y los 1900 metros de altura. También se puede encontrar en entornos alterados.

Al tratarse de una especie común y adaptable a las perturbaciones, no se encuentra en peligro de extinción.

26. Tortuga de barro de Dunn (Kinosternon dunni)

Kinosternon dunni
Karl Schmidt, herpetólogo estadounidense, describió esta especie en 1947. Créditos. Germán Forero/WCS.

En este caso tenemos a una tortuga de río colombiana. Ubicada en las cuencas de los ríos Baudo y San Juan, en Chocó. Por lo general, habita en áreas pantanosas. Tiene una coloración marrón y un caparazón que puede medir 20 centímetros de longitud.

Esta especie de tortuga se encuentra en estado de conservación vulnerable.

Aves endémicas de Colombia

26. Chachalaca colombiana (Ortalis columbiana)

Chachalaca colombiana (Ortalis columbiana)
Por lo general, se encuentra junto a familiares o parejas. Créditos: Christoph Moning/iNaturalist.

Se ubica en los valles del Cauca y Magdalena, en variedad de entornos: bosques, arboledas, matorrales y pastizales. También en plantaciones y ambientes degradados. Gracias a su amplia distribución, se encuentra clasificado como «preocupación menor» en la lista roja del UICN.

El aspecto de la chachalaca se asemeja al de una gallina. Tiene un plumaje marrón, con un diseño escamado en el cuello y el pecho. Asimismo, posee algunas plumas de la cola rojizas y resalta su garganta de piel roja desnuda.

27. Carpinterito punteado (Picunmus granadensis)

Picunmus granadensis
Picunmus granadensis es un pájaro insectívoro. Créditos: Mauricio Ossa/Birds Colombia.

Otra de las aves únicas de Colombia es este pájaro carpintero de pequeño tamaño. Puede tener hasta 10 centímetros de longitud y 13 gramos de peso. Cuenta con el pico y la cola cortos en proporciones. Además, posee el dorso marrón grisáceo y el vientre más claro.

Esta ave destaca por tener una corona oscura con puntos blancos, que le atribuyen su nombre común. El macho también cuenta con motas amarillas en ese lugar.

El carpinterito punteado es oriundo del oeste de Colombia. Habita diversos tipos de bosques, entre los 800 y los 2200 metros sobre el nivel del mar. A pesar de que tiene un área de distribución pequeña, la UICN lo cataloga como «preocupación menor».

28. Corcovado castaño (Odontophorus hyperythrus)

Odontophorus hyperythrus
Mide entre 25 y 28 centímetros de longitud. Créditos: Mauricio Ossa/Birds Colombia.

También llamada perdiz colorada, se trata de un ave similar a una gallina. Habita en las vertientes occidentales y centrales de los Andes, entre los 1600 y 2700 metros de altura, en bosques húmedos y bordes con abundante vegetación.

Posee un dorso marrón, adornado con líneas negras y rojizo o castaño en la cara y las partes inferiores. Alrededor de los ojos es blanco grisáceo. La hembra es similar al macho en aspecto, aunque cuenta con el vientre gris.

Esta especie tampoco se encuentra en peligro de extinción, gracias a su amplia área de distribución.

29. Zanate de vientre rojo (Hypopyrrhus pyrohypogaster)

Hypopyrrhus pyrohypogaster
Se distingue por su larga cola. Créditos: Félix Uribe/Wikimedia Commons.

Un animal muy llamativo de Colombia, que resalta por su color negro y su vientre rojo, lo que le brinda el nombre común. Posee una cola larga y un pico cónico y puntiagudo. Sus ojos son amarillos.

Se encuentra en los bosques montanos húmedos de las cordilleras andinas, entre los 800 y 2700 metros sobre el nivel del mar. También habita matorrales, pastizales, áreas despejadas y caminos.

El zanate de vientre rojo se encuentra vulnerable a la extinción, amenazado por la pérdida y fragmentación de su hábitat.

30. Colaespina de garganta plateada (Synallaxis subpudica)

Colaespina de garganta plateada (Synallaxis subpudica)
También se le llama pijuí de Cundinamarca o chamicero. Créditos: Arcadio Marín Bautista/Birds Colombia.

Un paseriforme endémico de los Andes orientales colombianos, en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá. Vive en bosques, bordes y matorrales a gran altura (entre los 2000 y 3200 metros sobre el nivel del mar). Es pequeño y puede medir hasta 18 centímetros. Tiene un color pardo grisáceo y resaltan los tonos rojizos de su corona y sus alas.

Esta ave recibe su nombre gracias a la coloración grisácea de su garganta, (también en mejillas y frente). Asimismo, exhibe una pequeña mancha negra en ese lugar.

31. Chiribiquete esmeralda (Chlorostilbon olivaresi)

Chiribiquite Esmeralda
Consume pequeños insectos y néctar. Crédito: Peter Hobbs/The Andean Birder.

Esta ave solo se encuentra en el sudeste de Colombia, en específico, en la Sierra de Chiribiquete, lo que le ofrece su nombre popular. A pesar de su ubicación restringida, es un ave común en su hábitat, por lo que no se encuentra en peligro de extinción. Se trata de un colibrí de alrededor de 9 centímetros de longitud, con un brillante color verde. Además, cuenta con la garganta iridiscente.

32. Colibrí ala de sable de Santa Marta (Campylopterus phainopeplus)

Colibrí ala de sable de Santa Marta
También se le conoce como ala de sable serrano. Créditos: American Bird Conservancy.

Un colibrí raro, que habita la Sierra Nevada de Santa Marta, en la región noreste colombiana. Se ubica en los bosques húmedos, entre los 1200 y los 1800 metros de altitud, durante la estación seca; mientras que se dirige al páramo, hasta los 4800 metros, en la temporada húmeda.

Mide aproximadamente 13 centímetros y posee un pelaje brillante, de color verde. El macho tiene la garganta y el pecho azul, así como la cola de un tono negro azulado. Por otro lado, la hembra cuenta con las mejillas y la frente más pálidas y es gris en la parte de abajo. Además, su cola posee la punta grisácea.

Es un ave enigmática, pocas veces visualizada. Solo se tiene un reporte de avistamiento en el año 2010, desde 1946. Se cree que su población es muy reducida y está en declive, por lo que se encuentra en peligro crítico de extinción.

33. Paujil colombiano (Crax alberti)

Crax alberti
Esta especie presenta dimorfismo sexual, pues el macho es más pequeño que la hembra. Créditos: Christoph Moning/iNaturalist.

También conocido como paujil de pico azul, es otra de las aves representativas de Colombia. Se ubica en los bosques lluviosos de tierras bajas, del norte de Colombia, hasta los 1200 metros de altura. Es otra de las aves colombianas en peligro de extinción.

Presenta gran tamaño, ya que mide entre 83 y 93 centímetros. Tiene coloración negruzca y una cresta en su cabeza. El macho con el vientre y la punta de la cola blanca. Además, de protuberancias azules en la base inferior del pico. La hembra cuenta con el vientre castaño, mientras que el manto y la cresta poseen puntas blancas y negras.



Mamíferos endémicos de Colombia

34. Tití ornamentado (Plecturocebus ornatus)

Plecturocebus ornatus
Se le conoce también como mono zocay. Créditos: Alejandro Mora/iNaturalist.

Habita en el oriente de Colombia, en bosques tropicales de tierras bajas y ambientes perturbados. Puede pesar entre 1000 y 1100 kilogramos. Es de color marrón, pero posee un tono rojizo en diferentes partes del cuerpo, como la barba, el vientre, la garganta y las piernas.

El tití ornamentado destaca por sus manos blanquecinas. Característica distintiva de la especie.

Este primate se alimenta principalmente de frutos. No obstante, puede consumir hojas, semillas, flores y artrópodos pequeños. Se encuentra en peligro de extinción, clasificado como «vulnerable» en la lista roja del UICN, debido a la destrucción y fragmentación de su hábitat.

35. Tití cabeciblanco (Oedipomidas oedipus)

Oedipomidas oedipus
Se alimentan de frutas, hojas e insectos. Créditos: Heather Pickard /iNaturalist.

También llamado Saguinus oedipus. Se trata de otro primate endémico de Colombia, en específico, de la región noroeste, entre el río Atrato, Cauca y Magdalena. Se ubica entre el nivel del mar y los 1500 metros de altura, en bosques húmedos y secos caducifolios, tanto primarios como secundarios.

Este primate se distingue por su aspecto, en particular, por su cresta larga y blanquecina en su cabeza y que se extiende hasta los hombros. La parte de la espalda es marrón, mientras posee blanco o amarillo en la zona interna de las extremidades. La cola es naranja o rojiza, con la punta oscura. Es un animal omnívoro, importante para el ecosistema por su papel como dispersor de semillas.

El tití cabeciblanco se encuentra en peligro crítico de extinción, amenazado por la pérdida de hábitat y la captura de individuos para el comercio de animales.

36. Zarigüeya delgada de Handley (Marmosops handleyi)

Marmosops handleyi
Marmosops handleyi prefiere los bosques de niebla conservados. Créditos: SalvaMontes Colombia.

Aquí tenemos a otros de los animales terrestres endémicos de Colombia, en concreto, un marsupial, nativo de Antioquia. Se ubica en los bosques tropicales montanos y de tierras bajas, en altitudes que rondan los 1400 y 1950 metros sobre el nivel del mar. Aunque se conoce muy poco de su biología, se sabe que es omnívoro, nocturno y arbóreo.

Como otros animales endémicos está en peligro crítico de extinción, ya que su distribución es muy reducida y su ambiente se encuentra amenazado por la expansión forestal y la agricultura.

37. Tití gris (Oedipomidas leucopus)

Oedipomidas leucopus
Se puede encontrar en ciertas áreas urbanas. Créditos: Piscilago.

También conocido como tamarín de manos blancas o Sanguinus leucopus. Es nativo del norte de Colombia, entre los ríos Magdalena y Cauca. Habita en bosques primarios, secundarios y de galerías, hasta los 1500 metros de altura.

Apenas alcanza los 25 centímetros de longitud. Posee el dorso y la melena de color marrón. Su cara tiene un borde blanquecino y cuenta con extremidades blancas. Es omnívoro, ya que se alimenta de frutos blandos e insectos, por lo que es un importante dispersor de semillas y regulador de las poblaciones de los animales que consume.

Su supervivencia está afectada por la tala de bosques, la expansión de la agricultura y la ganadería, la minería, la construcción de caminos y represas. Además, del tráfico ilegal de los individuos para su uso como mascotas. Todo ello, lo ubica en la categoría «vulnerable».

38. Musaraña colombiana de orejas pequeñas (Cryptotis colombiana)

Cryptotis colombiana
Su estado de conservación es de preocupación menor. Créditos: Andrés Camilo Gómez. iNaturalist.

Las musarañas representan el grupo de mamíferos con mayor porcentaje de especies endémicas en Colombia. Se ubica en la cordillera central, en Antioquía, en bosques montanos, entre 1750 y 2800 metros sobre el nivel del mar. También está presente en plantaciones de pino, áreas boscosas perturbadas y campos agrícolas.

Las musarañas son importantes en el ecosistema, ya que forman parte de la dieta de otros animales, como los búhos. A pesar de vivir en un lugar afectado por la pérdida del hábitat, parece que toleran las perturbaciones.

39. Musaraña de orejas pequeñas de Thomas (Cryptotis thomasi)

Cryptotis thomasi
Buscan refugio bajo las rocas y árboles caídos. Créditos: Jorge Emmanuel Escobar.

Otra de las musarañas endémicas de Colombia, pero que se encuentra en la zona central de la cordillera oriental, en Cundinamarca, a mayor altitud que la anterior. En específico, entre los 2700 y los 3500 metros sobre el nivel del mar. También se encuentra catalogada como «preocupación menor» por la UICN.

40. Murciélago de alas de saco antioqueño (Saccopteryx antioquensis)

Saccopteryx antioquensis
Cuenta con un pelaje denso y lanoso. Créditos: Leidy López-Sepúlveda/ Bat Conservation International.

Otro de los animales endémicos de Colombia, ubicado en el sureste de Antioquia, en bosques muy húmedos tropicales y asociados a formaciones kársticas, entre los 650 y los 1200 metros de altura. Es una especie rara, su descripción está basada en dos ejemplares. Es de color pardo oscuro en su dorso y más claro en el vientre.

Se tiene poca información sobre esta especie. Además, su hábitat está amenazado por la expansión agrícola, por lo que se clasifica como en peligro de extinción.


Los animales endémicos de Colombia sufren la degradación del hábitat

Como hemos visto, el territorio colombiano corresponde a un ambiente muy diverso y con un alto número de animales endémicos, todos asombrosos e importantes para el ecosistema. No obstante, la mayoría de ellos se encuentran en alguna categoría de peligro de extinción del UICN. Principalmente, amenazados por la pérdida y degradación de su hábitat.

Estos animales representan un recurso de alto valor. Un tesoro que hay que estudiar para buscar las mejores estrategias de conservación. ¿Conocías a todas estas interesantes especies? Te invitamos a seguir explorando la fauna colombiana y de todo el planeta.


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