¿Cuándo debes preocuparte por un gato que ronca?

26 marzo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Cuando observamos a nuestro gato que ronca, en principio se trata de una situación dentro de la normalidad, pero en ocasiones puede haber alguna anomalía o síntomas de que el minino padece una patología

Cualquier dueño sabe muy bien que a su felino le encantan las siestas. El sueño es tan importante para los gatos como para los seres humanos, y es que representa una parte esencial de una rutina saludable y equilibrada. Pero muchos se sorprenden y se preguntan si un gato que ronca es motivo de preocupación.

¿Es normal un gato que ronca?

Las etapas de sueño en los gatos y su actividad neuronal onírica son sorprendentemente parecidas a las de los seres humanos. Los felinos no solo sueñan, sino que también demuestran ciertos comportamientos parecidos a los de una persona durmiendo.

Los ronquidos son un buen ejemplo de ello. Al igual que los seres humanos, los gatos pueden roncar al dormir y son varias las posibles causas para sus ronquidos.

Un gato que ronca habitualmente desde cachorro, y que no demuestra otros síntomas, probablemente no sea motivo de preocupación para su dueño. Estos ronquidos pueden ser provocados por su forma de dormir o estar relacionados a la morfología braquicefálica de su raza.

Gato que ronca

No obstante, si un minino empieza a roncar de forma repentina, ello puede ser una señal de algún desequilibrio en su organismo. A continuación, veremos las principales causas de los ronquidos en los gatos.

¿Cuándo debes preocuparte por un gato que ronca?

Como mencionamos, no existe una única causa para los ronquidos de los gatos. Cada felino tiene un organismo singular, por lo que un mismo comportamiento puede tener diferentes explicaciones según las características de cada individuo.

Para saber qué sucede a un gato que ronca es esencial observar su estado de salud, morfología, rutina y su ambiente. Algunos mininos simplemente roncan y ello es una conducta inherente a su forma de dormir, lo que no implica un riesgo para su salud.

Pero si tu gato empieza a roncar de forma repentina o excesiva, lo mejor es llevarlo al veterinario para que, antes de nada, descarte cualquier problema de salud.

Gato va al veterinario

Principales causas patológicas asociadas a un gato que ronca

Obesidad

Desafortunadamente, los cuadros de obesidad felina son diagnosticados con altísima frecuencia en los gatos domésticos. Casi siempre el sobrepeso empieza a partir de una alimentación desequilibrada y una rutina sedentaria. Y, si no es tratado a tiempo, rápidamente puede conducir a la obesidad.

Los felinos obesos suelen roncar mientras duermen, como consecuencia del cúmulo de grasas alrededor de sus órganos vitales. Esta grasa acumulada dificulta el flujo del aire a través de las vías respiratorias, lo que provoca los ronquidos.

La obesidad tiene consecuencias muy negativas para la salud de los felinos. Un gato que ronca y tiene sobrepeso es un motivo de alerta para sus dueños, y necesita ser llevado al veterinario para gestionar un peso saludable. Se trata, en definitiva, de prevenir enfermedades asociadas a la obesidad, como la diabetes y los problemas cardiovasculares.

Alergias

Las alergias son respuestas exageradas del sistema inmunológico tras la exposición a ciertos factores. Hoy por hoy existe una extensa lista de posibles agentes alérgenos, tanto naturales como artificiales. Por lo tanto, un gato puede ser alérgico a muchísimas cosas, como el polen, el moho, los ácaros, ciertos alimentos, sustancias químicas, productos de limpieza, etc.

La mejor y más fiable manera de verificar si tu felino ronca porque es alérgico es llevarlo al veterinario para realizar pruebas de alergia. Si se confirma que tu gato en alérgico, el profesional te ayudará a establecer un tratamiento y una rutina preventiva.

Problemas respiratorios

Los ronquidos excesivos y repentinos en los gatos también pueden aparecer como un indicio de problemas respiratorios. Estas afecciones suelen comprometer las vías respiratorias, lo que afecta a la circulación de oxígeno en el organismo. En consecuencia, pueden producirse ronquidos, dificultad para respirar, secreciones nasales, entre otros síntomas.

Las enfermedades respiratorias más comunes en los gatos son:

Las afecciones respiratorias necesitan tratarse de forma rápida y siempre bajo la orientación de un veterinario. Por ello, si tu minino presenta cualquier anomalía en su respiración, recurre inmediatamente a un centro de atención veterinaria.

Tumores

Un gato que ronca de forma repentina también puede presentar unos pequeños tumores en sus vías nasales, que se conocen como pólipos paranarasales. Estas masas anómalas obstruyen las vías respiratorias, lo que dificulta el flujo de aire y provoca ronquidos.

Esta no es una de las causas más comunes de los ronquidos en los gatos, pero es importante descartarla al llevar tu minino al veterinario. En caso de que sea necesario y viable, el profesional realizará una intervención quirúrgica para extirpar los tumores y normalizar la respiración del felino.