Mi gato hacer ruido al respirar: ¿a qué se debe?

La respiración ruidosa en gatos puede tener múltiples causas, tanto congénitas como infecciosas y sistémicas. Algunas son más graves que otras.
Mi gato hacer ruido al respirar: ¿a qué se debe?
Samuel Sanchez

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez el 03 Junio, 2021.

Última actualización: 03 Junio, 2021

La respiración ruidosa en gatos, también conocida como disnea felina en el ámbito veterinario, no es una enfermedad en sí misma. Que un felino tenga problemas para inhalar o exhalar es un signo clínico de cientos de patologías, desde infecciones de las vías respiratorias hasta anormalidades físicas congénitas.

Según estudios que veremos con anterioridad, los motivos de la disnea felina son cardíacos en el 38 % de los casos, de las vías respiratorias en el 32 % y neoplásicos en el 20 % de cuadros restantes. Si quieres saber más sobre este signo clínico, sigue leyendo.

Respiración ruidosa en gatos

La respiración ruidosa en gatos se conoce como disnea y hace referencia a un mayor esfuerzo por parte del félido a la hora de inhalar y exhalar aire. Se ve acompañada de otro signo clínico, la taquipnea, una respiración más rápida de lo normal. Esto, a su vez, deriva en un estado de hipoxia, en el que la sangre no porta suficiente oxígeno para nutrir a todos los tejidos.

La disnea puede ser aguda —de instauración rápida— o crónica, que se presenta de forma lenta y va empeorando cada día durante semanas. A continuación, exploramos algunas de las causas de la respiración ruidosa en gatos desde un punto de vista clínico.

La acromegalia en gatos es un problema crónico.

1. Gatos braquicéfalos

Los gatos braquicéfalos —de morro achatado y cabeza atrofiada, como los persas y del Himalaya— pueden padecer una patología respiratoria única de estas razas, conocida como síndrome braquiocefálico. Es una afectación muy común en variedades con una alta tasa de endogamia, que se debe a la fisiología craneana anómala del animal.

En primer lugar, estos félidos tienen narinas estenóticas, lo que quiere decir que son demasiado pequeñas para que el aire fluya de la manera adecuada. También presentan una prolongación del paladar blando, que provoca oclusión parcial de la tráquea y disfuncionalidad respiratoria, tal y como indica el portal VCA Hospitals

2. Rinotraqueítis en gatos

La rinotraqueítis viral felina (FVR), también conocida como ‘gripe felina’ es una enfermedad de las vías respiratorias, provocada por el virus del herpes tipo I. Este cuadro infeccioso se manifiesta en gatos en forma de respiración ruidosa, conjuntivitis, febrícula y pérdida de apetito. 

Según estudios profesionales, la prevalencia del virus en poblaciones grandes es del 10-20 %, aunque es mucho más común en cachorros entre las 5 y 8 semanas de vida que en adultos. Junto al calicivirus felino, se considera la primera causa de los problemas respiratorios en gatos.

3. El derrame pleural

Esta entidad clínica consiste en la acumulación de líquido en la cavidad pleural del animal, una membrana delgada que recubre el exterior de los pulmones y reviste el interior de la cavidad torácica. En este caso, el problema no es la morfología craneana o los agentes víricos, sino los desajustes sistémicos graves. Los fallos en el corazón y las coagulopatías son sus causas principales.

¿Qué es el asma felino?

Al igual que los seres humanos, los gatos pueden tener asma y uno de sus signos es la respiración ruidosa. Tal y como indican estudios, la prevalencia de esta patología es muy baja —menos del 1 % de los gatos—, pero los de la raza siamés están mucho más en riesgo, con un porcentaje que aumenta al 5 %.

La acumulación de moco, reducción del diámetro de bronquios y bronquiolos y el endurecimiento de las paredes aéreas hacen que la respiración se vuelva muy difícil para el gato. Se cree que las partículas aéreas dañinas, irritantes y alérgenos activan al sistema inmunitario del animal, lo que provoca la inflamación de las vías respiratorias.

Además de la dificultad respiratoria, el gato toserá y presentará sibilancias al respirar. Ante estos signos, la visita al veterinario es obligada. En la clínica, se usan corticosteroides, ya que estos inhiben la liberación de citoquinas proinflamatorias. Cuando el sistema inmunitario ‘se relaja’, el diámetro de los bronquios y bronquiolos vuelve a la normalidad.

El asma es muy poco común en el mundo felino, pero puede ocurrir. Si no se toman medidas veterinarias, la vida del félido corre peligro.

Un gato en el veterinario sigue unos análisis de sangre.

Un signo clínico alarmante

Como habrás podido comprobar, la respiración ruidosa en gatos es un signo clínico evidente de que algo va mal. Puede tener muchas causas —desde una infección hasta un problema en el corazón—, pero en todos los casos se considera una urgencia médica que debe ser atajada. Ningún animal aguanta mucho tiempo vivo en un cuadro de hipoxia.

Si notas que tu gato hace sonidos raros al exhalar el aire, que respira de forma rápida o que está más cansado e inactivo de lo normal, acude con presteza al médico. La detección rápida de cualquiera de estas patologías puede llegar a salvar la vida de la mascota.