¿Cómo son los gatos carey?

Alba Muñiz · 17 enero, 2019
El nombre de los gatos carey se debe a que su distribución de colores recuerda a la del caparazón de las tortugas marinas carey

Los humanos suelen considerar únicas a sus mascotas por distintos detalles. Pero los poseedores de gatos carey pueden estar seguros de que no hay un minino igual al suyo, dado que la particular mezcla de su manto tricolor es ciertamente irrepetible. Considerados portadores de buena suerte, estos animales son, en su mayoría, hembras.

Unos felinos muy singulares

No estamos ante una raza específica de Felis catus, sino ante un patrón de color que se manifiesta tanto en mininos mestizos como en algunas razas. Los gatos carey, entonces, son aquellos que presentan mezclados los tres colores habituales de estos felinos:

  • Naranja y sus variaciones (cremas, canela o rojo)
  • Negro y sus derivados (gris, azul o marrón oscuro)
  • Blanco

El nombre se debe a que la distribución de los colores de estos felinos recuerda al caparazón de las tortugas marinas carey. Estos quelonios habitan en zonas tropicales y se encuentran en grave peligro de extinción.

Por otra parte, más allá de las características generales de todos los gatos, las restantes particularidades físicas y de personalidad de estos mininos dependerán de la raza a la que pertenezcan (o a la ausencia de la esta; podrían ser mestizos).

Gatos carey: hembras

Conoce todos los detalles sobre los gatos carey, unos bellísimos felinos de tres colores distribuidos de una particular manera sobre su manto.

Las hembras son mayoría

La explicación de por qué casi todos los ejemplares de gatos carey pertenecen al sexo femenino se encuentra en que, en los mininos, el color está ligado al género. Entonces, la información genética para que surjan los colores negro o naranja se halla en el cromosoma sexual X.

Es así que, para que se de la posibilidad de tener los dos colores a la vez, se deben poseer dos cromosomas X (hembras). En cambio, como los machos son XY, solo pueden presentar uno de estos dos colores.

Para que un minino de sexo masculino sea tricolor se debe dar una alteración genética (XXY, por ejemplo). En estos casos, la mayoría de los ejemplares son estériles. Por su parte, el color blanco de los gatos carey, que suele ser escaso, se da por el gen S.

La leyenda de los gatos carey

Sobre el origen de estos hermosos animales cuenta la leyenda que el sol quiso pasar un tiempo en la Tierra. Por tal motivo, le pidió a la luna que lo ayudara para que los humanos no advirtieran su ausencia del firmamento.

Gatos carey: leyenda

Así fue que, mientras nuestro satélite eclipsaba al astro rey, este se corporizó en una grácil gata negra para pasar desapercibido entre nosotros. Pero sucedió que la luna se cansó de esa tarea y se retiró del cielo, lo que obligó al sol a volver raudamente a ocupar su lugar.

Fue entonces que, al abandonar apurado el cuerpo de la minina, dejó sobre su pelaje algunos de sus rayos, que generaron un gran número de toques dorados. Este particular detalle en el manto fue luego heredado por todas las crías de la gata.

Sin suerte para encontrar hogar

A pesar de que desde tiempos remotos se asocia a los gatos carey con la buena suerte, estamos ante unos felinos que, hoy en día, suelen ser abandonados o son los últimos que se adoptan en los refugios.

La explicación a este rechazo parece estar en que, aunque se trate de mininos únicos y bellísimos, algunos humanos ven en la distribución de sus colores cierto desorden o desprolijidad.

Sin embargo, más allá de su particular manto, nadie debería dudar de que, en realidad, se encuentran ante unos animales maravillosos y singulares, como todos y cada uno de los gatos.