10 habilidades increíbles de los gatos

Alba Muñiz · 1 septiembre, 2015

Agilidad, equilibrio, posibilidad de ver aun con muy escasa luz, un oído que puede percibir altas frecuencias y hasta la capacidad de “saborear los olores”, son solo algunas de las habilidades increíbles de los gatos.

Estos magníficos felinos domésticos no dejan de sorprendernos y, cuanto más los conocemos, más aprendemos a quererlos y respetarlos.

Conoce algunas habilidades increíbles de los gatos

1. Gran agilidad

La estructura ósea del gato le otorga flexibilidad y elasticidad. Y su poderosa musculatura, habilidad para el salto.

Los mininos tienen, por lo general, 240 huesos, 34 más que los humanos. Asimismo, los discos entre las vértebras son de un grosor mayor que el de las personas.

Pueden saltar una distancia equivalente a entre 5 y 6 veces la longitud de su cuerpo y, gracias a las almohadillas que poseen en las patas, logran desplazarse de manera silenciosa.

Todo esto, además, lo hacen con suma elegancia y precisión.

2. Equilibrio extremo

gatos

El oído interno de los mininos tiene unos canales rellenos de líquido y que están recubiertos de pequeños pelos que le permiten controlar el equilibrio, actuando de manera sincronizada con la información que reciben a través de la vista y con su poderosa musculatura.

3. Ver en la semioscuridad

Aunque eso de que los gatos pueden ver en la oscuridad total no es más que un mito, son animales que tienen el sentido de la vista muy desarrollado.

Humanos y mininos cuentan con el mismo tipo de células de visión, pero distribuidas de forma distinta. En los ojos de los felinos predominan las que captan más luminosidad y no son tan sensibles al color.

Por tal motivo, en situaciones de penumbra y semioscuridad, ven entre 6 y 8 veces más que las personas. La necesidad de cazar de noche provocó que los ojos de estos animales se adaptaran a estas condiciones.

Además:

  • Tienen un campo de visión de 200 grados (el de los humanos es 180).
  • La visión periférica es de 30 grados a cada lado (la de las personas alcanza los 20).
  • No pueden hacer foco en algo que esté a menos de 30 centímetros. Para eso tienen los bigotes.

4. Bigotes como sensores

A través de los bigotes y otros pelos situados arriba de los ojos y debajo de la barbilla y que actúan como sensores, estos felinos pueden captar hasta el más mínimo movimiento y detectar objetos que están cerca de su cuerpo.

Estos pelos están repletos de nervios y les posibilitan deambular por las noches sin inconvenientes y moverse en espacios estrechos.

5. Olfato exquisito

Los gatos también tienen mayor cantidad de células olfativas que los humanos. Y huelen todo lo que los rodea.

Su gran olfato les asegura detectar sin inconvenientes:

  • Una posible presa
  • Una hembra en celo
  • El territorio de otro gato
  • Alimento en descomposición (y así evitarlo)
  • Un depredador al acecho

6. Gusto selectivo

El sentido del gusto en los gatos es muy especial. Por eso resulta difícil intentar darles una medicina mezclada con su comida.

Pero también poseentienen un órgano adicional, conocido como órgano vomeronasal o de Jacobson, que está ubicado en la parte interior y superior de la boca y que le permite algo que podríamos definir como “saborear los olores”.

7. Percibir ultrasonidos

El oído de estos felinos es sensible a altas frecuencias. Logran percibir ultrasonidos de hasta 50 000 Hz. Los humanos solo podemos oir hasta 20 000 Hz.

8. Lengua cepillo

gato lame

La lengua de los mininos es áspera y funciona como un pequeño cepillo que elimina todas las partículas que se encuentran en su pelaje.

Así, junto con su saliva, la lengua de estos animales es la responsable de que estén siempre limpios a pesar de no ser muy amigos de meterse en el agua.

9. Orejas móviles

Los gatos tienen la capacidad de girar sus orejas en la dirección de donde provienen los sonidos. Así logran detectar con más facilidad una presa.

10. Sensibilidad a los estados de ánimo de sus dueños

Entre las habilidades increíbles de los gatos  está también la de detectar el estado anímico de su dueño.

Alegría, tristeza, nerviosismo, depresión. Nada escapa a la fina sensibilidad de estas maravillosas criaturas.

Es así que suelen volverse compañeros inseparables en situaciones de enfermedad o convalecencia de algún miembro humano de la familia.