Guacamayos: características, alimentación y hábitat

Estos pájaros de diverso y llamativo colorido son tan inteligentes que se ha demostrado que pueden llegar a memorizar unas 30 palabras.
Guacamayos: características, alimentación y hábitat
Laura Huelin

Escrito y verificado por la educadora canina Laura Huelin.

Última actualización: 09 febrero, 2022

Aunque pertenecen a la familia de los loros, los guacamayos son unos animales con unas características propias y distintivas. Te invitamos a conocerlo todo sobre estos pájaros, que además pueden ser mascotas estupendas.

Los guacamayos destacan por su socialidad, su excelente capacidad para demostrar cariño, su inteligencia y su habilidad a la hora de imitar sonidos de naturaleza humana. De todas formas, antes de adoptar uno de estos animales se requiere obtener mucho conocimiento sobre sus necesidades. Aquí te lo contamos todo sobre ellos.

Características de los guacamayos

Los guacamayos son aves del orden Psitaciformes (como agapornis, periquitos y loros verdaderos) que se encuentran englobadas en la subfamilia Arinae. Los ejemplares más conocidos son los pertenecientes al género Ara  (Ara macao y Ara chloropterus, entre otros), pero también existen muchos más. Entre aquellos al borde de extinción y las poblaciones estables, se cuentan unas 19 especies de guacamayos.

Los guacamayos se diferencian físicamente de otros loros en que son grandes de tamaño y cuentan con una cola excepcionalmente larga. Eso sí, las dimensiones dependen de cada especie concreta: las más pequeñas miden entre 40 y 60 centímetros de largo (como Diopsittaca nobilis), mientras que las más grandes pueden crecer hasta los 90 o 95 centímetros (como Anodorhynchus hyacinthinus).

Por esto, sus pesos también son muy variados. Mientras que las especies más grandes llegan a pesar más de un kilo y medio, los ejemplares más pequeños habitualmente no llegan a pesar apenas 300 gramos.

Su plumaje muestra un colorido intenso y variado, aunque las plumas de la cara son menos llamativas y tienen parches blancos alrededor de los ojos. El color brillante de sus plumas es característico de estas especies: suelen ser de color verde, rojo o amarillo y azul, alternando varios patrones en distintas partes del cuerpo.

Guacamayos: alimentación

Apenas hay dimorfismo sexual: tanto las hembras como los machos tienen plumajes muy parecidos y no se puede asegurar que un sexo sea más grande que el otro. Los ejemplares más jóvenes pueden tener plumas de un color más suave o ser de menor tamaño, pero los adultos alcanzan un tamaño y un plumaje muy similar tras su muda.

Los guacamayos no suelen portar un dimorfismo sexual marcado, es decir, machos y hembras son bastante parecidos. 

Alimentación de los guacamayos

Los guacamayos son animales omnívoros que necesitan alimentarse de todos los grupos de alimentos para tener una dieta adecuada y de calidad. Sin embargo, la base de su menú debe basarse en frutas y semillas, aunque puede que también cacen insectos o gusanos. El 10-30 % de su dieta estará compuesta de proteínas, mientras que el resto corresponderá a materia de origen vegetal.

En libertad, los guacamayos buscan las mejores semillas, que parten con la ayuda de sus fuertes picos. También pueden salir a cazar y tienen un comportamiento social que les permite compartir la comida cuando un miembro de la bandada –como hembras que se encuentran incubando huevos– no puede conseguirla por sí mismo.

Sin embargo, en cautividad o como mascotas los guacamayos no pueden alimentarse por sí mismos. Debemos proporcionarles un pienso de calidad en forma de pellets y adaptado a su especie, que le otorgue todos los nutrientes que necesita. Además, podemos darle trozos de fruta o verdura fresca para complementar el pienso.

Los pellets son la mejor opción dietética para los guacamayos. Así, comerán una mezcla homogénea de elementos y no podrán separarlos en el plato por preferencia individual. 

Los frutos secos o semillas, como pipas de girasol y calabaza, son un gran entretenimiento para estos animales tan inteligentes. Además, se le pueden construir juguetes de recompensa de premios para estimular su inteligencia. De todas maneras, no hay que abusar de las semillas “en bruto”. Estas tienen un contenido calórico elevado y el animal podría crear cierta dependencia a ellas.

Hábitat de los guacamayos

El hábitat natural de los guacamayos está en América, especialmente en Sudamérica, mientras que unas pocas especies se encuentran en Centroamérica, aunque se pueden extender hasta México. El rango de distribución depende mucho de la especie consultada y la población en concreto, aunque suele solaparse entre ejemplares.

El lugar en el que se concentran la mayor parte de los guacamayos coincide con la cuenca del Amazonas: la frontera entre Colombia y Panamá, y varios territorios de Brasil. También aparecen en Perú, Bolivia e incluso Ecuador.

Sin embargo, la especie más conocida, el guacamayo rojo (Ara macao), se extiende por Centroamérica hasta el Amazonas. Un caso especial es el del guacamayo verde (Ara militaris), ya que tiene una distribución muy irregular: se encuentra en México, en partes de Venezuela y en Argentina, pues las actividades humanas han fragmentado y aislado su población.

Guacamayos: hábitat

Como animal de compañía

Como mascotas, los guacamayos resultan ser pájaros muy sociables e inteligentes y aprenden palabras que incluso pueden repetir. Se ha demostrado que pueden llegar a tener un vocabulario de unos 30 conceptos, de los cuales conocen el significado y pueden emplear cuando los necesitan.

Son animales longevos, y es que algunos ejemplares llegan a vivir más de 50 años. Como son sociales suelen vivir mejor en parejas, aunque tienen un fuerte carácter y se han de cuidar las presentaciones para que se lleven bien y no haya peleas. A pesar de esto, si se le presta suficiente atención y juegos, pueden vivir solos con sus humanos.

Instalación para un guacamayo

El tamaño de la jaula dependerá de la especie que se quiera albergar en cautiverio. De todas formas, se recomienda que la instalación tenga mínimo 1 metro de largo, 1,20 metros de ancho y 1,5 metros de altura. Deberá contar con barrotes fuertes y gruesos, ya que el pico de estas aves es bastante fuerte y puede haber riesgo de fuga a largo plazo.

Además del material de la jaula, se recomienda tener en cuenta el sustrato y otros aditamentos. El suelo estará compuesto idealmente de material orgánico apto para pájaros (como virutas de maíz) y deberá ser limpiado cada 24-48 horas. También es necesario que los guacamayos cuenten con ramas o perchas para posarse a distintas alturas. No olvides que adoran las cuerdas y las lianas.

Enriquecimiento ambiental

Los guacamayos son seres extremadamente inteligentes. Aunque esto les otorga su impresionante carácter, también supone una serie de exigencias para el tutor. Por ejemplo, es necesario que la jaula contenga juguetes variados y estos sean rotados semanalmente con el fin de evitar aburrimiento. Además, el ejemplar deberá salir de 2 a 3 horas al día de la jaula para interactuar con los tutores.

Sin el enriquecimiento ambiental adecuado, los guacamayos pueden acudir a destruirse sus propias plumas y autolesionarse.

Higiene y enfermedad

Estos pájaros son animales muy limpios que se ocupan de su propia higiene. Solo tendremos que proporcionarles un cacharro con agua tibia para que ellos mismos se den duchas y se acicalen cuando lo consideren necesario. Nunca deberíamos frotar o limpiar personalmente a un pájaro de este tipo, ya que podríamos dañarle las plumas.

Si la higiene no es la adecuada o si el tutor ha tenido mala suerte eligiendo ejemplar, puede que el guacamayo enferme antes o después. Tal y como indican fuentes profesionales, estos son algunos de los signos clínicos que evidencian malestar en guacamayos:

  • Pérdida de calidad del plumaje tras la muda (bandas de estrés y despigmentaciones).
  • Plumas ahuecadas.
  • Falta de apetito o cambios drásticos en las rutinas alimenticias.
  • Debilidad.
  • Caída de plumas fuera de la época de muda (que suele ser en verano o en otoño).
  • Depresión, apatía y hostilidad hacia el tutor.
  • Reluctancia a moverse y descanso más de lo normal. 
  • Sangrado o secreción de materiales purulentos a través de los orificios corporales.

Los guacamayos suelen vivir entre 30 y 50 años, alcanzando cifras de 60 o más. De todas formas, si no se les otorga los cuidados adecuados enfermarán muy fácilmente. Ante cualquier duda sobre sus requerimientos, acude al veterinario.

Guacamayos como mascota

Los guacamayos son unos de los pájaros más bellos que existen gracias a los vibrantes colores de su plumaje. Son animales muy inteligentes y, aunque pueden vivir en libertad, también se convierten en grandes mascotas. Eso sí, su tenencia supone una gran responsabilidad y una inversión económica nada desdeñable.

Te podría interesar...
Desparasitado de tus pájaros domésticos
Mis Animales
Leerlo en Mis Animales
Desparasitado de tus pájaros domésticos

Los parásitos de nuestras mascotas suelen ser una de nuestras principales preocupaciones. ¿Cómo hacer el desparasitado de tus pájaros domésticos?