Qué es el dimorfismo sexual en los animales

Yamila · 1 febrero, 2018
Se trata de las diferencias físicas entre machos y hembras de una misma especie; a veces son relativas al tamaño, y otras, por ejemplo, tienen que ver con la estética del pelaje o plumaje

Un león y una leona no tienen el mismo aspecto; un ciervo macho presenta astas que la hembra no posee; un pavo real masculino cuenta con plumas más grandes y más coloridas que una fémina de la misma especie. Todas estas ‘diferencias’ están consideradas como un dimorfismo sexual. Te contaremos más sobre ellas en el siguiente artículo.

Qué es el dimorfismo sexual

Como primera medida definiremos qué es el dimorfismo sexual: se trata del conjunto de variaciones en la fisonomía externa entre el macho y la hembra de una misma especie. En la mayoría de los animales, incluso en el hombre, estas diferencias están presentes en el tamaño, forma, colores, pelaje… Y sirven para identificarse entre los sexos.

Casi todas las especies animales presentan dimorfismo sexual, sin embargo en algunas los cambios son más sutiles que en otras. Es bueno aclarar también que, en el caso de las aves rapaces, los reptiles, los anfibios, las arañas y los insectos, las hembras son de mayor tamaño que los machos.

En los mamíferos y en algunas aves esta diferencia es al revés: el macho es más grande y tiene alguna característica preponderante en relación a la hembra: como por ejemplo la melena en el león o la cresta del gallo.

Perro con familia

Los seres humanos también estamos dentro del grupo de especies con dimorfismo sexual: hombres y mujeres no tenemos el mismo ancho de caderas, ni igual tamaño de las mamas. Además, como también sucede con los demás mamíferos, los órganos reproductivos visibles son diferentes según el sexo.

Ejemplos de dimorfismo sexual

El tamaño o ciertas características que tienen machos y hembras están determinados por sus hábitos. Por ejemplo, en el caso de los ciervos masculinos, estos cuentan con esos típicos cuernos para luchar con sus congéneres en la época de apareamiento: el que gana se queda con las hembras de la manada.

En el caso de las aves, el dimorfismo está relacionado con los colores del plumaje, debido a que de esa manera los machos llaman la atención de las hembras. Además, también cobra sentido que las ‘mamás’ no sean tan vistosas mientras empollan los huevos en sus nidos, pues pueden ser avistadas por los depredadores.

Algunos ejemplos de dimorfismo sexual en los animales:

1. León

Se trata de uno de los depredadores más grandes de África, el cual presenta un dimorfismo muy pronunciado. La melena en los machos es el rasgo distintivo y único entre los félidos.

Animales que viven en grupos: león

Le sirve para parecer de mayor tamaño que las hembras cuando tiene que proteger a la manada, o para evitar que otros le ‘roben’ su comida. Este cabello le crece por acción de la hormona masculina, la testosterona.

2. Pavo real

Este ave muy admirada por su belleza, y es conocida por el ‘abanico’ de plumas multicolor que está presente solo en los machos. Los ejemplares masculinos de pavo real son de mayor tamaño.

 

Dimorfismo sexual del pavo real entre el macho y la hembra

Su plumaje es azul en el pecho y cabeza, gris en el pico y verde con amarillo en la cola, la cual abre durante el cortejo con la hembra.

3. Tarántula

En este caso, el dimorfismo sexual es al revés que en los ejemplos anteriores: las hembras son de mayor tamaño que los machos. Estas a su vez son más sedentarias y necesitan un cuerpo más grande para poder ‘guardar’ los huevos durante su desarrollo.

Dimorfismo sexual de las tarántulas

Los machos son más ágiles, viven menos y solo son necesarios para copular.

4. Luchador de Siam

Los machos de este pez de agua dulce de Asia –específicamente de la cuenca del río Mekong– tienen una cola larga conocida como ‘velo’ de diferentes colores que las hembras no poseen. Cuando un ejemplar masculino ve a su posible pareja, danza alrededor de ella moviendo las aletas y cola para llamar su atención.

Pez luchador de Siam

Pero esa característica no solo es reservada para ‘conquistar’, sino que también le sirve de defensa en caso de encontrarse con otro macho que también disputa una hembra. Una de las particularidades del luchador de Siam es que puede ser bastante agresivo –de ahí el nombre– con sus congéneres.