6 curiosidades sobre los anfibios

Yamila · 4 diciembre, 2017

Las ranas, los sapos y las salamandras nos llaman la atención por sus pieles ‘mojadas’ y su aspecto algo ‘asqueroso’, pero también porque son animales fascinantes. En el siguiente artículo te contaremos algunas curiosidades sobre los anfibios que te dejarán boquiabierto.

Curiosidades sobre los anfibios, animales asombrosos

La atención suele estar fijada en los récords que ostentan algunos de las especies de este grupo de invertebrados: por ejemplo, cuán grande es la salamandra oriental o cuán venenosa es la rana flecha. Además, la vida de estos animales es realmente maravillosa, por lo que presta atención a las siguientes curiosidades sobre los anfibios:

1. Su metamorfosis es fascinante

Si comparamos un individuo joven y uno adulto de cualquier anfibio no podremos creer que se trata de la misma especie… ¡Son más que diferentes!

Cuando nacen, los renacuajos tienen cola, viven en el agua y respiran a través de branquias. Pero tras hacer una metamorfosis completa y llegar a la adultez cuentan con cuatro patas, respiran con pulmones y viven en tierra. ¡Sin lugar a dudas es asombroso!

2. Algunos pueden regenerar partes de su cuerpo

Los tritones y salamandras son unos anfibios que, si por alguna razón pierden una extremidad, en poco tiempo les crece de nuevo, como sucede con algunos reptiles y sus colas. Esta capacidad de regenerar partes amputadas se conoce como ‘epimorfosis’ y es una especie de recompensa por haber podido escapar de un peligro.

Y es que cuando estos animales se ven acorralados por un depredador pierden una parte de su cuerpo para poder escapar. Como luego la recuperarán no se preocupan por la pérdida: en pocos días las células proliferarán y regenerarán las estructuras de tejido que han sido dañadas.

3. Hay ranas que se congelan

Estos animales de sangre fría necesitan sí o sí pasar varias horas al sol para que sus órganos funcionen. Esta característica, también compartida con los reptiles, les hace incapaces de vivir en zonas con temperaturas demasiado frías.

Pero, por supuesto, para toda regla siempre existe una excepción: la rana del bosque de Norteamérica, la cual que se congela durante el invierno para poder sobrevivir.

En los meses donde la nieve está presente entra en un estado de ‘animación suspendida’, en la cual todos los órganos se detienen hasta el comienzo de la primavera. Es una especie de hibernación completa.

4. Todos ponen huevos, pero de diferente manera

Otra de las curiosidades sobre los anfibios es su forma de reproducción, la cual si bien es a través de huevos, puede dividirse en tres modalidades:

  • Ovíparos: las hembras ponen los huevos, como por ejemplo las ranas, los sapos y los tritones.
  • Ovovíparos: las hembras fertilizan los huevos en su cuerpo y luego los desova en un medio acuático.
  • Vivíparos: es el caso más extraño entre los anfibios, ya que las hembras cuentan con una estructura en el vientre donde los huevos se desarrollan hasta la maduración y el nacimiento. Un ejemplo es la salamandra negra de los Alpes que además se queda embarazada… ¡Durante tres años seguidos!

Y aún hay casos más curiosos en cuanto a la reproducción: el ‘sapo partero’ cuida de los huevos llevándolos sobre la espalda durante semanas o hasta que encuentre una charca donde dejarlos.

Rana en una hoja

5. Una rana con ventosas

Su nombre es ‘ranita de San Antonio’ y es de un color verde ‘flúor’ muy llamativo. Aunque también es digno de reseñar el hecho de que sus patas, naranjas, cuentan con unas ventosas que les permiten trepar a las ramas de los árboles sin problemas.

Es como si tuviesen cintas adhesivas muy potentes y se mueven con una gracia tal que asombra a todos. Puede incluso escalar paredes verticales y lisas gracias a este sistema, y está más preparada para vivir en cualquier ambiente.

6. Los anfibios que viven siempre bajo tierra

Se trata de los cecílidos, un grupo de anfibios adaptados a la vida en las profundidades de la tierra debido a su anatomía: no tienen patas, sus ojos son pequeños y respiran como los gusanos, a través de la piel. En el único momento que salen a la superficie es cuando su hábitat se llena de agua debido a la lluvia.