La enfermedad ósea metabólica en reptiles

Los animales exóticos son mascotas complicadas, entre otras cosas, por sus requerimientos nutricionales. Un error en la dieta es la causa más común de la enfermedad ósea metabólica, que daña los huesos de nuestros reptiles.

Muchas de las enfermedades que afectan a estos animales, entre ellas la enfermedad ósea metabólica, son de fácil prevención si conocemos las necesidades de nuestra mascota.

La enfermedad ósea metabólica se puede producir en muchas especies de reptiles, como serpientes o varanos. Pero la especie que más sufre esta enfermedad es la iguana, así que conocer los cuidados básicos de una iguana será vital para evitar que desarrolle este proceso.

Causas de la enfermedad ósea metabólica

Esta enfermedad se debe principalmente a la falta de calcio. Generalmente, ello viene condicionado por la dieta, aunque también a deficiencias de vitamina D por errores de manejo.

De manera más concreta, se debe a un desajuste en la relación entre el calcio y el fósforo, pues están equilibrados en el organismo. Una deficiencia de calcio puede ser debida a un exceso de fósforo.

Iguana verde

El caso es que el calcio es extraído de los huesos, y por tanto, estos se vuelven muy débiles e incluso acaban deformándose.

Además de la falta de calcio y el exceso de fósforo en la dieta, un exceso de grasa también puede disminuir la absorción de calcio. La falta de exposición a rayos UVA causa problemas de absorción del calcio por la vitamina D, así que esta es otra causa.

Síntomas de la enfermedad ósea metabólica

Esta enfermedad, que suele aparecer en animales jóvenes, se manifiesta con la inflamación de la mandíbula. Esta es la zona más evidente de tumefacción, sin embargo, afecta a todo el esqueleto.

Los abultamientos en las extremidades, deformidades en los dedos y desviaciones de la columna pueden ser otros síntomas; esto puede llevar a problemas de movimiento e incluso fracturas.

Estas deformidades y fracturas son más evidentes cuanto mayor es la desmineralización que sufre nuestra mascota; en casos crónicos que lleven mucho tiempo se hacen muy visibles, y llegan incluso a hacer necesario el uso de prótesis de ruedas.

En estos casos es vital llevar a nuestra mascota al veterinario, pues un cambio en la dieta no es suficiente. Nuestra mascota sufrirá dolor e incluso puede negarse a comer por ello, pero es lo mejor para ella.

Esto se puede traducir en delgadez extrema, síntoma muy típico en camaleones, pues este proceso suele afectar a su larga lengua. Además, el veterinario será quien deba confirmarnos la presencia de la enfermedad a través de una radiografía.

En estos casos es vital llevar a nuestra mascota al veterinario, pues un cambio en la dieta no es suficiente. Nuestra mascota sufrirá dolor e incluso puede negarse a comer por ello.

Tratamiento y prevención de la enfermedad ósea metabólica

En los casos leves, y en caso de que únicamente queramos prevenir la enfermedad, deberemos ser más estrictos con las condiciones de manejo.

Tortuga con el cuello levantado

En este sentido, es vital reestructurar la dieta de nuestra mascota e incluir fuentes naturales de calcio. El uso de suplementos está bien, pero plantas como el diente de león ofrecen un gran complemento de calcio natural.

Por otra parte, la alimentación ideal para una tortuga, una iguana o cualquier reptil que sufre de esta enfermedad se consigue a base de alimentos que contengan un ratio de calcio que sea el doble que el de fósforo.

Además, los rangos de temperatura de nuestro terrario deben estar adaptados a la especie, y es esencial que los reptiles tengan exposición diaria a rayos UVA, siendo lo ideal que parte de esta luz sea natural, es decir, del sol.

Así las cosas, los casos más graves requerirán de medicamentos basados en suplementos de calcio, que deberán realizarse siempre bajo control veterinario. Huelga decir que la ausencia de tratamiento suele acabar con la muerte de los animales.

El uso de suplementos está bien, pero plantas como el diente de león ofrecen un gran suplemento de calcio natural. Lo ideal es que los alimentos tengan un ratio de calcio que sea el doble que el de fósforo.

Te puede gustar