Hibernación: qué es y qué animales la practican

Yamila · 17 octubre, 2017

Cuando llega el invierno, muchos animales se refugian en una cueva o dentro de un árbol y duermen durante meses. Ese proceso (a grandes rasgos) es la hibernación. En este artículo te contaremos cómo logran pasar tanto tiempo sin despertar o comer y qué animales la practican.

¿Qué es la hibernación?

Hibernar es una capacidad que algunas especies poseen y que les permiten pasar el invierno sin tener que “preocuparse” por la comida o las malas condiciones climáticas. Durante este proceso la temperatura corporal desciende hasta niveles muy bajos, lo mismo que sucede con la frecuencia respiratoria.

En todo el tiempo que dura la hibernación (días, semanas o meses), el cuerpo utiliza las reservas energéticas que se han almacenado durante las estaciones cálidas. Si bien es más frecuente en los animales de sangre caliente como los osos, también puede llevarse a cabo por los de sangre fría, como los cocodrilos.

Oso encima de una roca

En el caso de los mamíferos, deben prepararse con anticipación. Cuando la temperatura ambiente desciende, se duermen, provocando un descenso radical de la frecuencia cardíaca y de la respiración. La temperatura orgánica baja excesivamente.

A simple vista pareciese que el animal estuviese muerto, porque incluso al tacto la piel está fría. Además, en muchos casos se los puede tratar de despertar o hacer algún movimiento brusco sin lograr que “vuelvan en si”.

El también llamado “sueño de invierno” es un gran enigma para los científicos y expertos en zoología. Porque es más que dormir profundamente. La digestión se detiene, no tienen necesidades fisiológicas como orinar o defecar, no padecen sed, etc. Para que la hibernación sea exitosa, el animal debe haber aumentado sus reservas de lípidos durante el verano y parte del otoño. Al despertar, habrá bajado de peso y no tendrá demasiadas energías.

¿Qué animales hibernan?

El estado de dormición o letargo invernal reduce en un 80% el ritmo cardíaco, en un 50% la frecuencia respiratoria y en hasta 5°C la temperatura corporal. Cuando llega la primavera, todo “vuelve a la normalidad” y poco tiempo después comienza la época de apareamiento.

No todos los animales tienen la capacidad para hibernar. Sólo la hacen aquellos que viven en un ambiente templado con una marcada temporada invernal. Entre las especies que cada año llevan a cabo la hibernación encontramos:

1. Osos

De gran tamaño, omnívoros (a excepción del polar, que es 100% carnívoro), de orejas cortas y cuerpo completamente repleto de pelo, el oso es quizás la especie más “popular” en cuanto a hibernación se refiere. Este plantígrado que puede caminar en cuatro o dos patas puede dormir durante todo el invierno en una cueva.

2. Lombrices

Aunque pueda llamarnos la atención, los “bichos” también hibernan. Las más conocidas son las de tierra, de color rojizo, que cavan huecos en el suelo y se alimentan de restos de comida o insectos para luego transformar en abono. Cuando la temperatura de la tierra es baja, las lombrices descienden su actividad (que básicamente es comer y reproducirse) al mínimo.

3. Ardillas

Hay de diferentes colores y tamaños, todas con su cola peluda y sus grandes dientes. Durante varias semanas antes de comenzar el invierno las ardillas ya se preparan acumulando nueces y demás frutos que caen de los árboles con la llegada del otoño. Pueden guardar cientos de provisiones en sus hogares, principalmente en los árboles.

4. Lagartos

El proceso de los reptiles se llama Brumación, y es similar a la hibernación de los mamíferos. En este caso experimentan una subcongelación de su sangre, fluidos y hasta células. De esta manera pueden sobrevivir a temperaturas bajo cero.

El lagarto en una rama

5. Murciélagos

El período de hibernación para estos mamíferos voladores es de 183 días. Llevan a cabo este proceso no sólo por las bajas temperaturas, sino también por la escasez de presas (insectos principalmente). En este estado, descienden la temperatura corporal y se producen cambios fisiológicos y metabólicos.

Antes de ello ingieren una buena cantidad de alimento con el objetivo de guardar grasa. Pueden despertar periódicamente (cada 10 días) para defecar y orinar, o trasladarse a otro sitio más adecuado.

Fuente de la imagen principal: Eduardo Javier Maldonado Acevedo