Tipos de extremidades en los mamíferos

Yamila · 4 enero, 2018
Aunque pertenezcamos a la misma clase que los orangutanes o que los perros, no poseemos órganos externos iguales

Las ‘manos y pies’ de los animales son diferentes entre sí, ya que se adaptan a su hábitat y a sus necesidades específicas. Por ello, aunque pertenezcamos a la misma clase que los orangutanes o que los perros, no poseemos órganos externos iguales. En este artículo te contaremos cuáles son los diferentes tipos de extremidades en los mamíferos.

¿Qué tipos de extremidades en los mamíferos existen?

Estos apéndices, conocidos coloquialmente como ‘patas’, cumplen diferentes funciones: locomoción, manipulación de objetos, apoyo, etc. Estos son algunos de los tipos de extremidades en los mamíferos:

1. Extremidades en los mamíferos terrestres

La gran mayoría de esta clase viven en tierra, pero no por ello sus extremidades son iguales entre sí. Muchos de ellos han adaptado sus patas delanteras y traseras para poder correr –león, lobo, tigre, etc– o saltar –liebre, canguro, conejo, etc– y están los que cumplen ambas funciones, como es el caso de la gacela.

Depredador: lobo

En todos estos casos, las extremidades son largas y fuertes, y gracias a estar dotadas de tendones pueden moverlas en diferentes posiciones. Además, soportan el peso del animal y pueden ser más o menos veloces, según la ocasión.

También, dentro de los mamíferos terrestres podemos indicar aquellas especies cuyas patas terminan en pezuña: la oveja, la cabra, la vaca y el camello presentan números pares de uñas; y el caballo, el rinoceronte, el tapir y el asno cuentan con número impar de pezuñas.

Podemos identificar también a los plantígrados (osos, seres humanos, canguros, etc), que apoyan toda la planta del pie al caminar; a los digitígrados (lobos, perros, gatos, entre otros), que solo posan los dedos en el suelo; y a los ungulados (cabras y burros, por ejemplo), que caminan con el extremo de los dedos.

2. Extremidades en los mamíferos marinos

Los delfines, las ballenas y los manatíes son algunos de los ejemplos de mamíferos marinos, cuyas extremidades se han convertido en ‘aletas’. La excepción a esta regla es la nutria, que cuenta con patas especiales para moverse en los ríos y lagos.

Mamíferos marinos: ballena

Las aletas de los cetáceos les permiten nadar y desplazarse en el agua sin problemas. Sin embargo, a diferencia de las especies terrestres, sus brazos y piernas tienen un rol menor en el desplazamiento: la encargada de ello es la aleta caudal, que es su ‘cola modificada’.

3. Extremidades en los mamíferos subterráneos

El topo es el principal ejemplo en este caso. Sus manos cambiaron a lo largo de la evolución de la especie para poder cavar la tierra, para así construir su guarida o escapar rápidamente de los depredadores.

Las manos de este animal están dotadas de garras muy poderosas, que además les permiten aferrarse a objetos como ramas de árboles o piedras.

4. Extremidades en los mamíferos arborícolas

Aquellos animales que viven en el bosque, y pasan muchas horas entre los árboles, poseen unas extremidades especiales. Los chimpancés, gorilas, lémures y monos tití –entre otros primates– pueden colgarse de las ramas y quedar bocabajo, comer y agarrar objetos, y hasta quitar parásitos de sus crías gracias a sus órganos exteriores.

Por su parte, el mandril y otros primates terrestres poseen extremidades que les permiten caminar apoyando las manos en el suelo –tienen brazos muy largos– y colgarse de las ramas si lo necesitan.

Una de las principales características de esta familia, y que nosotros también compartimos, es que cuentan con el dedo pulgar oponible al resto de los demás dedos. Esta disposición permite agarrar objetos con habilidad.

5. Extremidades en los mamíferos voladores y planeadores

Por último, debemos hablar de aquellos animales con mamas que han modificado sus patas delanteras para poder volar. Este es el caso de los murciélagos y los lémures voladores.

La transformación en estos casos fue la siguiente: la piel del abdomen y de la espalda se extendió y los dedos se alargaron. Así es como pueden extender sus alas y movilizarse por el aire aunque no sean aves.