Curiosidades sobre los ojos de los gatos

Mariela Ibarra Piedrahita · 8 enero, 2015

Como dicen por ahí, los ojos son el espejo del alma, pero cuando se trata de los gatos nos pueden decir mucho más que eso. A continuación les dejamos algunas curiosidades sobre los ojos de los gatos.

Pueden ver en la oscuridad

Es mucho lo que se dice por ahí sobre los gatos, por ejemplo no pueden ver en la oscuridad absoluta, sin embargo las habitaciones o exteriores en los que se cuele un poco de luz les permitirán ver en la oscuridad. Esto se debe a que los ojos de los gatos son muy grandes con relación a su cabeza (de hecho son los mamíferos con los ojos más grandes con relación a su cuerpo) y la forma convexa de la córnea posibilita una mayor entrada de luz.

Además el gato, al igual que nosotros, puede dilatar la pupila cuando está en la oscuridad, pero esta dilatación es mucho más grande que la que tenemos los humanos. Igualmente en las células sensibles a la luz de su retina el gato tiene una mayor cantidad de bastones que los humanos, por eso en ocasiones suelen afectarse los ojos con el exceso de luz.

Ver su material genético

ojos de los gatos 2

Algo de lo que podemos darnos cuenta con la mera observación de los ojos y el pelaje del gato es de su carga genética. Por ejemplo, el gen que produce el color azul en los ojos y el tipo de pelaje corto, así como el color característico, en los gatos siameses (que es el gen himalayo), es recesivo, por lo tanto ambos padres deben portarlo para que se traspase a los cachorros.

Igualmente los gatos completamente blancos con ojos azules evidencian la presencia del gen W, que también tiene la información de la sordera. Dependiendo si el gato tiene ambos ojos azules, uno azul y uno de otro color o un color diferente al azul, se presentará en mayor o menor intensidad la sordera del animal.

Los gatos hablan con los ojos

Los gatos tienen un lenguaje corporal bastante desarrollado y parte de este lenguaje se evidencia en sus ojos, posiblemente hayas escuchado que los guiños de ojo se consideran los “besos de los gatos”. A través de los ojos los gatos pueden expresar diferentes estados de ánimo, además de indicar cuando están tomando posturas intimidantes o cuando quieren apaciguar un encuentro que pueda terminar en enfrentamiento.

Por ejemplo una mirada fija sin parpadear puede ser una amenaza y los gatos la usan para disuadir a otros de entrar en su territorio a modo de advertencia. Igualmente podrás determinar su estado de ánimo dependiendo qué tan abierto tiene los párpados y qué tan dilatadas están sus pupilas, por lo tanto un nivel de excitación repentino puede hacer que la pupila de tu gato pase de un círculo que cubre casi todo su iris ha una pequeña línea vertical.

Para los gustos los colores

El color de los ojos de los gatos también es fuente de múltiples curiosidades, por ejemplo, todos, absolutamente todos los gatos nacen con los ojos de color azul y con el transcurso de los meses tomarán su color permanente. Esto se debe a un proceso de maduración del iris y la córnea, al final, cuando el ojo adquiere su color definitivo el gato tendrá también su visión completamente agudizada. Los gatos, al igual que los perros o lo humanos, pueden nacer con un ojo de un color y otro de otro, a esta condición se le denomina heterocromía.

Foco selectivo

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Algo muy curioso que ocurre con los gatos es el nivel de concentración que pueden lograr. Si notan que un gato no percibe en absoluto su presencia cuando algo les llama la atención lo más posible es que, literalmente, no los estén viendo. Los gatos, en especial cuando cazan, enfocan de manera selectiva a su presa y pierden de vista a todo lo que no esté relacionado con esta.

Pueden ver a color

A diferencia de los perros los gatos pueden ver a color, en especial los colores de la escala del verde y el azul. Esto se debe a que además de los bastones también tienen conos en su retina, que son las células que se encargan de discriminar los colores, aunque no los perciben con la nitidez que nosotros lo hacemos.

No necesitan pestañas

O por lo menos no las necesitan para lubricar sus ojos, como lo hacemos nosotros. Los gatos tienen un tercer párpado, que es en realidad una membrana que recubre el globo ocular y cumple con esta función.