Características y comportamiento del ganso

Francisco María García · 15 febrero, 2018
Este ave migratoria, capaz de recorrer cerca de 2 500 kilómetros al día y de alcanzar una velocidad de unos 100 km/h, es robusta, fácil de adiestrar y fiel a su criador; su grado de compañerismo es tal que, durante los largos viajes, algunos socorrerán a un ejemplar que enferme o se pararán junto a él si está extenuado

El ganso es un ave acuática similar al pato, pero de tamaño y peso mayor. Sus tres primeros dedos están unidos por una membrana que le permite nadar en el agua. Existe desde hace miles de años, fue criado por los romanos y otras culturas europeas, y es considerado un animal sagrado por los egipcios hace 4 000 años.

Poco a poco y con el paso de los años, el ganso se ha ido integrando entre las mascotas y granjas domésticas; a destacar que en muchos lugares se le conoce con el nombre de oca.

Al contrario de lo que ocurre con otras especies de aves, gracias a su plumaje el ganso cuenta con una gran resistencia ante enfermedades y situaciones climatológicas adversas. Esta fortaleza física permite que sea criado al aire libre durante todo el año y que no necesite demasiados cuidados.

Leal compañero

Una de las características del ganso que hoy se encuentra silenciada, pero que hizo que fuera de gran popularidad y uso en el pasado, es su alto grado de lealtad, tanto con sus criadores como con otras ocas.

Por raro que parezca, este ganso es tan fácil de adiestrar como un perro y cuenta con un olfato más eficiente. Se acostumbra rápidamente al hombre y le es de gran utilidad; es curioso su comportamiento escandaloso ante la llegada de extraños a su territorio.

Oca: hábitat

Si bien en la antigüedad esta ave era apreciada por estos atributos, en la actualidad su uso dista de ser doméstico. Ahora es criado con el fin de consumir su carne, sus huevos y su hígado, con el que se elabora el popular paté. Algunos de sus depredadores naturales son los zorros, los búhos y los mapaches.

Excelentes cualidades físicas

Existen varios tipos de gansos y todos son aves migratorias. Algunas especies, como la canadiense, pueden volar a una velocidad que va entre las 40 y las 70 millas por hora (aproximadamente de 64 a 112 km/h).

Al migrar pueden llegar a recorrer de 2 000 a 3 000 millas (entre 3 200 y 4 800 kilómetros, aproximadamente); con buen tiempo, puede hacer hasta 1 500 millas (unos 2 400 kilómetros) en un solo día.

También llamado ánsar, consume la mayor parte del día en la búsqueda de comida. Puede llegar a pesar 15 kilos y tener un metro de longitud, como lo hace la oca de Tolosa; esta especie pone unos 50 huevos al año, que en algunos casos pueden llegar a alcanzar los 200 gramos.

Si bien el ganso es un animal acuático, la mayor parte del tiempo lo pasa volando; sus alas pueden llegar a medir hasta dos metros. Además, es muy veloz y mantiene una velocidad media que va de los 48 a los 60 km/h; esta velocidad se puede incrementar incluso hasta los 90 km/h, en caso de verse amenazado.

Oca: características

La orientación y la comunicación

Se trata de uno de los animales que mejor se orienta y puede volver al nido en el que nació después de un año de haberlo abandonado. Esta ave emigra en bandas formando una ‘V’ perfecta en el cielo. Durante su viaje grazna para estimular a sus compañeros cansados; estos ejemplares en la retaguardia reemplazan a la delantera de la formación cuando esta se ve extenuada.

El ganso es una de las especies que presenta un mayor grado de compañerismo. En caso de que alguna devenga enferma, o se encuentre demasiado exhausta durante el trayecto migratorio, es frecuente que abandone la formación; también que algunos de sus compañeros salgan a socorrerla, e incluso permanezcan con ella hasta que se mejore.

Este ave se comunica mediante la utilización de más de 10 sonidos diferentes, cada uno de acuerdo con las diferentes situaciones en las que se va encontrando.

Un ave totalmente fiel

La fidelidad del ganso no hace excepciones para su vida en pareja; cada uno elige a la suya a los tres años y la mantiene hasta la muerte. Cuando llega el final para alguno de los dos, el ave pasa un tiempo en soledad, hasta que busca otra oca con la cual procrear.

En lo referente a la reproducción, esta ocurre anualmente: la hembra suele poner cinco huevos y los empolla durante un mes. Ambos progenitores participan en su cuidado ante los depredadores y después en la crianza de las crías.

Los polluelos del ganso son capaces de volar recién cumplidos los dos o tres meses de edad. Durante toda la vida en pareja, el macho se comporta de forma muy protectora con la hembra.