Todo sobre el comportamiento del hurón

Laura Huelin 16 agosto, 2018
Estos simpáticos animales son muy enérgicos, de ahí que precisen de gran actividad física, lo que propiciará que su comportamiento sea más favorable

Los hurones se han incorporado recientemente a nuestras casas como mascotas y destacan por ser pequeños mamíferos muy sociables y divertidos. Si estás pensando en incorporar uno a tu familia, te lo contamos todo sobre el comportamiento del hurón para que empieces a conocerlos.

El comportamiento del hurón

Aunque actualmente muchos hurones son animales de compañía, en muchos lugares todavía trabajan en la caza: su especialidad son los conejos, ya que su cuerpo les permite encontrar las madrigueras son facilidad.

Por eso, no debemos olvidar que, aunque sean sociables y cariñosos, hace muy pocas generaciones eran animales de caza. Los hurones tienen muchos instintos relacionados con su vida de trabajo o vida salvaje, aunque vivan dentro de las casas.

Muchas de las características del comportamiento del hurón están íntimamente relacionadas con esta vida pasada: si dejamos que cumpla con las necesidades que le dicta el instinto, aunque sea un animal casero, será mucho más feliz y tendrá menos problemas de comportamiento.

Las necesidades etológicas de los hurones

Los hurones son animales muy activos y enérgicos, a pesar de ser tan pequeños. Por eso, el primer paso para tener un hurón feliz es dejarle hacer ejercicio físico, tanto dentro de su jaula como suelto en casa. La jaula ideal para un hurón es alta, con varios pisos y mucho espacio por el que poder moverse.

Hurón: características como mascotas

Sin embargo, los hurones descargan mucha de su energía mediante el juego. Si tienen compañeros de su misma especie en la misma casa jugarán entre ellos; si no, nos pedirá a los humanos que participemos en los juegos que les apetezcan.

De todas maneras, necesita juguetes para mantenerse entretenido. Pelotas, cuerdas colgando en su jaula, puzzles de los que conseguir premios y túneles largos que recorrer son algunos de los juguetes que suelen disfrutar más.

Por contraste a su gran actividad, los hurones necesitan dormir muchas horas. Algunos duermen tan profundamente que parece que se han muerto: procúrale sitios recogidos y tranquilos en su jaula para que pueda descansar sin molestias y así despertar con toda la energía recargada.

Otra de las características del carácter de los hurones es su tremenda curiosidad: los hurones tienen que conocerlo todo y explorarlo todo. Intentará meter la cabeza en todas las bolsas que traigas a casa, y explorará hasta el último rincón de la casa. Asegúrate de que tu casa es segura y no puede hacerse daño durante sus aventuras.

Las travesuras de los hurones

Aunque alguna gente lo relaciona con el mal comportamiento del hurón, hacer travesuras es parte de su naturaleza. Los hurones necesitan comer muchas veces al día repartido en pequeñas raciones: por eso, cuando su plato está lleno, lo primero que hacen es esconder parte de la comida en otros puntos de la casa para asegurarse de que tienen comida a lo largo del día.

Comportamiento del hurón

Pero no solamente roban comida: tienen preferencia por los objetos metálicos y brillantes, así como por la goma. Si te faltan cosas en casa, como bolígrafos, gomas de borrar o las llaves, es probable que tu hurón las haya guardado en alguno de sus escondites. No lo hace con maldad: es otro de sus instintos.

Los juegos entre hurones a veces se pueden volver un poco bruscos: juegan habitualmente a moderse. Si bien entre ellos no se hacen daño, cuando lo hacen con nuestras manos o pies sí pueden molestarnos. Esto no quiere decir que el hurón sea agresivo o quiera hacernos daño: solo es parte de un juego.

La educación de los hurones

Como cualquier animal, podemos educar a un hurón para que se comporte mejor. Esto debemos hacerlo teniendo siempre en cuenta sus limitaciones y sus instintos: es muy probable que jamás consigamos que deje de robarnos las llaves y las monedas.

Los hurones son animales que se asustan con facilidad y, cuando esto ocurre, les resulta imposible aprender. Por eso, una educación basada en los castigos o las correcciones será inútil con ellos: por el contrario, enseñarle a comportarse o a hacer trucos mediante el refuerzo positivo tendrá resultados muy rápido.

Recompensa a tu hurón cuando haga algo bien: cuando juegue sin hacer daño, cuando curiosee sin romper o cuando decida no robarte las llaves de casa. Esta recompensa puede ser una chuchería apta para hurones o simplemente una alabanza.

Ignora el mal comportamiento del hurón: interrumpe el juego si te está haciendo daño y retira los juguetes que está destrozando o usando mal. Los hurones son animales inteligentes y oportunistas, y pronto descubrirá que le compensa comportarse bien para recibir una recompensa.

Los hurones son divertidos y activos. Si quieres añadir un hurón a tu familia, ten en cuenta que tendrás que jugar mucho con él para que sea feliz, y que durante el anochecer y el atardecer llegará su pico de actividad y será un poco ruidoso. Por el resto, podrás disfrutar de un divertido y cariñoso mamífero casero.

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