Tipos de serpientes en el mundo

Eugenio Fernández · 16 mayo, 2018
Algunas son inofensivas, mientras que otras inyectan o escupen veneno; las hay constrictoras, que son aquellas que matan a sus víctimas por asfixia

Tipos de serpientes en el mundo

Cuando hablamos de ofidios o serpientes, hablamos de un conjunto de animales que abarca 3 460 especies, por lo que resulta interesante analizar qué tipos de serpientes que existen en nuestro planeta.

Boas y pitones

De entre los diferentes tipos de serpientes, las boas y las pitones se consideran las especies más primitivas y, de hecho, aún poseen patas posteriores vestigiales. Las boas y pitones nunca son venenosas, sino que matan a sus presas por asfixia, pues enrollan sus anillos alrededor de la caja torácica de la víctima.

Boa constrictor: características

Entre las pitones y las boas hay varias serpientes populares: la pitón real es muy famosa como mascota, mientras que la pitón reticulada puede llegar a los 10 metros de longitud.

Las boas y las pitones poseen dientes aglifos, que son dientes macizos y curvados hacia atrás, que permiten que sus presas no escapen, pero no están diseñados para inocular veneno.

Culebras

Los colúbridos o culebras están entre los tipos de serpientes más comunes, y pueden encontrarse en muchos ecosistemas diferentes. Dentro de las culebras no suele haber serpientes peligrosas, aunque sí venenosas.

Culebra de escalera

Tradicionalmente, dentro del grupo de las culebras han habido muchas serpientes diferentes, pues esta categoría ha actuado un poco como cajón desastre.

La mayoría de culebras poseen dientes aglifos, como los de las boas y las pitones. Sin embargo, algunas culebras venenosas tienen dientes opistoglifos, que tienen un canal conectado con glándulas de veneno, por lo que deben morder bien a su presa para inocularlo, ya que además están en la parte posterior de la mandíbula.

Son varios los tipos de culebras en España, ya que de los tipos de serpientes existentes son los más comunes en Europa. Aunque la mayoría de culebras no son peligrosas, el veneno de la boomslang africana es mortal.

Elápidos

Este grupo comprende a serpientes extremadamente venenosas, en general de veneno neurotóxico. Dentro de los elápidos se encuentran las mambas, las cobras y las serpientes de coral.

Cobra india o de anteojos

Las mambas son serpientes arbóreas africanas, conocidas por ser muy venenosas y extremadamente rápidas. La más conocida es la mamba negra, por ser la serpiente más venenosa de África; curiosamente no es arbórea y debe su nombre al negro de su boca.

Las cobras son conocidas por esa vistosa capucha que extienden cuando se sienten amenazadas: viven tanto en Asia como en África y despliegan sus vértebras cervicales como gesto de advertencia. Poseen una gran fuerza para no ser serpientes constrictoras, debido a los músculos que despliegan la capucha.

Las serpientes de coral y las serpientes marinas son elápidos de vistosos colores y potentes venenos, que recuerdan a las ranas dardo venenoso. En el caso de las serpientes de coral, suele predominar el negro, el amarillo y el rojo.

Los elápidos poseen dientes proteroglifos, los cuales se encuentran en la parte anterior de la boca y son bastante cortos. Estas serpientes inyectan el veneno al morder, salvo algunas cobras escupidoras que tienen un canal que les permite disparar dicho veneno.

Vipéridos

Este grupo abarca víboras del viejo mundo y los crótalos, de entre los que destacan las serpientes de cascabel. Los vipéridos poseen un veneno hemotóxico, que no necesita llegar al cerebro para actuar, por lo que los torniquetes pueden provocar que nos tengan que amputar una extremidad.

Víboras cornudas

Las víboras son bastante sencillas de reconocer, puesto que poseen una cabeza triangular y una pupila vertical, aunque no siempre es así; se consideran las serpientes más venenosas de Europa, e incluso fueron usadas en las guerras púnicas para lanzarlas a los barcos enemigos.

Los crótalos abarcan varias serpientes, principalmente americanas. Las más conocidas son las serpientes de cascabel, que pueden realizar ese ruido característico para advertir de su peligrosidad.

En cuanto a su mordedura, sus dientes son solenoglifos: son colmillos móviles que actúan como agujas hipodérmicas y que pueden rotar, porque se consideran serpientes muy efectivas en la inyección de veneno.