Las ranas dardo venenoso

Laura Huelin · 27 abril, 2018
Estos anfibios, gracias a su alto grado de toxicidad, no tienen depredadores, por lo que ni siquiera tienen que camuflarse, como les ocurre a otros animales

Las ranas dardo venenoso o dendrobates son posiblemente la familia de anfibios más bella sobre el planeta. Sin embargo, sus colores alertan de que son altamente venenosas: de hecho, son los animales más tóxicos que existen. Conoce un poco más sobre estos sorprendentes anfibios.

Características de las ranas dardo venenoso

La familia de ranas dardo venenoso en realidad está formada por casi 200 especies diferentes. Como son parientes cercanos, todos estos anfibios tienen unas cuantas características en común.

El tamaño de las ranas dardo venenoso cambia dependiendo de la especie y de la edad de cada ejemplar, pero son bastante pequeñas en comparación con el resto de los anfibios que conocemos; las más pequeñas miden medio centímetro de largo y las grandes apenas alcanzan los tres centímetros y medio.

Todas tienen hábitos diurnos, es decir, tienen su máxima actividad durante el día y la noche la pasan descansando o escondidas. Gracias a su toxicidad no tienen depredadores, por lo que no tienen que camuflarse en los crepúsculos ni durante la noche, como muchos otros animales.

El aspecto más llamativo de estos animales son sus colores. Su aspecto se debe a una estrategia de supervivencia que emplean otros animales. Con sus vivos colores llama la atención de sus depredadores para alertarles de que son altamente venenosos. Su veneno es tan potente que es capaz de matar a un ser humano únicamente por tocarle la piel.

Ranas dardo venenoso: hábitat

Tras varios estudios se ha encontrado que, efectivamente, cuántos más colores tienen las ranas de esta familia y cuánto más llamativos sus patrones de colores, más veneno poseen. La especie más venenosa es la rana dorada, pero hay un gran rango de colores en la familia: amarillos, azules, rojos y marrones. Pueden ser de color liso, con manchas de colores más oscuros e incluso a rayas.

Alimentación de las ranas dardo venenoso

Estos anfibios generalmente se alimentan de pequeños artrópodos. Es decir, hormigas, cucharachas, termitas, ácaros… La dieta concreta depende de la especie de rana. Los anfibios más grandes comerán los insectos más grandes, mientras que los más pequeños tienen que conformarse con los ácaros y las hormigas.

De su dieta extraen su veneno, ya que las ranas dardo venenoso no son capaces de sintetizarlo por sí mismas. A través de los artrópodos que comen, van almacenando las toxinas presentes en estos y las almacenan en la piel. Ya que estas toxinas no les afectan a ellas, se convierten en venenosas para el resto de animales.

De hecho, las ranas dardo venenosas que viven en cautividad y que tienen una dieta suministrada por los humanos, dejan de alimentarse de los artrópodos que les suministran las toxinas: en pocas semanas dejan de ser venenosas, a pesar de que estén bien alimentadas y sanas.

Hábitat de las ranas dardo venenoso

La familia de las ranas dardo venenoso se localiza únicamente en Centroamérica y Sudamérica. Su hábitat va de Nicaragua a Bolivia, y pueden aparecer en alguna isla caribeña; además, se han introducido de manera artificial en Hawai. Hay una mayor variedad de especies en las zonas de Panamá, Costa Rica, los Andes colombianos y las zonas andinas de Perú y Ecuador.

Se pueden encontrar en ecosistemas muy diferentes: les gustan las zonas con mucha vegetación y una humedad muy alta. Además, las temperaturas deben ser altas y constantes a lo largo del año. De esta manera, viven en los bosques nubosos, las selvas tropilaces y en los bosques andinos. Pueden encontrarse a 3 000 metros de altura a nivel del mar.

Ranas dardo venenoso: hábitat

Su nombre procede de la creencia de que las tribus de los bosques y selvas tropicales las empleaban para envenenar sus flechas. Actualmente sabemos que solo cuatro especies del total que forman esta familia son usadas por estas personas en sus armas. De hecho, prefieren usar plantas venenosas para esta labor.

No hay grandes estudios sobre la población de las ranas dardo venenoso para saber si están en peligro de extinción o no. Sin embargo, se sabe que han perdido grandes áreas de sus ecosistemas recientemente y han sorportado una plaga de una enfermedad mortal para ellas.

Además, son víctimas de la caza furtiva para convertirlas en mascotas exóticas. No hay datos reales sobre cuántas ranas de esta familia hay en libertad, pero se han incluido algunas especies en la lista de animales amenazados para poder empezar a poner medidas de prevención y alerta antes de que sea demasiado tarde.

Las ranas dardo venenoso son de los animales con los colores más sorprendentes de la naturaleza. Gracias a su estrategia evolutiva, también son los más venenosos. Son endémicas de los ecosistemas húmedos de Centroamérica y Sudamérica. Son difíciles de encontrar en libertad, pero si lo haces, no las toques.