¿Qué son los anfibios?

Aquellas especies que combinan el medio acuático con el terrestre tienen una característica común que sobresale en el reino animal: la metamorfosis, una transformación por la que cuando se pasa de renacuajo a adulto cambian tanto la manera de alimentarse como de respirar

Los anfibios fueron los primeros animales que en su evolución fueron capaces de salir del agua y empezar a vivir en la tierra. Sin embargo, nunca han abandonado el medio acuático. Pero, ¿sabes distinguir un anfibio de un animal acuático? ¿Sabes qué animales son anfibios? Te lo contamos todo a continuación.

Definición de anfibios

Los anfibios, por definición, son animales que llevan una vida que se desarrolla tanto en el agua como en la tierra. Son animales cuyo hábitat necesita lugares mixtos, como lagos, charcas, orillas de ríos o humedales.

Los anfibios necesitan vivir tanto en el agua como en la tierra: cubren sus necesidades vitales en estos dos ambientes. Por ejemplo, se reproducen y crecen bajo el agua, pero se alimentan en la tierra.

Además, los anfibios sufren un drástico cambio físico al crecer y desarrollarse, a lo que llamamos metamorfosis. Después de eclosionar los huevos pasan a un estado de larva, que también llamamos ‘renacuajos’. Mientras están en este estado van desarrollando su cuerpo de adultos, en el que les crecen las patas, su cuerpo e incluso cambian su manera de respirar o su alimentación.

Mientras son renacuajos, los anfibios se alimentan de vegetales, pero al llegar a su cuerpo adulto se convierten en carnívoros. Esto es, empiezan a alimentarse se insectos, gusanos, arañas y otros pequeños animales.

Su respiración también cambia de manera radical: mientras son larvas tienen branquias y solo pueden respirar bajo el agua, pero desarrollan pulmones y cuando son adultos solo pueden respirar fuera de ella.

Cosas que los anfibios tienen en común

Casi todos los anfibios desarrollan cuatro patas, con sus articulaciones correspondientes, cuando se convierten en ejemplares adultos. Solo hay una excepción: la familia de las cecilias o ápodos, que mantienen un aspecto agusanado el resto de su vida y en muchos casos viven bajo tierra.

También tienen en común que se reproducen mediante huevos. Cada especie cuida de los huevos de una manera diferente, aunque la mayor parte de ellas los depositan bajo el agua y una sustancia gelatinosa los mantiene unidos y evita que se dispersen. El sapo partero, por ejemplo, decide cargarlos a su espalda durante un tiempo.

Animales de alta montaña: salamandra común

Todos los anfibios tienen una piel que cuenta con la misma estructura esencial, aunque tenga aspectos muy diferentes dependiendo de la especie. En general, es una piel sin pelo y sin escamas, permeable al agua, y en ella tienen multitud de glándulas que les ayudan a cumplir funciones vitales.

Estos animales pueden ser de muchos colores diferentes. En muchos casos, los colores están destinados a mimetizarse con el ambiente, pero en otros los colores son vivos y llamativos para alertar a los depredadores. Algunas especies de anfibios tienen glándulas que secretan veneno para protegerse.

Otra cosa en común a todos los anfibios es la manera que tienen de regular su temperatura corporal: esta depende de la temperatura ambiente. No son capaces, por lo tanto, de regular su temperatura por sí mismos, y por eso suelen necesitar tomar el sol para entrar en calor.

Se pueden encontrar anfibios en casi todos los lugares del planeta, mientras exista un ambiente húmedo. Sin embargo, no existen en los territorios muy fríos como los polos, algunas islas atlánticas, ni en el desierto.

Ejemplos de anfibios

Hay tres grandes familias de anfibios: los caudados, conocidos como salamandras o tritones; los anuros, a los que llamamos sapos y ranas; y las cecilias.

Las salamandras no pierden la cola en su metamorfosis, y de adultos tienen un aspecto bastante parecido a cuando eran larvas. Viven en el hemisferio norte, con la única excepción del norte de Sudamérica. Algunas pueden regenerar una de sus extremidades si la pierden o se le desprende.

Las ranas están presentes en casi todo el mundo, a excepción de los desiertos y los polos. Sus características físicas más destacadas son su grande y ancha mandíbula; dentro de la boca pueden tener dientes muy pequeños o no tenerlos en absoluto.

Pierden la cola durante la metamorfosis, y las patas de atrás son más grandes y potentes que las de delante. Para poder saltar con precisión tienen la columna vertebral pequeña y rígida, que les permite dar mejores y más grandes saltos.

Cecilias: características

Las cecilias no llegan a desarrollar patas nunca y no pierden la cola en su crecimiento. Viven únicamente en regiones tropicales en América, África y la India; muchas de ellas desarrollan su vida bajo tierra. Otras, por el contrario, pasan casi toda su vida dentro de un medio acuático. No son hábiles en tierra firme al carecer de patas, pero no dejan de ser anfibios.

Los anfibios son animales que están adaptados tanto a la vida en el agua como en la tierra, y necesitan de ambos ambientes para sobrevivir. Unas cuantas características en común nos permiten clasificarlos como miembros de una familia muy grande, a pesar de que también haya grandes diferencias entre ellos.

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