Animales que se camuflan

Laura Huelin 28 enero, 2018
Estas especies son capaces de mimetizarse con el ambiente de una manera increíble; tanto es así que llegan a resultar prácticamente invisibles no solo para sus depredadores o sus presas, sino para el ojo del ser humano

Muchos animales intentan esconderse en su entorno para evitar o confundir a sus depredadores. En el reino animal hay varias técnicas diferentes que se utilizan para mimetizarse con el entorno, aunque un grupo muy importante de ellos se camuflan para poder cazar sin ser detectados.

Diferentes maneras de camuflarse

Los animales han creado unas cuantas estrategias para confundirse con su entorno. Cuando pensamos en los que se camuflan se nos viene a la mente el camaleón y, aunque cambiar de color es espectacular y solo unos pocos animales pueden hacerlo, no es la única manera.

La mayor parte de los animales que se camuflan lo hacen gracias a sus colores: se parecen mucho a su entorno, y así son más difíciles de ver. No importa el tamaño del animal: desde los insectos hasta las jirafas, muchísimos emplean sus colores para pasar desapercibidos.

Camuflaje del pez escorpión

Además, otros juegan con la inmovilidad: muchos depredadores solo pueden ver a sus presas cuando estas se mueven, así que optan por quedarse quietos durante bastante tiempo. El insecto palo o los peces planos que hay en fondos marinos son difíciles de ver debido a esta característica.

Otro ejemplo de un camuflaje espectacular es el de los animales que físicamente se parecen a su entorno: lagartos que son similares a cortezas de árbol, los dragones de mar que parecen algas o mariposas que se confunden con flores.

Hay unas cuantas estrategias diferentes que los animales  emplean para aumentar sus posibilidades de supervivencia. Estos son solo unos pocos ejemplos:

Bicho palo

Lo que conocemos como bicho palo en realidad es una familia entera de insectos formada por casi 3 000 especies. Son conocidos por la forma de su cuerpo, que se parece a la vegetación entre la que viven: hojas, palos o ramas.

Camuflaje del bicho palo

Pero su camuflaje no se basa en la forma de su cuerpo, ya que cuentan con muchas más estrategias: copian a la perfección el color de las hojas en las que viven y son capaces de permanecer quietos durante mucho tiempo o moverse con tanta lentitud que no se detecte su movimiento.

Viven en tantas zonas distintas del planeta que han podido desarrollar cuerpos muy diferentes, acordes a la forma de las hojas o el color de la madera sobre la que viven. A esta familia pertenecen los insectos más grandes que conocemos con más de 35 centímetros de longitud en alguna especie.

Camaleón

El camaleón es el rey de los animales que se camuflan. Son de una familia reptiles formada por más de 150 especies diferentes, de las cuales la mayor parte viven en el centro y el sur de África.

Su habilidad más conocida es la capacidad de cambiar su color para camuflarse con su entorno, aunque los científicos apuntan a que su cambio de color se debe a otras circunstancias, como la temperatura y la hora del día.

Camuflaje del camaleón: mimetizado

Se caracterizan por sus ojos, que pueden moverse de manera independiente, y por una lengua larga y rápida que lanza para cazar a sus presas.

El camaleón consigue cambiar de color gracias a células especializadas en color distribuidas en diferentes capas de la piel. Estas células pueden regular qué pigmentos de color contienen y así reflejar o mostrar diferentes tonalidades y brillos.

Nictibio grande

El nictibio grande es un ave que vive en la zona norte de Sudamérica. Es un ave nocturna que se alimenta de polillas, otros insectos y murciélagos. Pasan el día en las ramas desnudas de los árboles y esperan a la noche para estar activos.

El camuflaje del nictibio grande, también conocido como potoo, se basa en tres estrategias: el color de su plumaje tiene un patrón muy similar al de los troncos en los que se sujeta durante el día y el mismo patrón dificulta ver el volumen real del animal, creando una ilusión óptica.

Nictibio grande: camuflaje

Finalmente, la tercera estrategia es la inmovilidad: se une a las otras dos y hace que sea casi imposible localizarlo durante el día. Durante la noche lo delatan sus grandes ojos, aunque ya se encuentra activo y puede defenderse de sus depredadores.

Dragón de mar foliado

El dragón de mar –en la foto que abre este artículo– es un pariente lejano de los caballitos de mar. La característica que lo define es la forma de su cuerpo: se parece, en forma y color, a las algas. Casi todas sus aletas están dedicadas al camuflaje, ya que se impulsa con una aleta pectoral y dos dorsales en la cola.

El dragón de mar foliado vive en las costas de Australia y, aunque no es pariente directo de los caballitos de mar, tienen mucho en común: llevan una dieta parecida, los machos también cargan con los huevos y, obviando todas las aletas dedicadas a parecer una hoja, tienen un cuerpo similar.

El camuflaje es una estrategia fundamental para la supervivencia de muchos animales. Las presas necesitan esconderse y los depredadores buscan cazar sin ser vistos.

En definitiva, la evolución les ha otorgado a los animales que se camuflan diferentes maneras de conseguirlo, a cada cual más sorprendente. Sabia naturaleza.

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