Las serpientes más venesosas de LATAM

Francisco María García 27 enero, 2018
Cobras, ejemplares marinos o la conocida serpiente cascabel... El potente veneno de su mordedura puede resultar letal

Mucha gente tiene verdadero terror a las cobras, pero debemos saber que son realmente pocas las especies que contienen veneno en su organismo.

Frente a las serpientes más venenosas del mundo, toda prevención es absolutamente necesaria.

En este sentido, la mordedura de algunas especies puede ser letal y requiere tratamiento inmediato para evitar daños irreversibles a la salud de la víctima.

Serpientes

A continuación, resumimos las ocho especies de serpientes más venenosas y te contamos un poco más sobre ellas:

La serpiente de cascabel

Las serpientes de cascabel o rattlesnake son prácticamente un sinónimo de serpiente venenosa en muchos países. Esta ‘fama’ no nace por casualidad: estas especies de víboras originarias del continente americano son dueñas de un letal veneno.

Son muy fáciles de identificar por el cascabel al final de su cola, que emite un sonido muy particular al moverse.

Cerca del 96% de las mordeduras de la serpiente de cascabel no resultan fatales cuando el paciente recibe tratamiento inmediato. Pero sin la debida atención médica, el veneno suele ocasionar daños irreversibles y puede llevar a la muerte.

Las serpientes marinas de Blecher

Aunque no todas posean veneno, la serpiente marina de Blecher está entre las más venenosas del mundo. Reconocerlas es bastante fácil gracias a sus franjas muy características, la apariencia de un gran cuerpo rayado. Igual que la mayoría, no son animales agresivos y solo utilizan su mordedura cuando se sienten amenazadas.

Aunque una de cada cuatro animales de esta especie sean portadoras de veneno, su efecto es rápido y mortal. Se calcula que apenas algunos miligramos de su veneno pueden ocasionar la muerte de hasta 1 000 personas. No obstante, muchas serpientes marinas de Blecher son totalmente inofensivas y demuestran un carácter dócil.

Serpientes más venenosas del mundo: la víbora de la muerte

Su nombre ya nos deja presumir por qué estas víboras están entre las serpientes más venenosas del mundo. Las víboras de la muerte (o Death Adder) son autóctonas de Australia y Nueva Guinea. Suele ocasionar repulsión por su color oscuro y al peculiar aspecto de su piel.

Recobraron fama internacional gracias a la leyenda de que Cleopatra se había suicidado con su veneno; se trata de un mito o de un hecho histórico no  reconocido. Pero se sabe que el veneno de una Death Adder puede llevar a un paro respiratorio o a la muerte en menos de seis horas.

Una vez más, el tratamiento inmediato es crucial para salvar la vida de la víctima y evitar una parálisis irreversible. Sin la debida atención, más del 50% de las mordeduras de serpientes de la muerte resultan letales.

Serpiente marrón oriental

Estas especies originarias de Australia se diferencian de las otras serpientes más venenosas del planeta por ser realmente agresivas. De hecho, si identifican una presa o una amenaza son capaces de perseguirlas incluso fuera de su territorio. Por ello, no son raras las veces en que son vistas en las ciudades australianas.

Serpiente

La potencia de su veneno se suma a la capacidad de morder varias veces en un solo ataque. Solo el 50% de las serpientes marrones orientales son venenosas, pero su ataque puede llevar fácilmente a una parálisis o a la muerte. Gracias a su elevada agresividad y notable valentía, estas víboras están entre los animales más peligrosos del mundo.

Krait azul

La Krait azul, o Blue Krait, no son tan conocidas como las otras especies, pero son igualmente venenosas. De hecho, estas tienen un veneno hasta 16 veces más potente que el de las cobras.

Además, todavía no se conoce un antídoto eficiente para su mordedura, situándola como una de las serpientes más mortíferas del mundo. Por suerte, las Blue Krait suelen mantenerse aisladas de las ciudades y solo salen para alimentarse durante las noches.

Mamba negra

Las mambas negras son autóctonas del continente africano. Se destacan no solo por su potente veneno sino también por su agilidad. Una mamba negra puede superar los 20km/h al desplazarse por su hábitat natural.

Igual que la serpiente marrón oriental, la mamba negra suele morder varias veces en el mismo ataque. Su víctima deberá recibir tratamiento inmediato para inhibir la rápida y potente acción de su veneno.

Serpiente tigre

La serpiente tigre es originaria de Australia y suele ser fácilmente identificable por las anchas bandas amarillas de su cuerpo. Posee un veneno muy potente y su mordida es casi siempre precisa, lo que la hace un animal realmente peligroso.

Hay que recordar que cerca del 75% de las víctimas de mordeduras de serpientes tigre pueden fallecer cuando no reciben atención inmediata.

La cobra filipina

Diferente de las otras serpientes más venenosas, la cobra filipina puede envenenar sus presas sin necesitar morderlas. Estas especies son capaces de escupir su veneno a tres metros de distancia, paralizando casi inmediatamente a su víctima. Si una persona entra en contacto con el veneno de una cobra filipina, necesitará tratamiento en menos de 30 minutos.

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