Pitón real: características, comportamiento y hábitat

Se la apoda como pitón bola, pues se enrolla sobre sí misma con el fin de proteger sus zonas más sensibles ante ataques; cuenta con visión infrarroja, y es que es capaz de detectar variaciones de 0,001 grados, por lo puede ver a sus presas en la oscuridad

La pitón real (Phyton regius) es una de las serpientes más conocidas, pues es una de las más conocidas serpientes domésticas, principalmente debido a su timidez y tranquilidad. De hecho, la pitón real es conocida también como pitón bola, pues se enrolla sobre sí misma para protegerse.

¿Qué son las pitones?

Las pitones como la pitón real son una familia de serpientes constrictoras. Es decir, que matan a sus presas enrollando sus anillos alrededor de su caja torácica. Las pitones recuerdan mucho a las boas, pero se pueden distinguir de las boas en que las pitones poseen una fila de dientes a mayores en el hueso premaxilar, que les da una nueva fila de dientes en la mandíbula superior. 

Además, las boas son ovovivíparas: ponen los huevos en su interior, y eclosionan dentro de la madre, por lo que da la impresión de que paren a sus crías; mientras, las pitones son ovíparas, y ponen huevos fuera de su cuerpo, como la mayoría de reptiles.

Características de la pitón real

La pitón real puede alcanzar 1,5 metros de longitud, y 1,5 kilos, mientras que pueden llegar a vivir 30 años de edad; en cautividad hay ejemplares que han llegado incluso a los 40 años.

Pitón real: comportamiento

Su patrón original es negro con dibujos dorados, pardos y alguna mancha en el dorso, aunque el patrón original se ha visto variado por cría selectiva. Esto la ha convertido en una de las serpientes con más variaciones de color, principalmente para suplir la enorme demanda de esta serpiente para su tenencia en cautividad.

Las hembras suelen ser de mayor tamaño que los machos, mientas que estos presentan unos espolones de mayor tamaño en la cloaca que las hembras. Tras poner hasta 11 huevos, la pitón real los incuba durante dos meses en los que apenas se separa de ellos.

Comportamiento de la pitón real

Como ya se ha mencionado, su pseudónimo de pitón bola proviene de su comportamiento de defensa: la pitón real se enrolla sobre sí misma, lo que le permite cubrir sus zonas más sensibles de los ataques: el cuello y la cabeza.

La pitón real es un animal cuyos patrones de actividad son nocturnos, momento en el que sale a cazar pequeños mamíferos, e incluso aves y reptiles. Al igual que otras serpientes, su mandíbula puede engullir presas enteras y sus dientes curvados hacia el interior permiten que las presas no se escapen. 

Fosetas termorreceptoras: el arma secreta

Al igual que otros ofidios, las pitones poseen fosetas que detectan la temperatura, en concreto en los labios. Estos órganos receptores son extremadamente sensibles, y detectan variaciones de temperatura de 0,001 grados.

Pitón real: hábitat

Esto permite a las serpientes como las pitones detectar la luz infrarroja. Es decir, pueden ver a sus presas aunque exista plena oscuridad gracias al calor que desprenden. Esto no lo pueden hacer todas las serpientes, pero la pitón real es una de las que tiene esta habilidad.

Hábitat de la pitón real

La pitón real solo se encuentra en el continente africano, principalmente en una franja subsahariana que recorre países como Nigeria, Congo o Angola. Vive en zonas con diversos climas, desde zonas de sabana a zonas selváticas con abundante lluvia.

Para algunas culturas al sudeste de Nigeria, este animal es considerado el símbolo de la tierra, por lo que nunca lastiman a estos animales, y los protegem con particular esmero y delicadeza.

De hecho, muchas comunidades Igbos construyen pequeños ataúdes si una pitón real muere por accidente. Su nombre real viene de que se cree que era la serpiente que Cleopatra, la emperatriz del antiguo Egipto, llevaba en la muñeca a modo de pulsera.

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