Puercoespín crestado: descubre sus caracterísisticas y hábitos

Eugenio Fernández · 7 febrero, 2018
Natural de África, aunque también viva en Europa, esta especie de mamífero es prácticamente inmortal en un enfrentamiento; sus púas son largas y, aunque no las lanza ni son venenosas, placa a sus enemigos previo aviso acústico y visual, y les provoca lesiones con heridas propensas a graves infecciones

El puercoespín crestado (Hystrix cristata) es un roedor reconocido por todos nosotros, cubierto de afiladas púas que le hacen una presa muy complicada para aquellos que intenten cazarlo.

¿Puercoespín o erizo?

Normalmente, cuando hablamos de erizos hablamos de animales mucho más pequeños, con pequeñas púas que rodean todo su cuerpo de manera uniforme. Sin embargo, los puercoespines poseen púas mucho más largas, y por tanto más flexibles.

Las púas de estos animales se encuentran en racimos y se caen habitualmente, si bien crecerán de nuevo al ser simplemente pelos recubiertos de queratina en ambas especies. Se cree que las púas de los puercoespines poseen capacidades antibióticas, lo cual ayudaría a estos animales en caso de autolesionarse.

¿Africano?

Una de las características más curiosas del puercoespín crestado es su distribución. Seguramente muchos penséis que habita en algún continente exótico, como África; y así es, el puercoespín crestado vive en muchas regiones del continente africano, como Marruecos. 

Puercoespín crestado: hábitat

Sin embargo, uno de los hechos más curiosos es que también vive en Europa, concretamente existen poblaciones distribuidas en Italia. El origen de estas poblaciones es muy misterioso: en realidad, por el registro fósil sabemos que hubo puercoespines en Europa, pero se cree que probablemente los romanos lo introdujeron en nuestro continente.

La estrategia de defensa del puercoespín

Su estrategia de defensa se dispara ante múltiples estímulos, como olores sospechosos, sonidos o movimientos bruscos; su defensa consiste en una serie de exhibiciones comportamentales: la erección de las púas, el castañeo de los dientes, la emisión de olores y, por último, el ataque.

Sus colores y la erección de púas, unido a que la mayoría de sus depredadores no detectan los colores, hace que los animales que intentan depredar al puercoespín lo confundan con una mofeta, que tampoco es un plato de buen gusto para ningún carnívoro. Aún así, el puercoespín no necesita que le confundan con otro animal, pues tiene gran capacidad de defensa.

Cuando el puercoespín se encuentra amenazado, sus púas le hacen parecer más grande y le rodean, mientras hace ruido agitándolas y castañeando los dientes. Finalmente, si el enemigo avanza, recurre a un fuerte olor que emana de su piel y al ataque, consistente en placar con sus púas erectas.

Mitos y verdades de las púas del puercoespín

Es importante señalar que las púas del puercoespín no son venenosas ni tampoco pueden lanzarse, si bien las lesiones que causan son dadas a infecciones. Existen múltiples casos de leones o serpientes que no han sido capaces de abatir a uno de estos animales, y que han muerto víctimas de las infecciones que les han causado las múltiples púas del animal.

Puercoespín crestado: alimentación

De hecho, aunque son casos muy aislados, estos animales no solo han matado a grandes felinos y hienas, también a humanos. Es por ello que se debe tener extremo cuidado si nos encontramos con uno y no molestarlos.

Otros comportamientos curiosos

Una de las cosas que más sorprende del puercoespín es que no tiene problema en mojarse y, de hecho, saben nadar. Son animales nocturnos y monómagos, y su dieta es herbívora: consumen raíces, hojas, bulbos y fruta.

Otro de sus comportamientos más enigmáticos es que coleccionan huesos. A pesar de ser herbívoros, se ha visto como estos animales recolectan huesos de otras especies y los almacenan. Se cree que los usan para roer, lo cual les permite desgastar sus dientes e ingerir calcio de forma directa.