¿Cómo cazan los grandes felinos?

Eugenio Fernández · 14 noviembre, 2017

Cuando hablamos de grandes felinos nos vienen a la cabeza esos primos de nuestros gatos. Este grupo de depredadores domina gran parte de los ecosistemas del planeta, y poseen un gran éxito ecológico.

Ello se debe, en parte, a sus diferentes técnicas para abatir a sus presas, pues poseen algunas de las mejores técnicas de caza del reino animal.

Debemos recordar que, cuando hablamos de grandes felinos, nos referimos estrictamente a aquellos que rugen, es decir, cuatro especies del género Panthera.

A pesar de ello, hay autores que incluyen en este grupo a otras especies incapaces de rugir, como el leopardo de las nieves, el guepardo o el puma.

Este grupo de depredadores domina gran parte de los ecosistemas del planeta, y poseen un gran éxito ecológico.

Leopardo tumbado

El león, el mejor estratega

El león (Panthera leo) es uno de los pocos felinos que vive en grupos. Ello le ha permitido desarrollar técnicas de caza distintas a las del resto de grandes felinos, consiguiendo derribar a presas mucho mayores.

Las protagonistas de la caza son las hembras. Las leonas se organizan en grupos de caza, acechando a rebaños de ungulados desde diferentes puntos.

La presa suele ser un animal débil, con predilección por las crías de mamíferos de tamaño medio. Sin embargo, en ocasiones los leones intentan dar caza a búfalos, hipopótamos o incluso elefantes.

Los leones, a diferencia de otros grandes felinos, viven en espacios muy amplios y con escasa vegetación. Ello hace que la caza en grupo compense la falta de cubierta vegetal para acechar a sus presas.

Normalmente, los machos solo participan en la caza cuando no tienen grupo. Sin embargo, sí que veremos que participan en la cacería de las presas más grandes.

La presa suele ser un animal débil, con predilección por las crías de mamíferos de tamaño medio. Sin embargo, en ocasiones los leones intentan dar caza a búfalos, hipopótamos o incluso elefantes.

 

El leopardo, el más versátil

Los leopardos (Panthera pardus) son una de las especies de felino con mayor distribución del mundo, y es que viven en gran parte de África y Asia, adaptados en múltiples hábitats. Es por ello que se erige en la especie que mayor variedad de presas tiene de todos los grandes felinos.

De hecho, se les ha visto ingerir desde insectos hasta machos de antílopes de nada menos que 900 kilos. Sin embargo, las presas del leopardo suelen rondar los 80 kilos, una cifra que no es desdeñable en absoluto.

Algunas de sus variopintas presas son babuinos, peces, serpientes, guepardos, oseznos o cocodrilos. Sin embargo, el leopardo es un felino que no pasa de los 90 kg, por lo que actúa con mucha cautela.

A la estrategia de acechar a sus presas en la maleza hay que añadir que el leopardo tiene una gran habilidad para el salto y para escalar árboles, de la que se aprovecha para cazar especies arbóreas. Esta predilección por los árboles también le permite proteger su festín, pues hienas y otros grandes felinos, como el león, podrían arrebatárselo.

El jaguar, el de mejor mordisco

Tiene una estrategia muy similar a la del leopardo. Sin embargo, el jaguar (Panthera onca) es un animal más macizo y con una de las mandíbulas más poderosas del reino animal.

Ello, junto a su predilección por el agua, hace que sea uno de los pocos felinos que tiene por costumbre comer tortugas o cocodrilos, pues es capaz de atravesar las protecciones de su cuerpo.

Además, dada esta tremenda fuerza en la mandíbula, el jaguar es capaz de matar a sus presas rompiendo el cráneo de sus víctimas, en lugar de asfixiarlas como hacen el resto de grandes felinos.

Hay que recordar que este felino vive en Sudamérica, y que sus presas suelen ser mamíferos grandes como ciervos, capibaras o tapires.

A diferencia de los leones, no suele perseguir mucho a sus presas, pues prefiere asestar un golpe mortal desde su escondrijo.

Cara del tigre siberiano
Fuente: Appaloosa

El tigre, el de mayor fuerza

El tigre (Panthera tigris) se encuentra exclusivamente en Asia. Sin embargo, habita en múltiples hábitats y existen múltiples subespecies de diferentes tamaños, siendo la variante siberiana el felino de mayor tamaño.

Los tigres se alimentan de grandes ungulados, aunque también cazan pavos reales, peces o liebres. También se comen a otros depredadores, como pitones o leopardos.

Este felino usa su fuerza para abatir a la presa de un golpe, y aunque el acecho precede a todo intento de caza, no tiene problemas en llegar a los 90 km/h para alcanzar a su presa.

Aunque los tigres también asfixian a sus víctimas, en esta especie tiene gran importancia la fuerza y la potencia, porque son capaces de dar tremendos saltos para derribar a su presa.

Por desgracia, todas estas especies están muy amenazadas por la actividad humana, especialmente por la pérdida de hábitat, que afecta a los grandes felinos de todo el planeta.

Imagen principal cortesía de Víctor Bautista.