Un pato en casa, ¿qué cuidados necesita?

Francisco María García · 2 octubre, 2017

Cuando las familias deciden adoptar una mascota, tener un pato en casa es una situación que a muchos les puede parecer insólita.

El “mercado” de los animales de compañía es dominado por dos especies: en primer lugar, los perros, y a cierta distancia, los gatos.

Opciones menos convencionales, pero que se presentan con cierta frecuencia, son los conejos y los pájaros. Otros prefieren peces o tortugas. Algunos optan por animales un tanto más exóticos (y hasta peligrosos) como serpientes, arañas y escorpiones.

En algunas zonas rurales, los patos suelen ser compañeros de las gallinas como animales para alimento. Tener un pato en casa como mascota es toda una novedad, y en países como Estados Unidos, se ha vuelto una moda.

¿Es posible tener un pato en casa como animal de compañía?

Es una opción poco ortodoxa, pero sí es posible. Los patos son aves muy sociables, que gustan de los juegos y disfrutan estar en compañía.

Si reciben atención constante, pueden llegar a entender órdenes y, en algunos casos, hasta salir de paseo a la calle junto a sus dueños.

Quienes decidan asumir como un miembro más de su grupo familiar a un pato, deben ser consientes de los requerimientos mínimos que demanda este ave.

Tener una mascota es un compromiso de por vida que se establece con el animal. Una responsabilidad que si es asumida, se debe cumplir plenamente.

El hogar ideal

Estas aves pueden adaptarse a la vida doméstica sin mayores dificultades. Si además de recibir atención y cuidados, su familia de acogida dispone de un hogar con patio o de espacios al aire libre, mucho mejor. Y si el animal tiene libre acceso a un estanque donde puede entrar a nadar y bañarse con frecuencia, estará completo.

¿Un pato en un piso o apartamento?

Esta es una opción que ni siquiera debería ser considerada. Las razones en contra son varias y afectan la comodidad y el bienestar del propio animal:

  • Los patos necesitan espacios al aire libre para caminar y estirar sus alas a placer. Mantenerlos las 24 horas en espacios cerrados, sin recibir de manera directa los rayos del sol, los deprimirá.
  • También necesitan bañarse de manera constante y nadar. Quienes tengan un pato en casa y vivan en un piso, tendrían que considerar colocar una pequeña piscina plástica en medio del recibidor.
  • Los patos defecan en abundancia. Este es un factor que a diferencia de perros o gatos, no hay manera de educar. Mientras caminan o nadan, casi con la misma frecuencia que sacuden la colita, sueltan sus desechos sólidos.

Algunas personas optan por colocarles pañales diseñados especialmente para ellos. Pero más allá de que deben cambiarse con una alta frecuencia, el animal no estará del todo cómodo con este accesorio a cuestas.

  • Son efusivos y escandalosos. Además, cuando reciben afecto, lo retribuyen con grandes graznidos. Los vecinos de familias que tengan un pato en casa, eventualmente pueden llegar a quejarse por el exceso de ruido.

Cuidados específicos para tener un pato en casa

Si ya se ha tomado la decisión respecto a la nueva mascota, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos:

  • Los patos necesitan compañía. Quienes opten por adoptarlos, es conveniente que los lleven a su nuevo hogar en parejas, macho y hembra.
  • Durante el primer mes de vida, son animales que tienen dificultades tanto para regular su temperatura corporal, como para nadar.

Lo recomendable durante este period es que pasen la mayor cantidad de tiempo en un ambiente cerrado. Además, que estén lejos de las corrientes de aire. De igual forma, durante los momentos en el agua deben permanecer bajo vigilancia, ya que pueden ahogarse.

  • Después de los 2 meses de vida, sus plumas se han desarrollado por completo. Esto les permite permanecer sin mayores restricciones en espacios abiertos y nadar sin inconvenientes.
  • Lo ideal es que los patos dispongan de un corral, lugar al que puedan entrar libremente para resguardarse de las inclemencias del clima. Este sitio debe quedar completamente cerrado durante las noches, para minimizar los riesgos de ataques de depredadores.
  • Necesitan agua fresca y limpia. Su recipiente de agua para beber debe limpiarse dos veces al día.
  • La mayoría de los alimentos para estas aves disponibles en el mercado, están diseñados para engordarlos a gran velocidad. Para evitar el sobrepeso, las raciones deben reducirse a la mitad de lo que indique el envoltorio. De igual forma, su alimentación puede basarse o complementarse con semillas, verduras, hortalizas, insectos o peces vivos.