Un perro deprimido vuelve a estar alegre gracias a su nuevo amigo pato

Alba Muñiz · 15 septiembre, 2016

Los animales suelen sorprendernos de forma constante y variada. Si bien los vínculos de “amistad” que se crean entre distintas especies no son novedad, conocer nuevos relatos y sus particularidades no dejan de enternecernos. Hoy traemos la historia de un perro deprimido que recobró la alegría gracias a un pato.

Una historia de amistad entre animales de especies distintas

El perro George, de 12 años, hacía dos que había perdido a su amigo de toda la vida, el Labrador Blackie. Desde entonces no pasaba un día sin llorar y su angustia y ansiedad lo pusieron al borde de la muerte en un par de ocasiones. Su dueña, Jaquie Litton, nunca cejó en sus intentos de reconfortar al animal. Sin embargo, no encontraba la forma de que el can recobrara las ganas de vivir.

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Fuente: Facebook de Jacquie Litton

Pero todo cambió cuando, literalmente de la nada, apareció un pato en el porche de la casa y se acercó al perro deprimido. Desde entonces, can y ave se hicieron inseparables y George no ha vuelto a llorar por la ausencia de su amigo Blackie.

Un detalle más para ponerle un broche de oro a esta historia y dejar abierta la puerta a aquellos que quieren buscar interpretaciones enigmáticas. El pato apareció en la vida del perro en la semana que se estaba cumpliendo el segundo aniversario de la muerte del Labrador.

Un perro deprimido por la muerte de su compañero de juegos durante 12 años, un can de nombre Blackie, recuperó la alegría. Todo gracias a un pato que apareció de repente en su vida.

George, el perro deprimido que recobró la alegría gracias a Donald, el pato

Litton señala que no tiene idea de cómo llego a la casa el pato, al que bautizaron Donald. “Después de todo, somos una familia republicana”, bromea la mujer. Lo cierto es que la relación instantánea que tejió el ave con George no deja de sorprender.

En videos y fotos publicados en el Facebook de Jacquie se los ve a perro y pato. A vece, por ejemplo, paseando tranquilos por los alrededores de la propiedad o acurrucados en el patio. ¡Y hasta el can le cedió su cama a Donald para que duerma!

Lo cierto es que Litton agradece que el ave haya aparecido en la vida de George para hacerle recobrar su alegría. Y asegura que le dará a Donald todos los cuidados que se merece. Hará en su hogar de Tennessee las reformas necesarias para que el animalito esté lo más cómodo posible.

Más historias de perros y patos

Si bien se conocen con frecuencia relatos de madres que adoptan cachorros de otras especies para criarlos y amamantarlos, la amistad entre perros y patos también presenta algunos antecedentes reflejados en los medios de comunicación.

Por ejemplo, Pikelet  y Patty Cakes son dos perros que fueron adoptados por una familia que colabora en un refugio de animales. Desde entonces, conocieron el cariño y el cuidado.

Quizá por ese motivo, cuando sus propietarios trajeron dos patitos a la casa -mientras les buscaban un hogar definitivo- los canes se entregaron a la tarea de cuidar afanosamente a las aves. Todo ello a pesar de la diferencia de tamaño, pero no hubo inconveniente en que jugaran, comieran y durmieran juntos.

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Fuente: Facebook de Jacquie Litton

Y los gatos también

Pero, además, parece posible la convivencia armónica entre canes, patos y … gatos. Es el caso de Roxy, Edith, Mia, Rose, Gertrude, Donald y Jack, los cuatro perros, las dos aves en cuestión y el felino, forman la familia no humana de Kasey.

La mujer rescató a estos animalitos de distintas situaciones de maltrato y abandono. Y la relación entre ellos es de completa armonía. Ello a pesar de que uno de los canes había sido utilizado para peleas clandestinas.

El amor, el cuidado y el respeto hacia todos los seres parece ser la receta para que las distintas especies convivan en paz. Algo deberíamos aprender los humanos, que ni siquiera podemos llevarnos bien con nuestros pares.


Fuente Fotos: Facebook Jaquie Litton