Ocelote: características, comportamiento y hábitat

Alba Muñiz · 2 septiembre, 2015
Conocido con diferentes nombres a lo largo de América, el ocelote es un animal que supo salir del peligro de extinción. Sin embargo, su destacada piel todavía lo hacen blanco de los cazadores, lo que pone en riesgo a este majestuoso felino.

El ocelote es un felino de tamaño mediano propio del continente americano. De gran elegancia y belleza, en la actualidad es un animal protegido, ya que estuvo al borde de la extinción.

De todas formas, sigue siendo blanco de cazadores que buscan su piel, salpicada de hermosas rosetas y demandada por la industria peletera. Además, su número se ve disminuido también por la destrucción constante de su hábitat natural a manos del hombre.

Un precioso gato salvaje

Mejor conocido como ocelote, el Leopardus pardalis es un mamífero carnívoro nocturno, solitario y territorial, que suele dormir de día en las ramas de los árboles o escondido entre la vegetación. Su nombre proviene de océlotl, una palabra de origen náhuatl, la lengua que hablaban los aztecas.

Este animal presenta 10 subespecies distribuidas desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de Argentina; lo curioso es que en cada lugar recibe distintos nombres. Por ejemplo: tigrillo, gato onza, jaguarcito o manigordo.

Por otra parte, se trata de un animal que se adapta a distintos hábitats. Es por esto que se lo puede encontrar en:

  • Selvas húmedas.
  • Zonas montañosas.
  • Regiones semidesérticas.
  • Pastizales.
  • Pantanos.

“El ocelote es un felino distribuido en buena parte del continente americano y que estuvo al borde de la extinción. Elegante y bello, hoy es un animal protegido aunque, de todas formas, sigue a merced de cazadores que lo buscan por su bonito pelaje e incluso para venderlo como mascota”

Características físicas del ocelote

¿Sabías que no existen dos ocelotes iguales? Se debe a que el diseño de su pelaje, esa combinación de rayas y rosetas oscuras sobre fondo amarillento, es distinto en cada ejemplar.

Autor: Marco Parra
Autor: Marco Parra.

Más allá de este detalle, la belleza y magnificencia de este felino está siempre fuera de discusión. Entre las principales características físicas de este animal, se destacan también:

  • Altura: entre 40 y 50 centímetros.
  • Peso: de 8 a 16 kilogramos.
  • Longitud: entre 55 centímetros y 1 metro —cabeza y cuerpo—.
  • Cola: anillada, con tope color negro y de una longitud de 30 a 45 centímetros.
  • Cabeza: maciza.
  • Ojos: grandes y expresivos; son de color café o amarillo dorado y bien adaptados a los cambios de luminosidad.
  • Orejas: grandes y semiredondeadas.
  • Patas: cortas y sólidas, provistas de almohadillas en sus plantas, lo que le permite desplazarse de manera silenciosa.
  • Uñas: largas, afiladas y retráctiles.
  • Pelaje: corto y suave.
  • Color: suele variar de amarillo anaranjado en los ejemplares que viven en zonas boscosas a más grisáceo en los que habitan lugares áridos.
  • Esperanza de vida: hasta 20 años en cautiverio.

El ocelote, un cazador polifacético

A la hora de procurarse la alimentación, el ocelote puede cazar tanto en solitario como en grupos familiares. Para ello, se vale principalmente de los sentidos del oído y de la vista.

En algunos casos, acecha a sus presas y, en otros, las espera a escondidas para luego lanzarse por sorpresa para atacar. Como es un gran trepador, también puede atrapar presas en los árboles.

La dieta de este felino se compone principalmente de mamíferos pequeños y medianos y de reptiles.  No obstante, también caza aves y roedores. Además, puede ser un buen pescador y hasta come huevos de tortuga.

El sentido del olfato está muy desarrollado en el Leopardus pardalis. Lo utiliza para examinar la presa y para reconocer el territorio marcado con orina por otros machos de la especie.

La hembra, por su parte, pare cada dos años entre uno y cuatro cachorros, tras un período de gestación que puede extenderse hasta los 85 días. Es, además, un animal que logra reproducirse de forma exitosa en cautiverio.

Autor: Justin Peebles
Autor: Justin Peebles.

Un felino salvaje no es una mascota

Como todos los felinos, el ocelote nos cautiva con su belleza y prestancia. Por eso, también se lo captura para ser vendido como mascota. Quizá muchos recuerden o hayan oído hablar de Babou, el hermoso ejemplar de ocelote que tuvo el genial Salvador Dalí.

Sin embargo, los humanos debemos entender que se trata de un animal salvaje y así resistir la tentación de domesticarlo.

Para conseguir los cachorros destinados a este mercado, los cazadores suelen matar a sus madres; esto no hace más que diezmar todavía más la población de estos preciosos gatos silvestres, acechados aún por la industria peletera y por la continua destrucción de su hábitat natural.

Imágenes cortesía de Ana_Cotta, Marco Parra y Justin Peebles.