Mapache: características, comportamiento y hábitat

Eugenio Fernández · 19 diciembre, 2017
El misterioso mapache es una especie muy conocida en Estados Unidos, pero ciertamente exótica en Europa y España; descubre su curioso comportamiento a continuación

El mapache es una especie muy conocida en Estados Unidos, pero en Europa resulta más exótica. Y eso a pesar de que este omnívoro ha conseguido extenderse por gran parte de ella desde el siglo XX, por culpa de la industria peletera; en España también existen mapaches salvajes, pero la razón es más reciente e igual de irresponsable.

Características del mapache

El mapache es uno de los animales omnívoros más representativos de América, perteneciente a la familia de los prociónidos, al igual que el coatí. Esta especie suele rondar los siete kilos, si bien tiene una gran capacidad para acumular grasa y llegar hasta los 15 kilogramos. Su pelaje va desde el gris hasta el negro, y se caracteriza por una cola anillada y un rostro con antifaz.

Estos animales tienen una dentadura adaptada a su variada dieta, que se compone de roedores, anfibios, huevos e incluso frutos y semillas; por ello, poseen una mandíbula con 40 dientes que se compone de caninos desarrollados y molares adaptados a esta dieta mixta. La reproducción del mapache se da a principios de año, mientras que las camadas nacen de abril a mayo dependiendo de las latitudes.

El mapache es una especie omnívora perteneciente a la familia de los prociónidos, al igual que el coatí. Esta especie suele rondar los siete kilos, si bien tiene una gran capacidad para acumular grasa y llegar hasta los 15 kilogramos. Su pelaje va desde el gris hasta el negro, y se caracteriza por una cola anillada y un rostro con antifaz.

Comportamiento del mapache

Su dieta polivalente hace que sea uno de los animales salvajes que más aprovecha los desperdicios humanos, lo que ha propiciado que sean considerados plagas y que se vean muy afectados por la caza y los atropellos. En sus encuentros con el ser humano suelen ser pacíficos, pero se pueden tornar agresivos y morder, especialmente ante la presencia de perros y otros animales domésticos.

Estos animales suelen acercarse a los lechos de los ríos para consumir alimento, e incluso para lavarse, por lo que son conocidos como osos lavadores. Son animales nocturnos y solitarios, así que los machos y las hembras solo se juntan para reproducirse.

mapache

Cabe reseñar que algunos etólogos desafían esta concepción clásica del mapache solitario. De hecho, recientes estudios demuestran que las hembras suelen compartir alimento y juntarse para comerlo en los ríos, mientras que los machos forman coaliciones para defender territorios.

Hábitat del mapache

El hábitat del mapache son los bosques caducifolios o mixtos, donde duermen en las oquedades de los árboles, madrigueras o cuevas, y habitan cerca de los ríos y otros entornos fluviales. Dado su aprovechamiento de los desperdicios humanos, o incluso de la comida para mascotas, han sido capaces de adaptarse a entornos urbanos, lo que hace que los podamos encontrar en garajes, áticos y zonas residenciales.

La especie boreal, la más extendida, habita desde el sur de Canadá hasta Panamá. Su presencia en Europa es relativamente reciente, y como ya mencionamos, se debe a escapes de granjas peleteras.

Sin embargo, en España han aparecido varias colonias de muy reciente creación. Esto se debe a su uso como mascota tras ponerse de moda en Estados Unidos, por lo que se empezó a exportar a Europa, algo que resulto en decenas de ejemplares abandonados.

Los mapaches son muy malas mascotas, ya que pueden ser agresivos y, al ser nocturnos, se adaptan mal a los horarios de los humanos. Al ser abandonados destruyen los nidos de especies autóctonas, y pueden contagiar la rabia. Por ello, se consideran especies invasoras y son sacrificados, con lo cual son palpables –de nuevo– las consecuencias del egoísmo humano.

Su presencia en Europa es relativamente reciente, y como ya mencionamos, se debe a escapes de granjas peleteras. Sin embargo, en España han aparecido varias colonias de muy reciente creación. Esto se debe a su uso como mascota tras ponerse de moda en Estados Unidos, por lo que se empezó a exportar a Europa, algo que resulto en decenas de ejemplares abandonados.