¿Los perros entienden la física?

Eugenio Fernández · 30 junio, 2018
Aunque es cierto que los canes gozan de grandes habilidades sociales, parece ser que los experimentos dejan entrever que les cuesta más comprender conceptos como la gravedad o la conectividad

La inteligencia de los perros está de sobra demostrada en muchos ámbitos, pero mucha gente se pregunta si los perros entienden conceptos como la gravedad o la física. ¿Serán capaces estos animales de entender algo tan complejo?

¿Los perros entienden la física? Gravedad

Aunque ya conocemos las increíbles habilidades sociales del perro, e incluso en ciertos aspectos hemos visto como superan a los grandes simios, hay cosas en las que claramente no son tan buenos. Por ejemplo, claramente los primates son mucho mejores ‘entendiendo’ y ‘aplicando’ las leyes físicas que rigen el mundo, por lo que llegan a manejar y crear herramientas para resolver problemas.

Como ejemplo, tenemos un genial experimento del Instituto Max Planck (Alemania), en el cual se oculta comida en uno de los compartimentos opacos de un balancín, lo que hace que este ceda hacia el lado donde hay comida. Patrick, el chimpancé protagonista del experimento, sabe perfectamente que la comida debe estar en el lado en el que el balancín ha cedido ante la fuerza de la gravedad.

Otro animal que es bueno resolviendo este tipo de problemas es el cuervo: Bernd Heinrich es uno de los investigadores que más se ha adentrado en los estudios cognitivos en córvidos, y ha realizado estudios similares colocando alimento colgados de cuerdas, e incluso intercambiando cuerdas y cruzándolas, y los cuervos no tuvieron ningún problema en resolverlo, lo que demuestra que los córvidos también parecen entender estos conceptos.

En perros se han realizado experimentos similares, para los cuales se usaron tres cajones y tubos que desembocaban en ellos y eran intercambiables, para ver si entendían que el destino de su premio dependía de la dirección del tubo.

Perro escala árbol

Lo cierto es que no fue así, y los animales protagonistas del estudio siempre escogían el cajón que estaba justo debajo de donde se había depositado el premio. Esto parece indicar que los perros no entienden la gravedad y otros conceptos físicos del modo en el que lo hacen los primates.

¿Los perros entienden la física? Conectividad

Los perros entienden muchas cosas, pero no parece que la conectividad sea su fuerte; un ejemplo de ello es la facilidad que tienen los perros para enrollarse con la correa en sitios. Para investigar el concepto de conectividad que tienen los perros se realizó el siguiente experimento: una caja de cristal con alimento dentro atado a una cuerda, de la cual simplemente pueden tirar para conseguir la comida.

Cuando la resolución para esto sería prácticamente inmediata para un primate, a los perros les cuesta muchísimo resolver esta prueba, la cual se puede poner aún más difícil si ponemos la cuerda en diagonal.

Una vez estaban entrenados en resolver estas pruebas, se ponían dos cuerdas, una sin comida, ambas en diagonal: los perros tiraban de las cuerdas de forma aleatoria o incluso tendían más a tirar de la contraria, pues al estar en diagonal, el extremo estaba más cerca del alimento.

¿Los perros entienden la física? Espejos

Otro ejemplo final es la prueba del espejo inventada por Gordon Gallup, que pasan todos los grandes simios a través de la autoexploración. Es decir, quitarse una marca que se les ha puesto en la cara.

Perro se mira al espejo

Recientemente, ha sido comprobado que otros primates son capaces de pasarlo a través del entrenamiento, además de cuervos, elefantes o cetáceos. Los perros no pasan la prueba del espejo de Gallup; no son capaces de reconocerse a sí mismos en el espejo.

Como hemos visto, los perros tienen una remarcada inteligencia social y son buenos especialmente en relacionarse con el ser humano a través de señas o incluso de entender palabras. Sin embargo, parece que los perros entienden las leyes físicas básicas del mundo que les rodea de una forma torpe, algo que hacen muy bien los primates y otras especies.

Sin embargo, hay que recalcarlo: es imposible ser consciente de la auténtica inteligencia de los animales si no usamos exámenes fiables que no midan la inteligencia humana, sino la animal.