El cuervo en la cultura popular

El cuervo grande es una especie icónica que pertenece a los córvidos, un grupo de aves muy inteligentes. Esta especie es la que tiene la distribución más amplia de todos los córvidos, pues se desarrolla en el Ártico, Europa, Norteamérica, África, Inglaterra o el Everest.

Culpa de ello lo tiene su fuerte carácter inteligente y oportunista, que ha hecho que se acerque a asentamientos humanos para aprovechar nuestros restos, lo que le convierte en un animal cercano a diversas culturas a lo largo del globo. Ello ha permitido que, a lo largo de los siglos, el cuervo encuentre su sitio dentro de leyendas, cuentos y libros conocidos por todos nosotros.

Este ave aparece mentado en muchos libros religiosos, principalmente en la Biblia. En ella Noé utiliza a este ave para buscar tierra o comprobar el retroceso de las aguas, y adicionalmente son los cuervos quienes salvan de la hambruna al profeta Elías. También son toda una deidad para los esquimales.

Los cuervos en la mitología nórdica

Sin embargo, son los pueblos vikingos los que más referencias han hecho a esta especie. Uno de los más famosos, Ragnar Lodbrok, tenía como estandarte a esta especie; aparece en multitud de banderas y escudos de armas, pues se asociaba a una de sus principales deidades, Odín.

Cabeza de un cuervo
Fuente:
Diego Delso

En la mitología nórdica Odín se encuentra acompañado de dos cuervos: Hugin, que simboliza al pensamiento, y Munin, que representa a la memoria. Estos cuervos informaban al señor de los dioses nórdicos de todo cuanto pasaba en sus reinos.

Se cree que además se identificaban como una representación de las valquirias, que debían llevar a los caídos en la batalla al paraíso bélico de los nórdicos conocido como valhalla. Y es que tiene mucho sentido dado que, como carroñeros, los cuervos atestarían los campos de batalla.

En la mitología nórdica, Odín se encuentra acompañado de dos cuervos: Hugin, que simboliza al pensamiento, y Munin, que representa a la memoria.

Otras leyendas europeas del cuervo

Para los celtas, los cuervos también estaban asociados a los campos de batalla y la guerra, y en especial a Morrigan, la diosa de la muerte, la cual podría tomar la forma de un cuervo. Este poder también lo poseía Badb, diosa de la guerra, que además podía transformarse en lobo. Ambas se aprovechaban de las guerras de los hombres, al igual que hacen los cuervos.

Estas aves aparecen en muchas leyendas y mitos de culturas europeas. Uno de los más llamativos es el de Federico Barbarroja, un antiguo rey alemán que estaba dormido en las montañas de Turingia (Alemania), y que despertará cuando los cuervos cesen de volar en torno a la montaña.

Para los griegos Apolo es el culpable del manto negro del cuervo. Según ellos, antes los cuervos eran blancos, pero tras fallar en la vigilancia de Coronis, amante de Apolo, este les vistió de negro para siempre.

La monarquía británica, en peligro por los cuervos

Una de las leyendas más curiosas es aquella que dice que Inglaterra y su monarquía caerán el día que deje de haber cuervos en la Torre de Londres. Lo cierto es que tras esto hay muchas leyendas. Hay quien dice que se acercaban allí por la presencia de cadáveres y, de hecho, se mencionan en ejecuciones históricas, como la de Ana Bolena o Juana Grey.

Dos cuervos
Fuente: Sigurður Atlason.

Otra leyenda dice que sus alas fueron recortadas para que un astrónomo pudiera trabajar sin que sus vuelos le impidieran ver el cielo. E incluso se dice que el propio Carlos II los indultó y los hizo mantener en la Torre de Londres tras un gran incendio.

Lo cierto es que desde hace tiempo no hay cuervos salvajes en Londres, y los que hay en la torre se mantienen en cautividad. De hecho, en la Segunda Guerra Mundial solo sobrevivió uno al bombardeo, y el mismísimo Winston Churchill ordenó traer más. Los cuervos de la Torre de Londres fueron entonces alistados como si fueran soldados del Reino. Podían ser degradados, expulsados del ejército y poseían sus propias tarjetas de certificación.

Reyes de la literatura

Los cuervos aparecen en múltiples obras literarias. Son protagonistas de un poema de Allan Poe, fábulas de Esopo o relatos de Dickens. Son parte de la simbología de Erebor en El Hobbit y tienen un papel central en la serie Juego de Tronos, en la que se convierten en un canal de comunicación y representan a la Guardia de la Noche.

Para rematar, el cuervo también aparece en libros de Stephen King, Asimov o incluso es el animal de una de las casas de Harry Potter. Sin duda, se ha ganado este protagonismo a pulso.

Fuente de las imágenes: Brocken Inaglory, Diego Delso y Sigurður Atlason.

 

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