Todo lo que debes saber sobre el embarazo de la cobaya

Aitana Bellido · 28 febrero, 2018
Estos roedores suelen tener complicaciones durante la gestación e incluso en el parto, en el que un 20% de las madres pierden su vida; hay un protocolo para minimizar, en la medida de lo posible, estos riesgos

Puede que hayas decidido tener una camada de cobayas y quieras saber cómo cuidar a la madre de la mejor forma posible. El embarazo de la cobaya hará pasar al cuerpo de la hembra por un proceso difícil y propenso a complicaciones. Para asegurarnos de que tanto la madre como las crías estén sanos, es esencial informarnos sobre los cambios por los que pasa el cuerpo de este animal.

Primeras fases del embarazo y alimentación recomendada

Tras la fecundación, los signos del embarazo de la cobaya tardarán en aparecer unos días. El simple hecho de que deje de aparearse con el macho ya es una señal de que el proceso ha tenido éxito.

Uno de los problemas a los que se enfrenta la cobaya en su día a día es el déficit de vitamina C. Su organismo no es capaz de sintetizarla correctamente, por lo que necesita una abundante cantidad de alimentos ricos en ella. Debemos tener en cuenta, además, que una cobaya embarazada necesita el triple de vitamina C en su organismo para llevar su embarazo a término.

Por ello, debes reemplazar su alimentación habitual por alfalfa, rica en calcio y proteínas, unida a alimentos como el kiwi, la col rizada o pimientos verdes. Si optas por suministrar vitamina C a tu animal disolviéndola en el agua, procura cambiarla muy a menudo, ya que es fácil que se deteriore.

Reproducción de las cobayas

El periodo de gestación suele durar unas ocho semanas de media o nueve. El número promedio de crías que alumbra es de tres, pero se han visto camadas de hasta 14 ejemplares. Ten esto en cuenta a la hora de decidir empezar este proceso.

Qué esperar en las fases intermedias del embarazo

Lo más importante para la madre es alimentarse de forma equilibrada. Esto implica que debe obtener las vitaminas y minerales esenciales para el correcto desarrollo de las crías. No debes ni darle menos comida de la necesaria ni sobrealimentarla.

En las últimas semanas del periodo de gestación, tu cobaya ya tendrá suficientes dificultades para moverse y no necesita tener grasa acumulada. A pesar de su embarazo, la madre puede ejercitarse con normalidad. Necesita mantenerse en forma para prepararse para el parto y para lidiar con su nueva camada.

Lo único que debes tener en cuenta es que no podrás levantarla por encima del suelo, porque esto podría poner en peligro a las crías.

Fase final del embarazo de la cobaya

A medida que pasan las semanas, el vientre de la madre se irá tensando y abultando. Llegará un momento en el que podremos ver claramente a las crías moviéndose en el interior de la madre, e incluso las diferentes partes de su anatomía.

Cobayas

A estas alturas, los huesos pélvicos de tu mascota se habrán ensanchado lo suficiente como para dejar paso a las crías durante el parto. Una vez hayan alcanzado una longitud de unos dos dedos, quedará poco para que nazca la camada.

Procura proporcionarle un entorno acogedor y libre de estrés durante estas últimas semanas. Tu cobaya tendrá tiempo para prepararse física y mentalmente, y no correrá el riesgo de sufrir un aborto espontáneo.

Parto y cuidados posteriores

Las cobayas suelen dar a luz durante el día. Suele emitir una serie de chillidos característicos que te alertarán de que el parto ha empezado. Cada cinco minutos, aproximadamente, nacerá una nueva cría. Cada una cuenta con su propio saco amniótico, que la madre limpiará e ingerirá. Si notas que algo de tejido amniótico se adhiere a la cara de la cría, quítaselo cuanto antes.

El parto no debe durar más de 20 minutos. Si sobrepasa este límite temporal, es probable que requiera una cesarea de emergencia, por lo que procura tener a tu veterinario lo más cerca posible en estos momentos, sobre todo si tu cobaya es madre primeriza.

El 20 % de los partos de cobayas acaban con la muerte de la madre. Dar a luz no es un proceso fácil para ninguna especie animal. Si crees que no cuentas con los recursos o el conocimiento necesarios para lidiar con el embarazo de una cobaya, te recomendamos no hacer pasar a tu animal por este proceso.