Los ‘embarazos’ más curiosos del reino animal

En la fauna se presentan casos muy llamativos en la etapa de gestación; tanto es así que, si bien puede resultar sorprendente que se tarden cerca de 24 meses en dar luz, incluso un macho puede quedarse 'embarazado'...

Las mujeres cambian mucho cuando están encinta: se les hinchan las piernas, no pueden dormir y están algo distraídas. Pero si les sirve de consuelo, hay otros embarazos mucho más complicados y curiosos en el reino animal. ¿Te gustaría saber cuáles son? Entonces lee el siguiente artículo.

Los embarazos de animales más interesantes

Algunos llaman la atención por la duración, otros por la cantidad de crías e incluso están los que nos sorprenden por los hábitos de las madres. Estos son los ‘embarazos’ más curiosos del reino animal:

1. Oso polar

La ‘mamá’ osa polar –imagen que abre este artículo– tiene la capacidad para elegir en qué momento específico desea que el esperma del macho sea fecundado. Así es, ya que puede almacenarlo por meses después de la cópula. ¿Cuándo sería la fecha indicada? Una vez que ha acumulado la cantidad de grasa suficiente como para sobrevivir.

Es necesario saber, por ejemplo, que las hembras no hibernan, pero sí se resguardan del frío en una cueva o refugio. La gestación dura entre seis y nueve meses y pueden parir uno o dos crías por camada. Durante todo ese periodo solo viven de la grasa que han podido acumular antes de quedar preñadas y que proviene de las focas, que forman parte de su dieta.

2. Elefante

Si nueve meses te parece demasiado tiempo para dar a luz… ¡Agradece que no eres una elefante! El mamífero terrestre más grande del mundo también es el que necesita más tiempo para formarse en el vientre materno: 23 meses. Sí, casi dos años.

Animales vivíparos: elefante

Debido a que la cría es realmente pesada al nacer –cerca de 100 kilos– en las últimas semanas las madres casi no se mueven ni caminan grandes distancias. Son cuidadas por las demás hembras de la manada –su sistema de organización es matriarcal–y cuando llega el momento de parir toda la familia detiene la marcha.

3. Conejillo de Indias

Este roedor, elegido como mascota, tiene uno de los embarazos más ‘eficaces’ del reino animal: primero, porque es una especie muy fecunda y, segundo, porque el organismo de la hembra determina cuánto tiempo dura la gestación en función a la cantidad de crías que lleva en su interior.

Cobayas

Esto sucede porque durante el embarazo sufre muchos malestares y su salud se ve seriamente afectada. De esta manera, si solo diera a luz un conejillo, pasaría menos tiempo en ese estado que si son tres crías. El tiempo máximo de preñez es de 70 días.

4. Hipocampo

En este caso no tenemos que hablar de una hembra embarazada… ¡Sino de un macho! Como estás leyendo, ya que son ellos y no ellas los que cuidan a la cría en su interior.

Hipocampo o caballito de mar: reproducción

El proceso es el siguiente: la pareja –son monógamos– realiza un baile de apareamiento y tras ello el macho lanza el esperma al agua. La hembra trasplantará los huevos fecundados en el vientre de su ‘esposo’, quien los cuidará durante un mes aproximadamente.

Pasado ese tiempo, da a luz a cientos de alevines, en un proceso muy cansador para el padre. Y aún hay más, ya que durante sus primeras etapas los bebés pueden entrar y salir del vientre paterno, según haya peligro o no a su alrededor.

5. Pulpo

No estamos hablando de un ‘embarazo’ como lo conocemos habitualmente, pero sí de una gestación bastante curiosa. Una vez que se produce la fecundación de los huevos, el macho se va por donde ha llegado.

Moluscos: pulpo

La hembra se queda al cuidado de sus 200 000 bebés para evitar que sean alimento de los depredadores –incluso por los pulpos machos que rondan el lugar– y para proveerles oxígeno nuevo todo el tiempo.

Claro que para esto la mamá no puede moverse ni un ápice de su lugar. Cuando tiene hambre o le faltan las fuerzas, opta por comerse pedazos de sus propios tentáculos, ocho en total. El esfuerzo es tal, que muere justo cuando los huevos eclosionan.

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