El matriarcado en el reino animal

Yamila · 18 diciembre, 2017
Hay veces que las hembras llevan la voz cantante, ya sea en las sociedades humanas o en el propio reino animal, que es el caso que nos ataña

En muchas sociedades las mujeres son las encargadas de liderar a los demás . Esto no solo sucede en los seres humanos, sino que el matriarcado en el reino animal es una de las formas de organización más comunes. Te contamos sobre ello en el siguiente artículo.

¿Qué es el matriarcado en el reino animal?

Este sistema de organización coloca a la hembra como ‘cabeza’ del grupo. Esta toma decisiones en cuanto a migraciones, alimentación, defensa y cualquier situación que lo requiera.

Si bien conocemos más sobre aquellas sociedades donde el macho es el que manda, existen varias especies donde sucede lo contrario. Algunos ejemplos de matriarcado en el reino animal son:

1. Abejas

La vida en la colmena gira en torno a la abeja reina, que es la madre de todos los individuos que la componen, y quien decide cuántos nacen machos y cuántas hembras. Sin ella la colonia no puede existir, ya que es la única que puede reproducirse poniendo huevos.

Si bien la sociedad está conformada en su mayoría por hembras, estas se dedican a trabajar, alimentar a las larvas, buscar el polen y construir su refugio. Los machos están allí sólo con fines reproductivos y, al terminar su objetivo, mueren.

Elefantes en el rio

2. Elefantes

El mamífero terrestre más grande se organiza en torno a las hembras, aunque vive en comunidades con individuos de ambos sexos. Se puede observar en sus ecosistemas naturales, como la sabana africana, a un rebaño de varias familias guiados por una ‘madre’, cuyo trabajo es el de encontrar agua y defender a las crías de ser necesario.

Los elefantes machos tienen un papel secundario en la vida cotidiana: una vez que llegan a la edad adulta se alejan del grupo para vivir en solitario. Posteriormente, se acoplan al rebaño en la época de reproducción, pero en las demás estaciones están solos o con un compañero del mismo sexo.

3. Orcas

Este cetáceo es uno de los animales más grandes del mundo, y también uno de los claros ejemplos de matriarcado en el reino animal: la estructura social está comandada por una hembra adulta, ya madre, que domina a los demás individuos, aunque también pueden formarse grupos de ‘mujeres’ para compartir esta función.

Otro dato interesante es que se trata de una de las pocas especies donde los hijos pasan toda la vida al lado de sus madres, incluso después de formar sus propias familias. Por este motivo, los grupos de orcas están compuestos por varias generaciones, siempre por supuesto comandados por la hembra más anciana.

4. Suricata

Esta especie típica de África, sobre todo del desierto y de la llanura, también lleva una forma matriarcal de vida. Las manadas están compuestas por cerca de 40 ejemplares y es la hembra la encargada de proteger a los demás, así como también de buscar nuevos territorios cuando hay peligros o conseguir comida para todos.

Si bien una hembra de suricata es la considerada ‘alfa’, las demás también cuentan con roles importantes dentro de la colonia: algunas pueden dedicarse a cuidar a las crías, otras a vigilar por las noches cuando la hembra principal descansa, etc.

5. Hormiga

El modus operandi de las hormigas es similar al de las abejas, ya que son parientes –ambas especies descienden de la avispa– y así encontramos dentro del hormiguero a una hembra reina o principal, cuya función es dar vida poniendo huevos y fertilizándolos según las necesidades específicas. Ella decide la cantidad de hembras –infértiles– y de machos solo empleados para la reproducción.

Lemur en una rama
Fuente: Mathias Appel

6. Lémur

Los lémures son primates oriundos de la Isla de Madagascar, en África y un claro ejemplo de matriarcado en el reino animal. Viven en grupos de al menos 15 individuos y el dominio lo mantienen las hembras, para el que muchas veces imponen su ‘estatus’ a través de la violencia.

Ellas tienen la prioridad al momento de elegir los alimentos, y hasta pueden sacarles la comida a los machos si no están satisfechas todavía. Y aún hay más, porque los apartan ‘a bofetadas’ o ‘empujones’ cuando se acuestan en una zona elegida por una hembra para descansar.

Por último, podríamos hablar de un caso ‘extraño’ dentro de los ejemplos de matriarcado: el de los leones y leonas. Si bien ‘el rey de la selva’ es el alfa en la manada, las hembras son las encargadas de buscar alimento y acechar a sus presas. Además, ellas están emparentadas entre sí y pueden elegir a otro macho más joven o más fuerte si lo consideran necesario para el bien común.

Fuente de las imágenes: Pimthida y Mathias Appel