9 de las serpientes más mortales

El veneno es una de las armas naturales más peligrosas que existen y las serpientes son su estandarte. Vamos a conocer a las más peligrosas.
9 de las serpientes más mortales
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 11 agosto, 2022

Seguro que las serpientes más mortales no son siempre las que atacan. De hecho, ninguna de ellas ataca por placer, sino por sentirse bajo amenaza mortal. Aun así, los accidentes ocurren, y en el caso de los ofidios que vas a ver en este espacio, la escena no suele tener final feliz.

Son muchas las personas que, a pesar de esto, sienten fascinación por las serpientes venenosas y se dedican a estudiarlas. Parte de este estudio también se debe a que las toxinas que portan muchos de estos reptiles se pueden utilizar para la medicina humana. ¿Quieres conocer a las serpientes más peligrosas del mundo?

¿Cuáles son las serpientes más mortales que existen?

Son muchas las serpientes que pueden acabar con la vida de un humano (y la de animales mucho más grandes). Encontrarse con una de ellas debe ser siempre motivo de alejarse, pues no se sabe cuándo se las podría estar molestando. Vamos a ver 9 de ellas realmente peligrosas.

1. Mamba negra (Dendroaspis polylepis)

Una mamba negra sobre un árbol.

El nombre de esta serpiente le viene por el color del interior de su boca, que es de un negro azulado. La toxina que inocula la mamba negra es neurotóxica, es decir, que afecta al sistema nervioso y produce parálisis de los músculos. A medida que el veneno se reparte por el cuerpo, la parálisis puede afectar al corazón y a los pulmones, resultando en la muerte.

La mamba negra, que habita en el centro y sur de África, suele frecuentar zonas de hierba alta, por lo que los accidentes con humanos que se adentran en ellas son frecuentes.

2. Serpiente de coral (Elapidae)

Propia de zonas tropicales del viejo y del nuevo mundo, esta familia de serpientes cuenta con 99 especies, todas ellas de brillantes colores para advertir de su potente veneno neurotóxico. El verdadero peligro es la ausencia de marcas cuando muerde: no aparece inflamación ni duele hasta pasadas 12 horas, momento en el que el veneno comienza a afectar a músculos y nervios.

3. Matabuey (Lachesis stenophrys)

Esta víbora está entre las serpientes más grandes del mundo, ya que puede superar los 3 metros de longitud. Su veneno es proteolítico (destruye proteínas), anticoagulante y hemotóxico (que destruye células sanguíneas).

Sin embargo, este mismo veneno se utiliza para elaborar el antídoto de 17 especies más de serpientes en Centroamérica. Es por ello que se está luchando por su conservación, ya que la destrucción de su hábitat, su extracción para el coleccionismo y el exterminio está acabando con ellas.

4. Boomslang (Dispholidus typus)

Esta serpiente de tonos verdes y amarillentos puede encontrarse en toda África. Sus colmillos retráctiles le permiten morder más de una vez y su veneno hemotóxico produce hemorragias externas e internas, desangrando a la víctima.

5. Víbora de Russell (Daboia russelii)

Esta víbora es una de las serpientes más mortales del mundo, según el estudio publicado en la revista Toxins. Acostumbra a descansar en los arrozales, por lo que los accidentes en Sri Lanka (su lugar de origen) son muy comunes y las personas que sufren su mordedura suelen fallecer por insuficiencia renal.

El veneno de la víbora de Russell es hemotóxico, siendo capaz tanto de provocar hemorragias graves como accidentes cerebrovasculares por formación de coágulos.

6. Cobra escupidora de cuello negro (Naja nigricollis)

El veneno de esta cobra centroafricana combina neurotoxinas con citotoxinas, que son aquellas que producen muerte celular y, por tanto, necrosis de los tejidos. Su nombre le viene por la capacidad que tiene para disparar veneno a una distancia de hasta 3 metros.

7. Víbora del Gabón (Bitis gabonica)

Se trata de la serpiente más grande del género Bitis y una de las serpientes más mortales que hay. Además, posee un récord a juego con esto: es la serpiente con los colmillos más grandes del mundo, que llegan hasta los 55 milímetros. El veneno de la víbora del Gabón es hemotóxico y es uno de los ofidios más rápidos y precisos a la hora de capturar a sus presas.

8. Taipán del interior (Oxyuranus microlepidotus)

Esta especie de serpiente habita las regiones áridas del interior de Australia. Aunque rara vez entra en contacto con humanos, su mordedura resulta mortal para nuestra especie, ya que contiene la enzima hialuronidasa, que incrementa la tasa de absorción de las toxinas en el cuerpo de la presa.

9. Cobra real (Ophiophagus hannah)

Esta, además de ser una de las serpientes más mortales, también es de las más agresivas. Y no es casualidad, pues su dieta se basa exclusivamente en otros ofidios. Para cazar una serpiente no se puede ser dócil.

Es la serpiente más larga del mundo, ya que llega a medir 5,4 metros de longitud.

Además, su veneno es neurotóxico y cardiotóxico, por lo que afecta al sistema nervioso central de sus presas, matándolas por fallo cardíaco o parálisis respiratoria. Las crías poseen veneno desde que nacen.

Uno de los animales más peligrosos del mundo.

Aunque pensar en encontrarte con alguno de estos reptiles pueda parecerte una mala idea, lo cierto es que, salvo excepciones como la víbora de Russell, no suelen tener demasiados encuentros con el humano. Aun así, muchas serpientes están viendo reducida su población debido a la acción del hombre, por lo que siempre cabe preguntarse qué especie es la más mortífera del planeta. Si es cuestión de pérdida de vidas, nosotros llevamos la delantera.

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