Diferencias entre serpiente, víbora y culebra

Saber diferenciar entre serpiente, culebra y víbora nos puede ayudar si en un remoto caso nos encontramos con una de ellas en una situación de peligro.
Diferencias entre serpiente, víbora y culebra
Francisco María García

Escrito y verificado por el abogado Francisco María García.

Última actualización: 02 agosto, 2022

Serpiente, víbora y culebra son términos que, por defecto, suelen ser tomados como sinónimos. Por lo que muchas veces son empleados indistintamente, sin importar consideraciones de ninguna especie. Pero esto es un error; en la práctica, hay diferencias entre cada uno de ellos.

Para las personas que desconocen las clasificaciones taxonómicas, es posible que les cueste identificar las diferencias de cada uno de los grupos. Sigue leyendo este espacio y descubre cómo distinguir entre la serpiente, la víbora y la culebra.

¿Quiénes son las serpientes?

Las serpientes o serpentes son un suborden de los reptiles (saurópsidos). Sus características distintivas son la ausencia de patas, un cuerpo fino y mayoritariamente alargado y su dentición preparada para la caza de pequeños seres vivos.

Realmente la diferencia básica entre serpiente, víbora y culebra está en que el primer término hace referencia a todas las especies de ofidios en general, y dentro de esta agrupación se encuentran las víboras y las culebras.

Se trata de animales muy comunes a lo largo del mundo. Se tienen registradas cerca de 3500 especies de serpientes perfectamente diferenciadas (agrupadas en 520 géneros y 20 familias), aunque muchas guardan características similares. Algunas de las especies figuran en la lista de las más letales, pero, a pesar de esto, su popularidad como mascota está en franco ascenso.

En ciertas zonas del mundo existen ejemplares de serpientes con potentes venenos, mientras que otros (como las boas) son capaces de tragar a un humano adulto. Su capacidad de caza para presas de diferentes tamaños casi no tiene límite, razón por la cual gozan de la fama de ser excelentes depredadores.

La clasificación de las serpientes

Como hemos dicho en líneas previas, el término serpiente hace referencia a todo reptil perteneciente al suborden Serpentes, también conocido como Ophidia. Al igual que todo taxón animal, este conglomerado biológico se divide en los siguientes “escalones”:

  • Reino: Animalia.
  • Filo: Chordata.
  • Subfilo: Vertebrata.
  • Clase: Sauropsida. 
  • Orden: Squamata.
  • Suborden: Serpentes.
  • Familia: Colubridae, Elapidae, Atractaspidinae y Viperidae, por ejemplo. Existen 20 familias totales.
  • Subfamilia: Viperinae es un ejemplo, pero hay muchos más.
  • Género: Brachyophidium, Melanophidium, Platyplectrurus, Plectrurus, Epictia, Habrophallos Martins, Mitophis y Rhinoguinea, entre otros muchos. Las serpientes engloban más de 500 géneros.

Con todo este conglomerado taxonómico queremos recalcar que víboras, culebras y otros muchos ofidios son englobados bajo el término serpiente. Por ello, las diferencias que se van a citar a continuación son entre la familia Viperidae Colubridae. Al fin y al cabo, ambas son serpientes.

Diferencias ‘técnicas’ entre víbora y culebra

Serpiente azul.

Las víboras pertenecen a la familia Viperidae. Son siempre venenosas. Tienen la cabeza más ancha que otros ofidios y es triangular. Además, a veces portan un hocico terminado en punta (como Vipera latastei). Suelen medir alrededor de 75 centímetros, aunque algunos ejemplares bastante más. Existen unas 329 especies englobadas dentro de este grupo.

A pesar de sus discretas y en ocasiones reducidas dimensiones, las toxinas que inyectan las víboras en sus víctimas consiguen inmovilizar a presas que las superan en tamaño de forma desproporcionada. Suponen un gran peligro incluso para los humanos.

Estos reptiles cuentan con un par de colmillos que se retraen en la zona del paladar al cerrar la boca. Pero que actúan como la primera línea de defensa cuando se sienten amenazadas. Además, son sumamente rápidas para adoptar posiciones de ataque.

No es imposible, pero ser mordido por una víbora es relativamente difícil. La mayoría suelen reaccionar huyendo cuando sienten que algo se aproxima y no atacan a menos que se les provoque. Muchas especies son tan pequeñas que solo pueden morder entre los dedos de las manos o los pies. Aunque lo mejor siempre será mantener las distancias al encontrarse un ejemplar.

Las víboras suelen tener una cabeza triangular y un hocico puntiagudo. De todas maneras, esta regla no siempre se cumple.

Las culebras: más grandes y sin veneno

Estas serpientes pertenecen a la familia Colubridae, la cual incluye aproximadamente 1800 especies diferenciadas. Su tamaño oscila entre los 20 y 30 centímetros, algunas alcanzan hasta los 10 metros de largo.

Las culebras se caracterizan por tener una cabeza visiblemente llena de escamas; normalmente son de tierra, aunque también hay las acuáticas, escaladoras y anfibias (se mueven entre agua y tierra). Suelen tener una cabeza algo más circular que las víboras, rasgo que sirve para diferenciarlas a simple vista hasta cierto punto.

Esta es la familia con la mayor clasificación de géneros y subespecies dentro del grupo de las serpientes y cuenta con ejemplares que son totalmente inofensivos. Suelen ser animales diurnos, por lo que sus ojos están bien desarrollados y sus pupilas son amplias y casi siempre circulares. Por otro lado, las pupilas de las culebras están más fragmentadas y verticalizadas (como las de un gato).

Las culebras suelen tener una forma más homogénea y una cabeza no terminada en punta.

Una culebra viperina sobre un fondo blanco.

Peligro inminente

Las víboras son las serpientes más peligrosas que existen. Sin embargo, algunas culebras de gran tamaño también representan riesgos importantes. Principalmente en regiones de África, Asia o en la selva amazónica, entre Brasil, Colombia y Venezuela.

Generalmente, su presencia se hace notar en zonas despobladas, pero los desequilibrios generados por la acción (muchas veces descontrolada) del ser humano han provocado que estos reptiles se instalen dentro de centros urbanos. Como es muy difícil diferenciar entre una víbora y una culebra a simple vista, te recomendamos que nunca manejes a un ejemplar.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año unos 5,4 millones de personas son mordidas por una serpiente (sea víbora o no). Por desgracia, hasta 138 000 de estos cuadros terminan en muerte por la falta de medios sanitarios. Algunas toxinas de ofidios generan parálisis, asfixia, fallos de coagulación y daños tisulares permanentes.

No todas las serpientes son peligrosas. De todas formas, siempre será mejor prevenir y admirarlas desde lejos.

Víbora.

La vida en casa

Estos reptiles, para cumplir con su vida doméstica, requieren de un terrario. Un espacio que debe contar con niveles de humedad, temperatura y ventilación acordes según la especie que se quiera adoptar. Así mismo, con las dimensiones mínimas que faciliten su desarrollo físico. No se suelen recomendar instalaciones de menos de 80 centímetros de largo por 40 de ancho.

Los hábitats para serpientes pueden comprarse ya fabricados en muchas tiendas de mascotas; también se pueden construir por cuenta propia. Quienes opten por la segunda opción, no pueden obviar una característica común de casi todas las serpientes: son animales escurridizos.

Cualquier grieta o rendija, por muy estrecha e inverosímil que parezca, puede terminar en un episodio de fuga. Será necesario, por tanto, tener en casa todas las precauciones debidas.

Muchas serpientes se pueden adquirir sin permisos especiales, pero las peligrosas para la salud humana (como las víboras) están directamente prohibidas o requieren la tenencia de documentos difíciles de obtener. De todas formas, nunca se recomendará adquirir a un ofidio que puede acabar con la vida de su tutor tras un mal manejo.

La alimentación

La alimentación es un aspecto importante que siempre se debe evaluar al adoptar un animal de compañía. En el caso de estos reptiles, requiere de mayor atención para evitar sorpresas desagradables a causa del hambre.

El régimen alimenticio a seguir estará condicionado por el tamaño de cada ejemplar; cuanto más grande, las presas también deberán crecer. Como animales domésticos, los roedores (ratones) suelen conformar el ingrediente más utilizado dentro del menú de las serpientes. Suele optarse por ofrecer ejemplares congelados, pues así se evita el sufrimiento del ratón y posibles mordidas.

Todas las serpientes son animales carnívoros. Su dieta suele estar conformada mayoritariamente por anfibios (sapos y ranas), pequeños mamíferos, insectos y también por otros reptiles (lagartijas, aunque también pueden cometer canibalismo). Asegúrate de que puedes suplir la dieta de tu ofidio desde casa antes de adquirirlo.

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  • Pyron, R. A., & Burbrink, F. T. (2012). Extinction, ecological opportunity, and the origins of global snake diversity. Evolution: International Journal of Organic Evolution, 66(1), 163-178.
  • Organización Mundial de la Salud (2021). Snakebite envenoming. Recuperado el 8 de mayo de 2022, disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/snakebite-envenoming