La inteligencia de las ratas

Camila O.Thomas · 12 julio, 2019
Las ratas son animales que han gozado de mala reputación durante años, pero los roedores pueden ser mascotas ideales con un entrenamiento adecuado; descubre por qué las ratas son animales extremadamente inteligentes

Si bien los roedores pueden asustar a algunas personas y tener mala reputación, las ratas son animales extremadamente inteligentes. Este roedor, por ejemplo, es una excelente mascota si la cuidas adecuadamente.

Las ratas son curiosas por naturaleza, tienen una excelente memoria y son aprendices destacadas. Los roedores entienden conceptos complejos y, una vez que aprenden a hacer algo, es poco probable que lo olviden.

Una vez que entiendas cuán inteligente es una rata, podrás apreciar a estos pequeños animales por lo que realmente son. Si te comprometes a mantener seguras a estas criaturas inteligentes y proporcionarles la estimulación mental adecuada, te verás recompensado.

El cerebro de la rata

En primer lugar, debes saber que, como seres vivos, las ratas y los humanos tienen más similitudes que diferencias. De hecho, a menudo sufrimos las mismas enfermedades. Eso es porque tenemos una fisiología similar.

En cuanto a los cerebros, los neurocientíficos están descubriendo que los cerebros de las ratas son muy similares a los nuestros. En particular, la corteza sensomotora de humanos y ratas comparte innumerables similitudes.

Cabe decir que en esta comparación salen ganado las ratas. Mientras el cerebro humano confía en la información visual, la rata además maneja valiosa información somatosensorial de sus bigotes.

Las mejores alumnas

Las ratas domesticadas son criaturas muy suaves y juguetonas. Al igual que un perro, una rata puede aprender muchos trucos e incluso responder a su propio nombre.

No te extrañes, tu rata mascota puede aprender a sentarse, a buscar, a saltar a través de un aro. También aprende a venir cuando se la llama e incluso a caminar sobre una cuerda floja.

Juegos para ratas domésticas

A las ratas se les puede enseñar a resolver rompecabezas, correr a través de laberintos y realizar infinidad de trucos. Entrenar a una rata es relativamente simple, pues responde bien a una recompensa basada en alimentos. Incluso hay una variedad de videos en línea que demuestran cómo entrenar a una rata.

Entendiendo las capacidades de aprendizaje de las ratas

En la naturaleza, la supervivencia de las ratas depende de su capacidad de aprendizaje. Tienen que hacer frente a cada eventualidad que la naturaleza les presenta: aprenden a buscar alimento y evitan ser atrapadas.

En diversos estudios de laboratorio, las ratas han sido entrenadas por científicos para presionar un botón para la comida. Si reciben alimentos cada cuarta vez que presionen el botón, lo presionarán rápidamente cuatro veces para obtenerlo.

Incluso en laboratorios se ha comprobado que pueden aprender a encender y apagar una luz, sin recompensa; simplemente lo harán porque les gusta el cambio. Los científicos creen que sacan su recompensa de tener poder sobre estas cosas.

Pequeñas heroínas

Las ganas de complacer a su amigo humano y sus agudos sentidos del olfato y el oído hacen posible entrenar ratas para detectar minas terrestres y bombas.

También pueden aprender a evitar ciertos tipos de venenos para ratas. Pero estos roedores aún pueden aprender a hacer saltar trampas ratoneras, para liberarse a sí mismas o a otra rata de ese peligro.

Las ratas son animales sociales

Las ratas son criaturas increíblemente sociales. Tienen relaciones muy complejas con otras ratas, sienten apego y reconocen a los miembros de su propia familia. Asimismo, estos roedores pueden cuidar de otras ratas heridas o enfermas.

Rata como mascota al hombro

Los roedores pueden reír. lo muestran apretando y rechinando los dientes. También pueden reconocer cuando otra rata les hace un favor, el cual corresponderán. Este tipo de comportamiento, llamado reciprocidad directa, es el primero que se describe en el reino animal.

Los roedores tienen capacidades de comunicación muy complejas, y es que usan sonidos de alta frecuencia para comunicarse entre sí: son sonidos que los humanos no pueden escuchar. Además, los roedores pueden desarrollar apego a los humanos y son populares como mascotas domesticadas.

Sucumben a la presión del grupo

Curiosamente, las ratas también sucumben a la presión de los compañeros, tal como lo hacemos nosotros. Si están en compañía de otras ratas que comen alimentos que realmente tienen mal sabor, ellas se conforman y lo comen.

Actualmente, los científicos están manipulando genes para hacer ratones más inteligentes, con la esperanza de encontrar mejores tratamientos para la demencia en humanos. Por ahora, la supremacía de la inteligencia de las ratas parece indiscutible. El éxito de su supervivencia ante las condiciones que le ha puesto la naturaleza y el hombre despierta nuestro respeto.

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