¿Tendrías una rata como mascota?

Este artículo fue redactado y avalado por el biotecnólogo Alejandro Rodríguez
28 mayo, 2019
A priori, puede sonar raro, pero cada vez es más frecuente en los hogares: te hablamos sobre la rata como mascota

El animal que nos ocupa suele estar asociado a factores negativos, como el rechazo, la transmisión de enfermedades o incluso asco. Pero en muchos hogares ya está apareciendo la rata como mascota, y es por eso que vamos a darte algunos datos sobre estos pequeños animales que quizá te sorprendan.

La rata como mascota: ¿sí o no?

Antes de nada, es evidente que esta pregunta no tiene una respuesta única. En la elección de una mascota influyen muchos factores –personales, económicos o sanitarios– y, en el caso de la rata como mascota, se podría decir que incluso psicológico.

Esto puede que se deba a que muchas personas asociamos las ratas con aspectos negativos o nocivos en general. Probablemente sea una de las especies que más rechazo cause entre los seres humanos, y parte de esta culpa la tiene la historia. La peste negra que asoló Europa en el siglo XIV siempre se ha atribuido en gran medida a las ratas.

Pero estábamos equivocados, ya que los últimos estudios de investigación publicados afirman que no fueron las ratas, sino que una combinación de las pulgas, los piojos y la falta de higiene fueron los verdaderos causantes de la muerte de un tercio de la población. Es posible que esto te haya sorprendido, pero ¿y si te dijéramos que la rata como mascota es algo que se remonta a hace cientos de años?

Rata doméstica

La cría de la rata doméstica

Los primeros datos sobre la rata como animal domesticado se remontan al siglo XVIII. Desafortunadamente, las primeras ratas domésticas se destinaban a un deporte llamado rat-baiting, donde perecieron muchas. No obstante, la cría y recolección de ratas de diversos colores y tamaños se popularizó.

No es hasta el siglo XIX cuando la rata empieza a ganar fama como animal doméstico. En los años 70 se funda el conocido como National Fancy Rat Society en Inglaterra, donde se empiezan a sentarse las bases de la cría de la rata (Rattus norvegicus) como animal doméstico. Hoy en día, la rata como mascota es un fenómeno extendido por todo el planeta.

Un mascota con muchas ventajas

Tener una rata como mascota significa estar en compañía de un animal cariñoso y muy inteligente. Estos roedores son animales sociales y muy juguetones, y por lo general no son nada agresivos. Todo esto los convierte en mascotas ideales para niños.

Además, las ratas poseen una gran inteligencia y pueden ser adiestradas. Si tienes paciencia, puedes enseñarles un par de trucos sencillos. Eso sí, para mantener a tu mascota como es debido, es necesario que sigas una serie de pautas.

Rata como animal de compañía

Cuidados y alimentación de la rata como mascota

Si finalmente te has decidido por la rata como mascota, puede que te interese saber una serie de detalles respecto a su cría y su alimentación. Una de las cosas que debes saber es que son animales gregarios y, por lo tanto, es recomendable tener al menos una pareja en el mismo espacio.

En cuanto a la jaula, debes asegurarte de que es lo suficientemente amplia para que puedan sentirse cómodas. Si dispones de espacio, hazte con una jaula que les permita corretear y moverse con libertad, y que disponga de alguna guarida donde descansar. A pesar de que son animales limpios, lo mejor que puedes hacer es limpiar la jaula cada semana.

La alimentación de nuestra rata doméstica deberá ser a base de pienso especialmente indicado para este tipo de animales. Este tipo de pienso les aporta todos los nutrientes que necesitan, aunque si lo deseas puedes complementar la dieta con trocitos de fruta pelada o verdura.

La decisión final es de cada futuro dueño, pero, como ves, tener una rata doméstica no es algo inusual, y puede llegar a ser realmente satisfactorio.

Dean, K. R., Krauer, F., Walløe, L., Lingjærde, O. C., Bramanti, B., Stenseth, N. C., & Schmid, B. V. (2018). Human ectoparasites and the spread of plague in Europe during the Second Pandemic. Proceedings of the National Academy of Sciences115(6), 1304-1309.