La estructura social de los monos

Francisco María García · 3 febrero, 2018
Esta tiene como fin asegurar la supervivencia del grupo; algunas acciones claves para la reproducción y protección de crías son la búsqueda de comida o el alertar de la presencia de depredadores

Siempre se ha hablado de la similitud entre la familia de los monos y el ser humano. De hecho, esta relación transciende las semejanzas físicas, al comportamiento social; la estructura social de los monos tiene coincidencias con la conducta de relación del ser humano.

Los monos acostumbran a convivir en grupos. Esto les da mayores garantías de supervivencia a la hora de buscar alimento o defenderse de depredadores; además, beneficia la reproducción y la protección de las crías.

Como en los humanos, la socialización en los monos está atada a la emociones. Es decir, a la manera de cómo se siente en su grupo social; de ahí que las situaciones de estrés o conflictos sean determinantes para romper relaciones o formar otro grupo social.

Estructura social de los monos

La estructura social de los monos varía de acuerdo a la especie. Sin embargo, la mayoría guarda cierta similitud en cuanto al comportamiento de socialización. En muchos casos, los grupos sociales tienen un líder dominante que controla el funcionamiento de la manada.

Primates: hábitat del mono araña

Los grupos de monos pueden estar integrados por especies del mismo sexo o de diferentes géneros; también se pueden ver grupos muy grandes donde habitan otros círculos sociales más pequeños. Además, esto no afecta a la convivencia de toda la manada.

De acuerdo a la especie, los grupos sociales en libertad se forman de cinco hasta cien miembros. En el caso de los micos nocturnos, su estructura social es pequeña porque son monógamos. Por lo que poseen círculos de dos a cuatro miembros donde habita la pareja junto a una o dos crías.

Comportamiento social de los monos

La forma en cómo está concebida la estructura social de los monos tiene como objetivo lograr la supervivencia; cada individuo cumple sus funciones de acuerdo a la designación. Es así como hay especies donde las hembras deben buscar el alimento, mientras los machos cuidan de las crías o viceversa.

Por lo general, las especies de monos cuentan con un macho dominante. En algunos casos, es el único miembro reproductor, como en los capuchinos llorón; el líder tiene incluso el beneficio de comer más y ser aseado por otros miembros del grupo.

Mono aullador: hábitat

En grupos numerosos es común que las hembras y sus crías hembra formen un círculo social. Por su parte, las crías macho salen de ese círculo para formar otra familia dentro de la misma estructura social de los monos.

Formas de socialización en los monos

Los monos son mamíferos muy sociables. Para ello, hacen uso de varios recursos que le permiten establecer vínculos dentro de su estructura social y cómo fortalecer su función dentro del grupo.

  • Los monos son capaces de reproducir diferentes sonidos que le ayudan a establecer conversaciones. Al igual que los gritos, sirven para poner distancia con otro grupo de monos o alertar sobre algún riesgo.
  • El juego es una actividad muy importante para los monos, pues representa una de las maneras más genuinas de socialización. A través del juego no solo se divierten, sino también son capaces de medir la empatía con el otro. Además, les ayuda a controlar el estrés.
  • Quizás una de las conductas más comunes de los monos es el aseo. El aseo tiene muchas funciones dentro de la estructura social de los monos. En principio, es una manera de acercarse a otro miembro o transmitir afecto; también lo emplean como terapia antiestrés o para conseguir favores.

La comunicación no verbal en los monos

Algo que resulta muy característico en los monos es su capacidad para hacer muecas o expresiones. A esto se le conoce como comunicación no verbal y es más visible en especies como los chimpancés, simios o gorilas.

Mono capuchino

A través de las expresiones, los primates buscan generar empatía con el otro para establecer una relación. Lo mismo ocurre en el comportamiento social del hombre; los seres humanos sienten mayor empatía en personas cuyas expresiones son más parecidas a la suyas.

Este tipo de gestos, si los observamos bien, pueden transmitirnos muchas sensaciones diferentes. Las expresiones sirven para transmitir miedo, rabia, tristeza o cariño, entre otras cosas.

Otra manifestación de comunicación no verbal en los monos es el abrazo. Sobre todo, en los adultos, esta conducta puede ser recurrente en presencia de crías o nuevos miembros; es su forma particular de dar la bienvenida.