La carpa, habitando aguas dulces

Francisco María García · 10 julio, 2018
Debido a su gran capacidad de adaptación, este pez fluvial originario de Asia y Europa se ha extendido por todo el mundo, por lo que es considerada como una de las especies exóticas invasoras

La carpa está entre los peces de agua dulce que más destaca por su increíble variedad de colores y tamaños. A pesar de ser considerada una especie exótica, actualmente habita en todos los continentes, con excepción de la Antártida. A continuación, conoceremos mejor la carpa, su hábitat natural y estilo de vida.

La carpa: taxonomía y características físicas 

Popularmente, utilizamos el término ‘carpa’ para denominar a numerosas especies de peces pertenecientes a la familia Cyprinus. En esta increíble biodiversidad natural, la especie más difundida y reconocida es la carpa común (Cyprinus carpio).

En la actualidad, las carpas comunes poseen tres subespecies distintas que conforman la familia de las carpas doradas:

  • Cyprinus carpio carpio: originaria del continente europeo.
  • La Cyprinus carpio haematopterus: natural de continente asiático.
  • Cyprinus carpio rubrofuscus: originaria del sudeste de Asia.

Estas especies se caracterizan por los colores brillantes que sobresalen de sus grandes escamas y sus fuertes aletas. Por lo general, el color gris predomina en la parte superior de su cuerpo, que puede exhibir una gran variedad de colores. Las tonalidades verdosas y azuladas con contrastes dorados suelen ser las más abundantes en la naturaleza.

Su cuerpo es alargado y comprimido, pero de notable robustez. El tamaño puede variar, pero los ejemplares adultos suelen medir entre 60 y 90 centímetros, con un peso corporal promedio de nueve kilos; algunos ejemplares pueden llegar a medir 1,2 metros y pesar hasta 40 kilos en su fase adulta.

Hábitat natural y capacidad de adaptación de las carpas

Como vemos, las distintas especies de carpas son originarias de las aguas frías y dulces de Asia y Europa. No obstante, por su impresionante resistencia y capacidad de adaptación, la carpa ha podido extenderse por aguas dulces en todos los continentes.

Se ha observado que estos peces pueden sobrevivir incluso en ambientes difíciles, con malas condiciones para su reproducción y poco salubres, siempre que la temperatura no supere los 25ºC.

La carpa: taxonomía

Este crecimiento desmedido de la población de la carpa, ha derivado en que se integren en las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo. Esta lista está elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Junto a lo anterior, las carpas se han ido adaptando de forma óptima a nadar en acuarios, estanques y peceras. Incluso, son capaces de disfrutar de una mejor longevidad en estas condiciones, con abundante alimento, higiene y ausencia de depredadores. Se estima que, en excelentes condiciones de vida, la carpa puede vivir hasta 60 años.

Alimentación de la carpa

La carpa es un animal omnívoro, cuya dieta se basa en el consumo de plantas acuáticas, crustáceos, insectos y hasta pequeños peces. Cuando son criadas en acuarios o estanques, también pueden incluir en su alimentación lombrices, larvas, algas, e incluso verduras como la lechuga.

Reproducción y orden social

Como sucede en la mayoría de las especies, la primavera anuncia el inicio del periodo reproductivo para las carpas. En esta etapa, los peces buscarán zonas más profundas y frías, con vegetación más densa, para depositar sus huevos.

Se estima que cada carpa adulta libera un promedio de 300 000 huevos por cada periodo fértil. Pero algunas especies pueden llegar a poner más de un millón de huevos en una sola primavera. Inmediatamente después de la deposición de huevos por la hembra, el macho realiza la fecundación externa, en la cual libera sus gametos.

En esta fase los machos serán responsables de quedarse en el lugar de fecundación hasta la eclosión de los huevos. Por lo general, las carpas neonatas tardan entre tres y cuatro días para salir de los huevos y empezar su ciclo vital.

Los machos son los primeros en alcanzar la madurez sexual a los cuatro años de vida. Las hembras suelen tardar algunos meses más para convertirse en adultas fértiles.

El Koi: la carpa de cautiverio criada de Japón

A finales del siglo XIX Japón se centró en la creación en cautiverio de una nueva raza de carpa: el koi. Estos peces son más pequeños que sus ‘parientes’, pero mantienen la gran variedad de colores y brillos que caracterizan a estas especies.

Peces de agua fría: carpa koi

Los kois han sido criados básicamente para ser animales domésticos, fácilmente adaptables a las peceras. De hecho, su nombre en el idioma japonés significa ‘afecto’. Su crianza ha obtenido tanto éxito que muchas personas se han convertido en criadores profesionales de carpas y kois.