¿Qué es la vejiga natatoria en peces?

Se trata de un órgano de suma importancia para la coordinación de movimientos de la mayor parte de estas especies marinas; en cautividad, es posible que sufra enfermedades con síntomas fácilmente detectables

Tanto en el mar como en el río o en el acuario, la vejiga natatoria en peces permite que estos se desplacen según sus necesidades. En este artículo te contaremos qué es, cómo funciona y qué hacer en caso de infección de este órgano vital para un pez.

¿Qué es y dónde se sitúa la vejiga natatoria en peces?

Se trata del órgano de flotación que disponen los peces óseos en forma de ‘bolsa’, con paredes flexibles ubicado debajo de la columna vertebral. La vejiga natatoria en peces permite controlar la flotabilidad en el agua, para que el animal no deba hacer un esfuerzo muscular mayor cuando tiene que trasladarse.

Esta especie de globo situado en la cavidad abdominal permite nadar sin hundirse más allá del nivel que lo necesite. También sirve para producir sonidos como si fuese una caja de resonancia y, en casos de emergencia, desempeña una función respiratoria.

La estructura dependerá de la especie y del hábitat donde viva el pez; incluso hay vejigas natatorias que son más grandes y están divididas por la mitad: las carpas, por ejemplo, necesitan mayor flotación debido al peso de sus cuerpos.

Solo algunas especies no poseen vejiga natatoria: es el caso de los peces bentónicos y de los peces predadores como el tiburón, ya que ambos no se benefician con la flotabilidad neutral y necesitan moverse rápidamente en diversas profundidades.

La vejiga natatoria en peces almacena oxígeno. ¿Cómo llega el aire hasta ella? Porque está conectada con el aparato digestivo. El pez abre la boca y traga agua, que se filtra a través de las branquias. El O2 pasa al cuerpo y se almacena en dicha bolsa para ser usado cuando sea necesario.

Vejiga natatoria en peces: para qué sirve

Es muy curioso el hecho de que los peces llenan este órgano según sus actividades o hábitats. Así, por ejemplo, aquellos que se desarrollan cerca de la superficie almacenan solo el 15% de su capacidad y los que habitan en las profundidades en un 90%. Esto se debe a que el porcentaje de oxígeno debe ser mayor en cuanto se sumergen.

Dos tipos de ‘relleno’ de las vejigas natatorias

Podríamos dividir en dos grandes grupos a los peces según su vejiga natatoria y a cómo obtienen y almacenan el oxígeno. Por un lado, tenemos a los fisóstomos y, por el otro, los fisoclistos.

Los primeros -entre ellos los peces koi- tienen conectada la vejiga al esófago mediante un conducto, motivo por el que sacan la cabeza a la superficie para ‘respirar’ y lo expulsan de la misma manera.

En cambio, los segundos usan una glándula que les permite añadir gas al saco de flotación a partir de la sangre, y una gran red de capilares que lo recubren. Por lo tanto, pueden permanecer a ciertas profundidades y proveerse del oxígeno que necesitan.

Además de los peces, también las medusas poseen vejiga natatoria y funciona de la misma manera, ya que les permite flotar sin esfuerzo. Pero estas también deben utilizar el agua como propulsión.

Enfermedad de la vejiga natatoria en peces

Si tenemos un acuario, una de las principales patologías o infecciones en nuestros ejemplares es la llamada ‘enfermedad de la vejiga natatoria en peces’, la cual en muchos casos es detectable a simple vista.

Vejiga natatoria en peces: síntomas

Los principales síntomas son problemas para mantener la flotabilidad (nada de lado, se queda mucho tiempo en la superficie, está boca arriba), descontrol del cuerpo, bulto en la zona ventral, inconvenientes para defecar o negación a comer.

Son varios los motivos de esta enfermedad, entre los cuales podríamos destacar problemas en los riñones, virus, bacterias, problemas genéticos, estrés o alimento de mala calidad.

Apenas se detecta la hinchazón es importante que sea revisado por un veterinario, el cual puede optar por realizar una punción con una aguja. Luego es fundamental que el pez sea separado del resto para evitar contagios en caso de bacterias o para que reduzca el estrés.

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