Principales problemas de un acuario

Tener peces y pecera siempre ha tenido su atractivo. Hablamos de mascotas que son relativamente fáciles de cuidar en ambientes que forman parte de la decoración del hogar. No obstante, hay quienes que se meten en el mundo de la acuariofilia sin entender los principales problemas de un acuario.

Los ecosistemas marinos controlados pueden llegar a presentar importantes inconvenientes que pongan en riesgo la vida de tu pez. Algunos de estos serán notorios, y su solución no siempre es tan sencilla.

Lo importante es aprender a enfrentar estas situaciones para salvaguardar la vida de nuestras mascota. El objetivo: tener un acuario que sea y se vea saludable.

Alta concentración de amoniaco

Este es un problema cuya aparición es difícil de notar. Con un alto porcentaje, el agua suele verse del mismo color y no hay mayores variaciones observables en el ecosistema. No obstante, los peces sufren grave peligro de envenenamiento cuando esto ocurre.

El amoniaco aumenta cuando llenamos por primera vez el estanque. Por eso, no es recomendable introducir peces durante las primeras 2 o 3 semanas tras el llenado. Pero, además, este compuesto aparece cuando no cambiamos el agua o cuando hay problemas con el filtro.

Pecera

La mejor forma de evitar esto es cambiar una porción del agua cada cierto tiempo y mantener el filtro activo. Si un pez muere o si colocamos demasiados ejemplares en la pecera, es probable que este fenómeno indeseado ocurra.

Algas indeseables

Tener plantas marinas es bueno, pero que de repente aparezcan por si solas algas es algo negativo. La principal causa de este inconveniente es una elevada concentración de fosfato, o incluso la sobreexposición del habitad acuático a la luz solar.

El agua del grifo en ocasiones viene con ciertas cantidades de fosfato que terminan concentrándose en el agua estancada. Para atacar esta vicisitud lo primero es realizar un test para detectar si los niveles de este compuesto son elevados.

Pero si queremos que las algas desaparezcan, tenemos dos alternativas prácticas y que nos ayudan en el largo plazo: lo primero es incorporar peces y otros animales que comen algas, y la segunda opción es colocar plantas marinas. Estas últimas son útiles para absorber el fosfato.

Agua de color verde

Este es uno de los principales problemas de un acuario. Y, de hecho, más que un inconveniente es la consecuencia de uno que mencionamos antes: la aparición de algas. Para ser más preciso, estas son las que quedan suspendidas en el agua.

Hay productos especiales que se utilizan para que estos residuos caigan directos al sustrato del ecosistema. Sin embargo, lo principal es atacar el origen de la aparición de las algas: alta concentración de fosfato, luz solar, etc.

Ubicar el estanque en un sitio donde la luz del sol no incida directamente puede prevenir esta situación.

Hongos de acuario

Entre los principales problemas de un acuario está el crecimiento de hongos. Estos afectan directamente a los peces, adhiriéndose a su boca y otras partes de su cuerpo. Además, son apreciables a simple vista, porque se manifiestan como puntos o manchas blancas que van invadiendo ciertas zonas escamadas.

Podríamos catalogar a este inconveniente como una enfermedad que sufre este tipo de mascotas. La mejor forma de evitarlos es con el mantenimiento de costumbre: cambio de agua, implementación del filtro, etc.

Existen antibióticos suministrados en gotas que pueden lograr que un pez afectado vuelva a la normalidad.

Pecera

El mal olor es uno de los principales problemas de un acuario

Este destaca entre los principales problemas de un acuario, y muchas personas lo experimentan al menos una vez. Por lo general, el hedor es provocado por el exceso de alimento, o cuando hay muchos peces para las dimensiones de la pecera.

Las soluciones dependerán del origen del problema. Lo correcto es comprar un estanque más grande si hemos aumentado el número de peces. También debemos controlar aspectos como el exceso de comida o, inclusive, su calidad.

Otras acciones como el cambio del carbón del filtro, o la reposición del agua, podrían solventar la situación. Debemos tener cuidado al intentar lavar con excesivo jabón el recipiente o los elementos decorativos del ecosistema. Lejos de contribuir, podríamos envenenar a nuestras mascotas y remover microorganismos útiles.

Otros problemas como el cambio del agua a color marrón se originan cuando colocamos troncos en el habitad marino. La conclusión lógica es que los principales problemas de un acuario se originan por falta de mantenimiento y cuidados.

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