Mantenimiento de la pecera en invierno

Francisco María García · 22 octubre, 2017

El mantenimiento de la pecera en invierno es clave para mantener la salud de tus peces con la llegada del frío. Por ello, te invitamos a conocer 5 consejos para que las bajas temperaturas no amenacen el equilibrio de tu acuario.

Conociendo mejor la temperatura corporal de los peces

La mayoría de los mamíferos, inclusive el ser humano, es endoterma. Significa que son capaces de generar calor y calentar sus tejidos corporales por medio de su propio metabolismo. Por ello, son conocidos como “animales de sangre caliente”.

La mayoría de los peces, igual que los reptiles y anfibios, son ectotermos. Su organismo no es capaz de producir calor. En realidad, son las condiciones externas las que determinan la temperatura de su cuerpo. Por ello, son capaces de sufrir grandes diferencias y cambios de temperatura. Estos “animales de sangre fría” utilizan las fuentes externas para calentarse o enfriarse.

Peces nadando en una pecera

Condiciones marinas

Los peces del mar suelen regular su temperatura corporal por su comportamiento. Diferente de los mamíferos, que lo hacen por métodos fisiológicos.

Las masas de agua más profundas del océano son más frías, mientras las más superficiales se calientan por los rayos solares. Los peces con mayor capacidad de termorregulación permanecen en una capa de agua profunda, sin migrar en invierno. Por otro lado, los peces menos termorreguladores suelen buscar las camadas de agua más calientes donde su organismo se adapte.

5 consejos para un mantenimiento ideal de tu pecera en invierno

  1. Temperatura adecuada

Tener un pez en un acuario significa recrear la temperatura de su hábitat natural para posibilitar su desarrollo. Según los especialistas, cerca del 70% de las especies de peces son autóctonos de aguas de climas temperados.

Por ello, cuando tenemos una pecera en invierno en Europa, deber poseer un eficiente sistema de calefacción.

También es importante un termostato o sistema de medición que permita regular y controlar la temperatura interior de la pecera. Los peces también pueden sufrir con el sobrecalentamiento del agua.

Siempre que se habla de calefacción, es básico reafirmar la importancia de ventilar correctamente el ambiente. Se debe dejar una parte de la ventana abierta durante todo el día, evitando cualquier accidente o intoxicación.

Muchos especialistas defienden que conviene apagar la bomba de circulación de agua de la pecera en invierno. Principalmente cuando se tratan de muchos peces diferentes viviendo en estanques de gran tamaño.

  1. Elegir la ubicación ideal para tu pecera

Comprar una buena y amplia pecera es solamente el primer paso para cuidar de tus peces. Elegir la ubicación ideal es indispensable para acondicionar el ambiente donde crecen y se desarrollan las especies marinas.

Jamás se debe dejar un acuario a la intemperie. Los golpes de frío y de calor son muy peligrosos para la salud de los peces. Lo ideal es preferir un ambiente ventilado y con buena incidencia de luz solar.

El Feng Shui indica colocar las peceras al lado derecho de las ventanas. Preferiblemente, en la zona norte del hogar o del ambiente de trabajo. Esta disposición sería perfecta para proporcionar buenas energías al ambiente.

  1. Alimentación equilibrada en invierno

La mayoría de las especies adoptan cambios naturales en sus hábitos alimenticios durante el invierno. Y los peces no son una excepción.

Cuando contamos con una calefacción adecuada, la alimentación de los peces debe ser realizada de 2 a 4 veces al día. Siempre que la temperatura sea superior a los 12ºC.

Pero cuando se elige dejar que los peces entren en estado de hibernación, la alimentación debe ser ofrecida solamente 1 vez por día. Esa práctica respeta los cambios alimentarios, pero requiere muchos cuidados. Y, además, un control permanente de la temperatura de la pecera en invierno.

Pez en una pecera

¿Y cómo saber si tu pecera está bien equilibrada?

La mejor forma de averiguar si las aguas de tu pecera están bien equilibradas es observar el comportamiento de tus peces. Estos animales son muy sensibles y demuestran fácilmente los síntomas de condiciones inapropiadas.

Cuando la temperatura del interior de la pecera está equilibrada, los peces tienden a no demostrar grandes cambios. Continúan su rutina de alimentación y natación característica del verano.

Pero si las aguas del acuario se vuelven frías, los peces disparan sus habilidades de supervivencia. Sobre todo, se quedan inmóviles en el fondo de la pecera, evitando circular por el acuario.

Este mismo comportamiento puede ser ocasionado por el frío o por la alimentación desequilibrada durante el invierno.

Los peces necesitan atención redoblada con la llegada del frío. Mantener correctamente tu pecera en invierno es la mejor manera de protegerlos.