Los peces también sufren de estrés

Mariela Ibarra Piedrahita · 16 marzo, 2015

Indiferentes, tranquilos y por momentos retraídos, estas son algunas de las ideas que erróneamente tenemos sobre los animales acuáticos. Sin embargo, te sorprenderá saber que los peces también sufren de estrés . Muchas veces no nos percatamos, pero factores como el ambiente, tanto dentro del tanque como fuera de él, pueden desencadenar en ellos diferentes trastornos que terminan afectándolos significativamente.

A pesar de que los peces toleran bien los ambientes artificiales que creamos para ellos, debemos tener presente que este es un espacio muy diferente al que habitarían si estuviesen en su entorno natural, siendo esto una parte del problema. Veamos algunas situaciones comunes.

No todos los peces son iguales

pez

Uno de los errores más frecuentes es mezclar peces de diferentes especies en un mismo tanque. Esto no representa mayor dificultad con peces que comparten características en su hábitat natural. Sin embargo, se suelen mezclar peces que tienen condiciones de vida muy diferentes, al igual que necesidades, generando que algunos de ellos carezcan de medios que son necesarios para su salud.

Igualmente en ocasiones se juntan con peces que tienen hábitos depredadores o parasitarios, que si bien no causarán la muerte inmediata del pez que sea víctima, terminará afectando su salud, los mantendrá en constante estado de alerta y reducirá su expectativa de vida. Esto puede provocar que ocurran situaciones como la incomprensión del lenguaje corporal entre las diferentes especies, que generalmente deriva en peleas entre ellos.

Igualmente, tener un tanque lleno en exceso de animales, puede provocar que estos se sientan acosados o acorralados. A mayor cantidad de peces, mayor tendrá que ser la dimensión del tanque.

Condiciones óptimas de temperatura

Debido a que los peces provienen de entornos muy variados, tendrán igualmente necesidades diferentes frente a la temperatura y la salinidad que deberá mantener el tanque. Cambios bruscos en la temperatura del agua, golpes constantes al tanque, aumento o disminución de la salinidad y otras situaciones adversas, pueden generar estrés en los peces.

Vigilar los niveles del tanque

acuario

Añadir agua no tratada o no tener cuidado con el uso de los diferentes químicos que reducen la producción de bacterias (por ejemplo nitrato o amonio), hará que la salud de tus peces empiece a deteriorarse, causándole además una fuerte dosis de estrés.

Igualmente, si encuentras a tus mascotas nadando cerca de la superficie, evitando los lugares más profundos del tanque o con la boca fuera del agua, puede significar que tu acuario tiene niveles bajos de oxígeno. Esto ocasiona que tengan que ir a buscarlo a las partes más superficiales, donde hay una mayor concentración. Esta es una de las principales causas de estrés en los peces.

Cómo identificar este mal

El estrés en los peces se evidencia a través de la observación. Estos tienen diferentes personalidades, así que habrá unos que naden y recorran el tanque durante todo el día, otros se quedarán en una zona determinada, otros serán más tranquilos, etc. Así que después de unas semanas de convivencia, te será fácil individualizar a cada uno.

Por lo tanto, si notas cambios en el comportamiento habitual de tu pez, por ejemplo que antes fuera muy activo y ahora reposa todo el día en el mismo lugar, lo más probable es que esté atravesando un episodio de estrés.

Consecuencias del estrés

Un poco de estrés no será dañino para él, sin embargo, cuando el pez es sometido a condiciones que no son adecuadas, puede desencadenar episodios que terminen con que el pez se niegue a comer, afectando gravemente su salud y pudiendo provocarle la muerte en un par de días.

Igualmente si nada de manera irregular, se esconde todo el día y evita el contacto con otros animales de su entorno, también puede deberse a que se encuentra estresado. Si observas sus aletas mordidas o le ves heridas en el cuerpo, puede estar siendo víctima de agresiones de alguno de los peces con los que convive en el tanque.

Los peces estresados tienden a ser más propensos a adquirir enfermedades, al igual presentarán falta de reacción ante estímulos externos.

Normalmente el estrés causa que el organismo del pez entre en estado de alerta, haciendo que sus órganos trabajen más rápido, provocando un desgaste excesivo de los mismos, que terminará reduciendo tanto la expectativa como la calidad de vida del animal.