¿Existe el altruismo en animales?

20 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
El altruismo existe en la naturaleza como una estrategia evolutiva para sobrevivir y perpetuar los genes en la siguiente generación.

¿Existe el altruismo en animales, o siempre hay una motivación detrás de una acción desinteresada? Esta pregunta se ha planteado muchas veces en la historia, tanto para hablar de nosotros los humanos como del resto de seres vivos.

Los animales existimos en sociedad, y el beneficio de unos pocos se puede traducir (casi siempre) en un cómputo global positivo para la especie. Por lo tanto, no es de extrañar que los científicos duden sobre si existen los actos totalmente altruistas en la naturaleza.

¿Qué es el altruismo?

En la naturaleza, el altruismo es la relación entre dos individuos de forma que uno de ellos se beneficia de la acción de otro a expensas de la disminución de la eficacia biológica de este último.

Ejemplos de «altruismo» en la naturaleza

En el medio salvaje sobrevivir y perpetuar la especie son las principales motivaciones por las que se mueven los seres vivos. Con este modo de vida no hay cabida para el altruismo. Sin embargo, existen algunos casos que, a primera vista, nos harían dudar. A continuación te los exponemos.

El amamantamiento comunal

En muchas especies de mamíferos son varias hembras las que se encargan del amamantamiento de sus crías y de otras del grupo. En lugar de invertir tiempo y recursos en sacar adelante solo a su propia descendencia, no muestran preferencias y comparten el trabajo con el resto de madres. Una especie ejemplo del amamantamiento comunal son los capibaras.

Llamadas de alarma

Los perritos de las praderas utilizan distintos tipos de llamadas de alertas para describir el peligro que se acerca a la madriguera. De esta forma, avisan al resto del grupo para que puedan esconderse y mantenerse a salvo. El tiempo que un perrito de las praderas actúa como vigía para los demás está expuesto al peligro para salvar a sus compañeros.

Un caso similar se observa en los suricatos, donde existen vigilantes que otean el terreno y producen llamadas de alarma cuando depredadores se encuentran cerca.

Suricatos vigilando

Ayudantes en el nido o en la madriguera

Los individuos más jóvenes de muchas especies de aves permanecen con sus progenitores y ayudan a cuidar de la próxima nidada, en lugar de marcharse a formar sus propias familias. El carbonero europeo y el arrendajo de Florida son dos ejemplos de aves ayudantes.

Altruismo reproductivo

Los insectos obreros que viven en sociedades como las hormigas o las abejas «sacrifican» su propia fertilidad y se dedican exclusivamente a cuidar y alimentar a los descendientes de la reina de la colonia.

¿Existe realmente el altruismo en animales?

Todos estos ejemplos de altruismo y otros muchos más que existen de forma natural nos hacen preguntarnos por qué ocurre. Si la selección natural favorece aquellas estrategias que aumentan la eficacia biológica de un individuo y no del grupo ¿cómo se explica la evolución de comportamientos altruistas?

La primera explicación es el parentesco: a través de los parientes también se pueden transmitir los propios genes de un individuo a una futura generación. Esto ocurre cuando los beneficios de incrementar la eficacia biológica de un pariente son mayores que el coste que supone disminuir la eficacia del individuo altruista.

Apicultor sujetando un poco de miel con abejas.

Este comportamiento se transmite y continua en la población, y es una forma indirecta de contribuir a la siguiente generación, pero ¿qué ocurre cuando no hay parentesco?

  • Cooperación intraespecífica. Dos individuos colaboran porque ambos se benefician, incrementan su eficacia biológica y por tanto los genes que favorecen las relaciones este tipo de relaciones se extienden en la población. Un ejemplo es la caza en grupo: cuántos más cazadores participan más probabilidades hay de conseguir una presa grande con éxito.
  • Altruismo recíproco. Un individuo actúa de manera altruista en una ocasión y el que resulta beneficiado asume este papel en otra ocasión. Esta situación es la habitual cuando se vive en una comunidad: si un individuo no coopera es «castigado» por el resto del grupo, de forma que lo más conveniente es colaborar. Este gesto es muy típico en los grupos de primates.

Entonces ¿podemos decir que existe el altruismo en la naturaleza? El debate está abierto, sobretodo a humanos. Si estudiamos detenidamente la definición de altruismo comprobaremos que, de forma natural, siempre hay una motivación detrás de cada uno de nuestros actos.

  • Goodenough,J., McGuire, B.,& Jakob,E. Perspective on Animal Behaivour,3rd edition. Ed.Wiley,2010.
  • Alcock,J.(2013) Animal Behavior: An Evolutionary Approach(10thedition).Ed. Sinauer Associates,Inc
  • Carranza,J. Etología. Introducción a la Ciencia del Comportamiento. Universidad de Extremadura, Cáceres (2000).