El colobo: características, comportamiento y hábitat

Eugenio Fernández · 26 abril, 2018
Este primate herbívoro se pasa la mayor parte de su vida en las copas de los árboles, de los que consigue comida, por lo que no tiene que competir con otros animales

El colobo es un primate muy especial, y entre todas las especies de colobo destaca el colobo oriental negro y blanco (Colobus guereza), un mono del Viejo mundo que vive en diversos países africanos.

Características del colobo

Existen diversas especies de colobo, y el colobo guereza es el mayor de todos ellos, ya que llega a los 15 kilos en el caso de los machos, mientras que las hembras pesan 8 kilos. Posee un pelaje negro con manchas blancas en cola, hombros y alrededor de la cara, que se convierte en melenas de larga longitud.

Una de las cosas más llamativas del colobo guereza, que se aplica a todas las especies de colobos, es la ausencia de pulgar oponible, lo cual impide que coja objetos con las manos y manipularlos con la misma habilidad que otros primates.

No solo eso, el colobo carece totalmente del pulgar, lo cual es una adaptación a su vida arbórea, pues es un primate fuertemente ligado a los árboles y pasa la mayor parte del día en ellos.

El colobo es un animal que se reproduce durante cualquier época del año, aunque el parto suele coincidir en períodos con abundancia de alimento. Como la mayoría de primates, solo tienen una cría, la cual es cuidada por varias hembras del grupo.

Normalmente, esta especie alcanza la madurez sexual alrededor de los cinco años, edad a la que los machos suelen abandonar el grupo que los vio nacer, mientras que su longevidad puede superar los 24 años.

Colobo: comportamiento

Comportamiento del colobo

El colobo es un animal que pocas veces baja al suelo y cuya actividad es principalmente diurna. Los colobos suelen turnarse para vigilar su territorio, pues son animales bastante territoriales: los machos lideran harenes de más de un docena de individuos.

De hecho, son frecuentes los conflictos entre colobos, que realizan llamadas de alerta y demostraciones de fuerza cuando se encuentran con otro grupo. Esta defensa del territorio les permite estar alerta frente a depredadores que se atreven a cazar a animales que viven en árboles: leopardos, águilas y, sorprendentemente, chimpancés.

Fue Jane Goodall quien descubrió que los chimpancés podían comer ocasionalmente carne cazada por ellos mismos, incluso carne de otros primates como el colobo. Es sorprendente que se haya visto a chimpancés cazando colobos con lanzas, lo que supone un uso de herramientas en animales.

El colobo es un primate vegetariano, que basa principalmente su alimentación en hojas, lo que le convierte  en un animal folívoro. Para ello, el colobo posee un estómago como las vacas y otros rumiantes: dividido en cuatro cámaras que le permiten realizar una digestión bacteriana previa, que digiere la celulosa y elimina tóxicos secundarios de las plantas.

Colobo: hábitat

Así, el colobo puede refugiarse en las copas altas de los árboles sin tener que bajar a por alimento o competir con otros animales para conseguirlo, y es que estas hojas son prácticamente venenosas cuando acaban de brotar para muchos herbívoros.

Hábitat del colobo

El colobo guereza puede vivir hasta los 3 000 metros de altitud, pero podemos encontrarlo también incluso al nivel del mar. Este primate se localiza en zonas frondosas con árboles de Etiopía, Nigeria o Tanzania. Fue cazado en gran medida por su pelaje durante el siglo XX, aunque a día hoy está protegido y su caza está prohibida.

Aunque el colobo guereza no está tan amenazado, otras especies de colobo sí que padecen enormes problemas cara a su conservación. Un ejemplo son los colobos rojos de Zanzíbar, amenazados por la destrucción de su hábitat, el conflicto con los granjeros y los atropellos.