Dragón de Komodo: conoce todo sobre este ‘monstruo’

Este gran reptil es un superdepredador capaz de tragar presas enteras sin masticar de tamaño inferior a una cabra; se alimenta, mayormente, de carroña, la cual puede detectar a 10 kilómetros mediante los estímulos que recibe su lengua

Se trata del lagarto más grande del mundo –puede medir hasta tres metros– es y un superdepredador que se alimenta de carroña. El dragón de Komodo tiene una reputación de ‘temible’ y muchos lo llaman ‘monstruo’. En este artículo te contamos todo sobre este reptil.

Dragón de Komodo: características y hábitat

Este reptil de color verde y amarillo cuando es joven, y marrón cuando llega a la edad adulta, tiene un cuerpo robusto cubierto de escamas gruesas. Si bien los machos son de mayor tamaño, no existe otra diferenciación entre los sexos a nivel externo.

Los ejemplares más grandes del dragón de Komodo alcanzan los tres metros de longitud –la cola es tan larga como el cuerpo– y los 70 kilos de peso; esto los convierte en unos superdepredadores en sus hábitats naturales.

Con una larga lengua bifurcada de color amarillo, 60 dientes serrados de 2,5 centímetros de largo y saliva manchada de sangre debido al daño producido en los tejidos cuando mastica, este animal sin duda tiene un aspecto de monstruo y asusta al verlo.

El sentido más desarrollado del dragón de Komodo se encuentra justamente en su lengua, la cual además de detectar sabores puede percibir estímulos y descubrir carroña –su principal alimento– a unos 10 kilómetros de distancia.

Dragón de Komodo: hábitat

La isla de Komodo, en Indonesia, es su lugar de origen y de allí deriva su nombre; los ejemplares que viven en estado salvaje prefieren los climas secos y cálidos, como por ejemplo prados abiertos con arbustos altos, bosques tropicales bajos y sabanas. También se los puede hallar en lechos secos de ríos y playas.

Dragón de Komodo: hábitos

Como los demás reptiles, tiene sangre fría y necesita aumentar su temperatura exponiéndose al sol: por eso son más activos durante el día, aunque por las noches también experimenta cierta actividad, pues al atardecer busca alimento. Es un animal solitario que solo se junta con otros de su especie para aparearse y si encuentra una gran pieza para comer.

Los dragones de Komodo son excelentes nadadores y trepadores de árboles; además tienen la capacidad de ponerse de pie sobre sus patas traseras y apoyarse en la cola para cazar. Utilizan las garras para atacar y  excavar madrigueras, que usan para dormir y conservar el calor por las noches.

En cuanto a su alimentación, es un animal carnívoro que se alimenta de carroña en la mayoría de los casos, aunque en ocasiones puede cazar presas vivas mediante ‘emboscadas’.

Arranca trozos grandes de carne de sus presas y no las mastica; incluso puede tragar presas enteras si son pequeñas –menores que una cabra– porque su mandíbula se desencaja, su cráneo es flexible y su estómago se expande.

Dragón de Komodo: alimentación

Puede ingerir hasta el 80% de su peso en una misma comida y su dieta es variada: aves, serpientes, caracoles, mamíferos, peces, roedores e insectos.

Debido a que un dragón de Komodo vive en torno a los 50 años, alcanza la madurez sexual entre los 9 y los 10 años. El apareamiento se desarrolla en julio y agosto, y los machos combaten entre sí por el territorio y las hembras, quienes son algo hostiles con sus parejas durante el cortejo sexual: los atacan con dientes y garras.

La puesta de los huevos es en septiembre y, posteriormente, puede haber un segundo acoplamiento antes de que llegue el verano. Las hembras se encargan de excavar una madriguera o utilizar nidos de aves abandonados para desovar. Luego los tapan con hojas y tierra, y se colocan encima para protegerlos durante los siete meses que necesitan para eclosionar.

Hasta el primer año de vida, los dragones de Komodo viven en los árboles para protegerse de los depredadores, que incluyen ejemplares machos adultos. Luego tienen la posibilidad de defenderse y atacar en caso de ser necesario.

Aunque no escupa fuego, este dragón es realmente de temer; puede inyectar veneno a sus presas e incluso matar personas debido a las heridas provocadas al morder sus extremidades.

Te puede gustar