Descubre todo sobre las mariquitas

Las mariquitas son uno de los insectos más vistosos y apreciados por los agricultores. Cuando pensamos en una mariquita, pensamos en un insecto con la cabeza negra y la espalda roja con sus característicos puntos negros, aunque hay numerosas variedades con muchos más colores y formas. Por eso te lo queremos contar todo sobre ellas:

Características

Las mariquita es un insecto coleóptero, es decir, en realidad es un escarabajo. Está estrechamente emparentada con otros insectos como los gorgojos, ciervos voladores e incluso luciérnagas.

Normalmente, pensamos en que las mariquitas son unos insectos muy redondos de color rojo con puntos negros. Sin embargo, la realidad es que hay muchas variedades de mariquitas: anaranjadas, amarillas… Y muchos patrones de puntos diferentes, aunque son todos de color negro.

Esta familia de coleópteros son de colores vivos para avisar a sus posibles depredadores de que son venenosas o tienen muy mal sabor. De hecho, las mariquitas apenas tienen depredadores. Los grandes peligros a los que se enfrenta son los pájaros e insectos más grandes. Las golondrinas pueden comérselas, aunque saben mal y pocas veces lo hacen.

Las mariquitas son insectos invertebrados, es decir que carecen de huesos, y que tienen un tamaño aproximado de entre cinco y 10 milímetros. Son diurnas, lo que significa que aprovechan las horas de luz para desarrollar su actividad. Se esconden durante la noche y durante los meses de invierno hacen algo parecido la hibernación. Y es que salen de nuevo al campo durante la primavera.

Hábitat

Las mariquitas viven en todos los rincones del planeta y en el campo son fáciles de ver, pues no se esconden. De hecho, es frecuente que trepen a lo alto de las plantas y se las vea en sus hojas.

Lo único importante para una mariquita para preferir una planta u otra es la presencia de pulgones: su alimento. Si hay pulgones en esa planta, estos pequeños insectos estarán en ella o estarán cerca.

Los sitios en los que podemos ver mariquitas pueden ser muy diferentes, en cualquier lugar en el que puedan encontrar sus presas: en el campo, en jardines o parques. Se ven atraídas por paredes de colores vivos y por extensiones de hierba o flores, aunque si se acaban los pulgones de esa zona suelen emigrar a otro lugar que aún tenga.

Comportamiento

Estos escarabajos tan simpáticos son animales independientes. Es decir, son animales solitarios que pasan el día buscando alimento a solas.

Una mariquita en una hoja

En cuanto a la reproducción, de una sola mariquita pueden emanar hasta 400 huevos en cada puesta, que eclosionan entre marzo y abril. Es común que los dejen en las hojas de las plantas que tienen pulgón, ya que las larvas empiezan a alimentarse antes de convertirse en adultas. El ciclo completo de una mariquita dura dos meses, y cuando llega el invierno vuelven a hibernar.

Por otra parte, las mariquitas son independientes, pero se reúnen en grandes grupos para hibernar, pues juntándose varias para pasar el invierno se protegen del frío. Además, como están todas reunidas, cuando despiertan al inicio de la primavera, es más fácil aparearse y así reproducirse.

La longevidad depende de cada especie de mariquita. Podemos decir que viven una media de un año, aunque hay alguna especie que puede llegar a vivir tres años, lo que es todo un logro si tenemos en cuenta que son insectos y que son de tamaño muy pequeño.

La importancia ecológica de las mariquitas

Como las mariquitas se alimentan de pulgones y no de plantas u hortalizas, podemos decir que las mariquitas son un insecticida natural. Eliminan los pulgones, tan perjudiciales, sin necesidad de echar venenos a los huertos.

De hecho, en algunos lugares se emplean las mariquitas para controlar las plagas de pulgones o ácaros. Se dice que a lo largo de un verano una sola mariquita puede comer hasta 1 000 presas, por lo que son muy valiosas como control biológico. En cosechas muy afectadas por pulgones se puede liberar mariquitas y simplemente dejar que se alimenten.

Las mariquitas son importantes para el equilibrio ecológico: si ellas pueden mantener a raya a los pulgones, no es necesario echar insecticidas venenosos. Aunque son seguras para los humanos, pueden ser perjudiciales para otras clases de insectos o los pájaros que se los comen. Además, las mariquitas ayudan a mantener las cadenas tróficas sin riesgo.

Por último, en algunos países las mariquitas son símbolos de buena suerte. Son uno de los insectos más apreciados y mejor vistos. Las mariquitas son unos insectos simpáticos que además pueden ayudar en el equilibrio ecológico de nuestros montes.

Te puede gustar