¿Cuánto tarda un perro en hacer la digestión?

14 septiembre, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Sara González Juárez
Cuánto dura la digestión de un perro puede ser un dato relevante para evitar accidentes. Sin embargo, es un asunto más complejo de lo que parece.

Si te interesa profundizar en los aspectos de la salud de tu can más allá de los cuidados, es posible que te hayas preguntado cuánto tarda un perro en hacer la digestión. Esta información puede ser relevante a la hora de que el animal haga ejercicio o vaya a meterse al agua, por ejemplo.

Conocer cómo funciona el cuerpo de tu amigo canino es dar un paso más para afinar los cuidados y la detección de posibles problemas. Aquí te contamos en detalle y con palabras accesibles todo lo que necesitas saber sobre el proceso digestivo en perros. No te lo pierdas.

Fases de la digestión en el perro

El perro, aunque es un animal omnívoro, tiene un sistema digestivo mucho más preparado para procesar proteína animal que materia vegetal. Por tanto, su digestión es diferente a la del humano, si bien las etapas son las mismas. En los siguientes apartados puedes leer acerca de cada fase de manera detallada.

Masticado y deglución

El perro, a diferencia de nosotros, no comienza su digestión con la saliva, ya que esta no contiene la enzima alfa-amilasa que empieza a romper las moléculas de almidón en la boca. En canes, este líquido cumple una función exclusiva de lubricación, ya que mastican por poco tiempo.

Cuando el perro deglute, el bolo alimenticio pasa por el esófago, que se contrae para facilitar el paso a través del tubo digestivo. Al llegar al final de este, los alimentos atraviesan el cardias o esfínter gastroesofágico, la válvula que separa el esófago del estómago.

Un perro con un plato de comida.

Proceso estomacal y paso al intestino delgado

Como se decía más arriba, el perro es muy adaptable y, de vivir en libertad, sería de hábitos oportunistas. Por eso, su estómago tiene que ser capaz de digerir cualquier cosa que se encuentre, desde huesos hasta frutos o carne en descomposición. El estómago de un can es un entorno mucho más ácido que el de una persona precisamente por esta necesidad.

El pH del estómago canino es de 1 a 2, mucho más ácido que un limón, que reporta un valor de 2,3.

Una vez tratados, los alimentos ingeridos se transforman en una sustancia denominada quimo. Las grasas y proteínas, que han pasado por una fase de descomposición en el estómago, están preparadas para ser absorbidas en el intestino delgado. En este último se distinguen 3 partes principales:

  • Duodeno: en él, el quimo se trata con enzimas y hormonas provenientes del hígado y el páncreas para reducir su acidez.
  • Yeyuno: se encarga de la separación y la absorción de nutrientes. El 50 % del agua de la comida se reabsorbe en esta parte.
  • Íleon: su función se centra en la segunda fase de absorción y es la puerta de entrada al intestino grueso. Contiene además una función inmunológica, con la que descarta posibles tóxicos que puedan pasar al colon o al torrente sanguíneo.

Intestino grueso y eliminación de desechos

Una vez pasado el íleon y absorbidos los nutrientes en su totalidad, el contenido restante llega al intestino grueso a través de la válvula íleocecal. Aquí se produce la fermentación bacteriana de la fibra y la absorción de electrolitos y agua.

Las deposiciones se compactan a lo largo de este intestino gracias a la absorción del agua. El color y forma de los desechos dependerá de la comida que haya ingerido el perro, así como del estado de la flora bacteriana. Finalmente, las heces se excretan atravesando el ano.

Duración de la digestión en el perro

“¿Cuánto dura todo este proceso?”, te preguntarás. En términos generales, la comida tarda en abandonar el estómago canino de 5 a 10 horas. En el intestino delgado pasa de 1,5 a 4 horas, mientras que en el grueso puede alargarse entre 7 y 42 horas.

¿Te sorprende la gran diferencia entre un extremo y otro de la duración? Esto se debe a que no hay un tiempo digestivo estimado para todos los perros, sino que existen diferentes factores que lo determinan. Estos son los siguientes:

  • Edad: a medida que el perro envejece, su digestión se hace más lenta, especialmente en lo que al tránsito intestinal se refiere.
  • Tamaño: un chihuahua y un gran danés hacen la digestión exactamente igual, pero en el gran danés el alimento recorre mayor distancia, por lo que tarda más.
  • Hidratación: el agua es esencial para la digestión y para la formación de las heces. Si el perro no está lo suficientemente hidratado, estas serán más duras y el can podría estreñirse, retrasando la defecación.
  • Actividad diaria: la motilidad del intestino se ve muy favorecida con la actividad física, especialmente al correr y caminar. Los canes con una vida sedentaria pueden tener problemas digestivos y de estreñimiento.
  • Tipo y cantidad de comida: los alimentos húmedos, como las latas y patés, no son tan nutritivos como el pienso seco, pero contienen más agua. Por ello, favorecen la digestión y la aceleran.

Tiempo de reposo antes del paseo

Saber cuánto tiempo tarda tu perro en hacer la digestión es muy útil si quieres llevarlo a hacer ejercicio. Lo ideal es que la actividad física se realice antes de comer, ya que de hacerlo mientras la comida está en el estómago te arriesgas a que pueda padecer una torsión gástrica.

La torsión gástrica es una patología en la cual el estómago del perro se retuerce sobre sí mismo o rota su posición debido a la acumulación de alimentos, líquido y gas. Se trata de una urgencia veterinaria que requiere atención inmediata. De lo contrario, puede provocar la muerte del can.

Baños después de comer

Puede que también te preguntes si en perros es verídica la regla de esperar algunas horas antes de bañarse. El verdadero problema en esta situación no es un corte de digestión (como se suele pensar), sino lo que se conoce como shock periférico por dificultades de vasculación o choque distributivo.

En este shock se produce una bajada brusca de la tensión arterial debido a la diferencia de temperatura entre el agua fría y los órganos digestivos, que reciben mayor riego sanguíneo para funcionar y están más calientes. Esta bajada de tensión puede dejar inconsciente al animal y provocar su ahogamiento si se encuentra bajo el agua.

Un perro come pienso de un bol.

Conocer el ciclo digestivo de tu can es tan importante como cualquier otro aspecto de sus cuidados, tal y como has podido comprobar. La buena alimentación e hidratación, así como controlar los horarios de las comidas y el ejercicio, pueden evitarte problemas serios que comprometan la vida de tu animal, así que no dudes en darle lo mejor.

  • Wingfield, W. E., Cornelius, L. M., & Deyoung, D. W. (1974). Pathophysiology of the gastric dilation‐torsion complex in the dog. Journal of Small Animal Practice15(12), 735-739.
  • O′ Neill, D. G., Church, D. B., McGreevy, P. D., Thomson, P. C., & Brodbelt, D. C. (2014). Prevalence of disorders recorded in dogs attending primary-care veterinary practices in England. PloS one9(3), e90501.