Conoce al animal más feliz: el quokka

3 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Elsa M. de Arribas
El quokka es un pequeño canguro que actualmente ha sido clasificado como 'vulnerable' por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN); debido a su perenne sonrisa, se ha vuelto famoso y se lo ha denominado "el animal más feliz del mundo"

El quokka ha recibido el sobrenombre del «animal más feliz del mundo» debido a la permanente sonrisa que refleja su cara. Es por eso que surge la curiosidad de saber más sobre este animal.

El quokka es un marsupial

Este pequeño canguro pertenece a la especie Setonix brachyurus. Es un marsupial diprotodonto que forma parte de la familia Macropodiae y del orden Diprotodontia.

Los diprodontos son un orden de marsupiales procedentes de Oceanía. Este orden se caracteriza por tener una gran variedad de especies. Entre ellas, se encuentran el canguro, el koala, los cuscús o los pigmeos falangeros de pequeño tamaño.

Por otro lado, uno de los rasgos interesantes de este orden es que las especies poseen dos incisivos en su mandíbula. Además, teniendo en cuenta que su origen comienza en el Oligoceno, su historia evolutiva refleja una gran adaptación a los sucesivos cambios. Esto dio lugar a una diversidad biológica importante.

Historia del quokka

El primer registro que se guarda del quokka es del año 1658. Fue descrito como «un gato semejante a un gato de algalia pero con una tonalidad marrón». Unas décadas más tarde, fue observado de nuevo y descrito como «una especie de rata pero del tamaño de un gato».

Aunque habitualmente se conoce con el nombre de quokka, los aborígenes le dieron diferentes nombres. Del rango de nombres dados, pueden mencionarse Quak -akwoka.

Quokka, el animal más feliz del mundo

A nivel taxonómico, se incluye en el género Setonix, proveniente del latín ‘seta’  –traducida como ‘cerda’– y del griego ‘ónix’ –traducida como garra–.  Con respecto a ‘brachyurus’, procede del griego y es la unión de ‘brachys’ para corto y ‘oura’ para cola.

Se cree que el quokka se separó temprano en el tiempo del resto de walabís del género Macropus y, además, no comparte muchos rasgos con ellos. Por ello, se decidió crear un género específico para este animal. 

Características generales

El quokka es de pequeño tamaño, similar a un gato doméstico. Su pelo es grueso y corto, mientras que su tonalidad es marrón grisácea, con zonas más claras. El hocico carece de pelo y las orejas son pequeñas. La  estrecha cola, por otra parte, puede medir entre 8 y 31 centímetros de longitud.

A nivel de masa corporal, su peso se estima entre 2,7 y 4,2 kilos. Si se habla de la longitud de su cuerpo, incluida la cabeza, es de 400 a 540 milímetros. Por otra parte, se sabe que la pata trasera puede medir unos 120 milímetros.

Se observa un dimorfismo sexual ligeramente acusado en las hembras y los machos de esta especie. Los machos tienen un mayor tamaño y peso corporal que las hembras, y es que varían en unos 12 milímetros de longitud y aproximadamente un kilo de peso.

Pareja de Setonix brachyurus

Los hábitos de alimentación de este animal son principalmente herbívoros. Entre sus alimentos predilectos se encuentran las hojas y los tallos. No obstante, la dieta varía según la región y la época del año en la que se encuentren.

Asimismo, ha de mencionarse que el quokka es un animal nocturno que habita en el este de Australia.  En concreto, es endémico del suroeste de Australia, incluidas las islas Rottnest y Bald. Por otra parte, hasta este momento no se ha informado de la existencia de subespecies.

Con respecto a su esperanza de vida, se ha estimado que en libertad pueden vivir más de 10 años, mientras que en cautividad alcanzan los 14 años.

Estado de conservación del quokka

En el año 1996 este animal fue incluido dentro de la lista de ‘fauna que es rara o próxima a extinguirse’. Su inclusión fue provocada por diferentes riesgos. Abarcan, entre otros factores, el decrecimiento del rango geográfico, la disminución del número de poblaciones y riesgos importantes como la depredación.

La pérdida de hábitat y diversidad de alimentos son otros factores importantes. Se han registrado extinciones localizadas en bosques debido a la disminución de la diversidad de alimentos incluidos en su dieta.

En el año 2013 se activa un plan de recuperación de la especie, que tiene en cuenta diferentes riesgos. Van desde la depredación por animales como zorros o gatos salvajes, a los efectos provocados por el cambio climático, pérdida de hábitat o diferentes enfermedades.

Actualmente, se ha registrado un descenso  de la población, y se estiman un total de 7500 a 15 000 individuos maduros. Por ello, la UICN ha clasificado al quokka en la categoría ‘vulnerable’.

Pese a todos estos percances, el quokka es un animal con una perenne sonrisa. Al igual que él regala sonrisas, también las recibe.