Conejo blanco de Hotot: características y cuidados

Conocido por su docilidad e inteligencia, el conejo blanco de Hotot es un animal ideal como mascota. Te invitamos a conocerlo en profundidad.
Conejo blanco de Hotot: características y cuidados
Samuel Sanchez

Revisado y aprobado por el biólogo Samuel Sanchez el 08 septiembre, 2021.

Escrito por Laura Morales Negrin, 14 agosto, 2021

Última actualización: 08 septiembre, 2021

Por su carácter cariñoso y reducido tamaño, el conejo blanco de Hotot se ha ganado el aprecio de muchos. Este animal surgió en Francia a principios del siglo XX y su primer reconocimiento como raza tuvo lugar en el año 1949, en Países Bajos.

Sin embargo, a pesar de ser conocido más allá de las fronteras europeas, este conejo está en peligro de desaparición. Te invitamos a conocer todas las características que lo definen, así como sus cuidados principales en cautiverio.

Origen de la especie

Francia es el lugar del que proviene la raza, concretamente de la región de Hotot-en-Auge, de ahí su nombre. Los primeros ejemplares surgieron en el año 1902, después de un trabajo extenso de la criadora Eugenie Bernhard para conseguir al conejo con las características que hoy posee el conejo blanco de Hotot.

Este animal comparte genes con el conejo blanco de Viena, el conejo mariposa o el gigante de Flandes. Por su belleza, no tardó en hacerse popular y llegar a más países del mundo. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial propició la casi desaparición de la raza.

Ya en las décadas de los años sesenta y setenta, este conejo volvió a criarse hasta aumentar considerablemente de nuevo el número de ejemplares. Aun así, no fue popular en países como EE.UU. hasta varios años más tarde.

Por desgracia, los esfuerzos de cría no están siendo suficientes y el conejo blanco de Hotot está considerado como una variante de la especie amenazada. A pesar de que existen criadores que trabajan por conservar la raza, hay un alto riesgo de desaparición aún vigente.

Un ejemplo de conejo Hotot.

Características del conejo blanco de Hotot

Se trata de un animal mediano, cuyo peso en los machos es algo superior que el de las hembras: entre los 4,1 y los 5 kilos para ellos y los 3,6 y los 4,5 kilos para ellas. Su pelaje es blanco totalmente, salvo por unas características bandas de color negro que bordean sus ojos marrones oscuros.

El ancho de esas bandas forma parte del estándar de la raza y, en los ejemplares adultos, estas suelen medir entre 0,16 y 0,32 centímetros. Es un rasgo que recuerda mucho al conejo english spot y que le da la apariencia de llevar puestas unas gafas negras al animal.

Además del color blanco impoluto de su manto (sin contar las bandas de los ojos mencionadas), cabe destacar que este es bastante denso, abundante y liso. Por otro lado (y en lo referente a su cuerpo), este es musculoso y compacto, a pesar de ser un animal de talla media.

Carácter del conejo blanco de Hotot

Este animal suele presentar un carácter tranquilo y cariñoso, pero como recuerdan los expertos, lo ideal es socializar al conejo tan pronto como se pueda. Esto implica dedicar tiempo a sacarlo de su jaula y presentarlo a niños, personas adultas que no sean sus tutores y otros animales.

Una vez ganan confianza con la familia, estos mamíferos son bastante divertidos y les gusta interactuar con su entorno. Por todo ello, es una raza muy apreciada como mascota por aquellos que tienen el placer de contar con uno de ellos cerca.

El conejo blanco de Hotot es bastante inteligente y muestra mucha predisposición a la hora de aprender. Realmente sorprende su obediencia y su capacidad para atender a las enseñanzas, lo cual es muy favorable para enseñarle algunos trucos básicos, como ciertas órdenes o pautas de higiene.

Cuidados del conejo blanco de Hotot

Dado que los conejos son animales algo propensos a estresarse con cierta facilidad, uno de los cuidados más importantes del conejo blanco de Hotot será su lugar de descanso. Debido a que su tamaño no es excesivamente grande, no requiere una jaula de dimensiones excesivas.

Lo normal es optar por una de mínimo 61 x 61 centímetros, aunque claro está, cuanto más amplia sea mejor. Hay que recordar que dentro de la instalación debe haber un lugar destinado a su refugio y descanso, una zona donde se pueda ubicar su plato de comida y bebedero y una esquina con arena, para que el conejo haga sus necesidades.

Aun así, por muy amplia que sea la jaula por la que se opte para este conejo, siempre debe salir al menos una o dos veces al día para poder ejercitarse. Para ello, hay que habilitar una estancia de la casa libre de obstáculos y peligros (tapar rendijas y agujeros, ocultar cables, etc.).

Tras tomar las medidas pertinentes, se dejará al conejo explorar libremente por la zona, aunque con cierta supervisión. Estos momentos también deben ser aprovechados por los tutores para jugar con el conejo y adiestrarle con trucos, siempre usando el refuerzo positivo.

Las temperaturas extremas, tanto el frío como el calor, no son buenas para este animal, por lo que la jaula siempre debe estar ubicada en una zona con temperaturas templadas. En caso de sacar al conejo al exterior, hay que tener siempre presente el clima.

Higiene de la raza

Se debe usar un cepillo pulido para peinar al conejo 1 o 2 veces a la semana, con el fin de eliminar la suciedad superficial y el pelo muerto. Hay que recordar que no es necesario bañar al conejo a no ser que se trate de un caso de extrema suciedad.

Por otro lado, cortar las uñas al conejo es otra cuestión a considerar, pues si este no se las lima naturalmente, el crecimiento acabará por molestar al animal. Además de esto, hay que revisar sus orejas semanalmente para detectar cualquier problema, como puede ser un cúmulo de cera o los ácaros del oído.

Alimentación del conejo blanco de Hotot

La base principal de la dieta de este conejo, al igual que en el caso de otras razas, es el heno. Además, siempre se debe completar su alimentación con la proporción correcta de frutas y verduras, siguiendo la regla que te exponemos: 70 % heno, 30 % frutas, verduras y gránulos.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el conejo blanco de Hotot es una raza particularmente golosa, que no le dirá que no a todo aquello que le atraiga. Es importante tener muy presente no sobrepasar las cantidades indicadas de comida. De no ser así, podríamos conducir al conejo a un problema de obesidad.

Salud del conejo blanco de Hotot

Las enfermedades que podrían afectar a este animal son las mismas que las de otros conejos. En general destacan los problemas relacionados con su salud bucodental, los cuales acaban afectando a su salud en general. Esto es así porque, cuando el conejo los padece, no come como debería por las molestias que le causan.

Los dientes de los conejos no paran de crecer a lo largo de su vida, por eso es esencial que los desgasten al roer heno o juguetes específicos para ello. En caso contrario, puede darse la maloclusión o la rotura de piezas dentales. Si el sobrecrecimiento se ha producido o se detecta otro tipo de problemas en su boca (como los abscesos), habrá que poner al animal en manos de un profesional veterinario.

Además de esto, no hay que olvidar que existen algunas enfermedades mortales para todos los conejos y que, por ello, es importante administrarle las vacunas que pueden protegerlos. Las patologías principales que se deben prevenir son la fiebre hemorrágica vírica y la mixomatosis.

Adicional a lo mencionado, cabe recordar que los conejos son animales que, a priori, suelen mostrarse muy desconfiados con los humanos. El exceso de cariño (como las caricias continuadas o cargarlos en brazos) puede llegar a estresarles bastante si aún no se ha creado un vínculo.

Sin embargo, y teniendo en cuenta todo lo mencionado, cuidándolo adecuadamente un conejo blanco de Hotot en casa puede convertirse en un gran compañero durante alrededor de 12 a 14 años. Si le das la atención necesaria, será tu mejor amigo por muchos años.

Te podría interesar...
Conejo arlequín: características, cuidados y alimentación
Mis Animales
Leerlo en Mis Animales
Conejo arlequín: características, cuidados y alimentación

El conejo arlequín es una de las razas más pequeñas, que posee unos patrones de color en el pelaje muy llamativos, de ahí su nombre.